El presidente Bush habla a la nación sobre la captura
de Saddam Hussein
La captura de Saddam Hussein "fue
crucial para el surgimiento de un Iraq libre", afirmó
el presidente George W. Bush, en un mensaje que le dirigió
al pueblo de Estados Unidos, desde la Casa Blanca
15 de deciembre de 2003
Photos de AP/Wide World Photos
y IIP/T/EM's PHOTOFILE
Palabras del presidente Bush sobre la captura de Saddam
Hussein
Salón del Gabinete
12:15 p.m., hora del este
Buenas
tardes. Ayer, 13 de diciembre, alrededor de las 8:30 p.m,
hora de Bagdad, fuerzas militares de Estados Unidos capturaron
vivo a Saddam Hussein. Se lo encontró cerca de una
granja, en las afueras de la ciudad de Tikrit, en una rápida
incursión que se llevó a cabo sin sufrir bajas.
Y ahora el ex dictador de Iraq encarará la justicia
que él les negó a millones.
La captura de este hombre
fue crucial para el surgimiento de un Iraq libre. Señala
para él y para todos los que fueron atropellados
y muertos en su nombre, el final del camino. Para los remanentes
del poder ba'azista, responsables de la mayor parte de la
actual violencia, no habrá un regreso al poder corrupto
y al privilegio que una vez poseyeron. Para la vasta mayoría
de los ciudadanos iraquíes que desean vivir como
hombres y mujeres libres, este acontecimiento es confirmación
adicional de que las cámaras de tortura y la policía
secreta se han ido para siempre.
Y esta tarde tengo un mensaje
para el pueblo iraquí: ustedes no tendrán
que temer nunca más el régimen de Saddam Hussein.
Todos los iraquíes que tomen partido por la libertad
habrán elegido el lado ganador. Las metas de la coalición
son las mismas que las de ustedes: soberanía para
vuestro país, dignidad para vuestra gran cultura
y, para cada ciudadano iraquí, la oportunidad de
una vida mejor.
En la historia de Iraq, ha
terminado una era oscura y dolorosa. Ha llegado un día
de esperanza. Todos los iraquíes pueden unirse ahora
y rechazar la violencia y construir un nuevo Iraq.
El éxito de la misión
de ayer es un homenaje a nuestros hombres y mujeres que
ahora prestan servicio en Iraq. La operación se basó
en la magnífica labor de los analistas de inteligencia
que encontraron las huellas del dictador en un vasto país.
La operación la llevó a cabo con destreza
y precisión una valiente fuerza de combate. Nuestros
soldados, hombres y mujeres, y nuestros aliados de la coalición
han encarado muchos peligros en la cacería de los
miembros del régimen caído, y en sus esfuerzos
para llevar esperanza y libertad al pueblo iraquí.
Su labor continúa, y también continúan
los peligros. Hoy, en nombre de la nación, les agradezco
a los miembros de nuestras fuerzas armadas y los felicito.
Tengo también un mensaje
para todos los norteamericanos: la captura de Saddam Hussein
no significa el fin de la violencia en Iraq. Enfrentamos
todavía a terroristas que preferirían seguir
matando a los inocentes antes que aceptar el surgimiento
de la libertad en el corazón del Medio Oriente. Tales
individuos son una amenaza directa al pueblo norteamericano,
y ser> án derrotados.
Hemos llegado hasta este momento
gracias a la paciencia, la resolución y la acción
concentrada. Y esa es nuestra estrategia que sigue adelante.
La guerra al terrorismo es una clase diferente de guerra,
que se libra de captura en captura, de célula en
célula y de victoria en victoria. Nuestra seguridad
la garantizan nuestra perseverancia y nuestra firme convicción
en el éxito de la libertad. Y los Estados Unidos
de América no cejarán hasta que esta guerra
se gane.
Que Dios bendiga al pueblo
de Iraq, y que Dios bendiga a Norteamérica. Gracias.
El Presidente
Bush habla desde la Casa Blanca.
El sitio en donde Saddam
Hussein se encontraba escondido.
Las mujeres iraquíes celebran
en la calles de la ciudad Dearborn, Michigan, después
de oir que Saddam fue capturado.