La estrategia del
presidente Bush para reforzar la seguridad nacional de Estados
Unidos por medio de una reforma inmigratoria integral, incluye
la protección de las fronteras, al impedir los cruces
ilegales y reforzar la aplicación de las leyes de
inmigración, según indica una hoja informativa
publicada por la Casa Blanca el 28 de noviembre.
La publicación de la hoja informativa
coincidió con el discurso
del presidente a los agentes de Aduanas y Protección
de Fronteras, ese mismo día, en Tucson, Arizona.
Bush describió en su discurso los elementos claves
de su propuesto programa de trabajadores temporales.
A continuación la hoja informativa
publicada por la Casa Blanca:
(empieza la hoja informativa)
LA CASA BLANCA
Para su publicación inmediata
Oficina del Secretario de Prensa
28 de noviembre de 2005
La Protección de Estados Unidos por
medio de la Reforma Inmigratoria
Tucson, Arizona
Medida presidencial de hoy:
Hoy, el Presidente Bush presentó
la estrategia para reforzar la seguridad nacional de Estados
Unidos por medio de una reforma inmigratoria integral.
Al dirigirse a los agentes de Aduanas y Protección
de las Fronteras en el sur de Arizona, el Presidente habló
sobre la estrategia para proteger la frontera, evitar los
cruces ilegales de la frontera y reforzar la aplicación
de las leyes de inmigración. El Presidente también
propuso disminuir la presión en la frontera con la
creación de un Programa de Trabajadores Temporales
que satisfaga las necesidades de la economía y a
la vez rechace la amnistía para aquéllos que
violan las leyes de Estados Unidos.
La protección de la frontera
es esencial para velar por la seguridad del territorio nacional.
Desde que asumió el mando, el Presidente ha aumentado
en 60 por ciento los fondos para la seguridad de la frontera.
Los agentes fronterizos han capturado y mandado a sus países
a más de 4.5 millones de personas que ingresan al
país ilegalmente, incluidos aproximadamente 350,000
con antecedentes penales. La frontera de Estados Unidos
debe estar abierta para el comercio y el turismo, y cerrada
para los criminales, narcotraficantes y terroristas.
El Presidente colaborará
con el Congreso en la aprobación y promulgación
de la reforma integral de la inmigración.
La reforma integral de la inmigración es una prioridad
primordial del gobierno. El Congreso ya está alcanzando
grandes logros y ha tenido una oportunidad de proseguir
con una estrategia para aplicar las leyes de inmigración,
proteger a Estados Unidos y defender los valores más
arraigados del país. El Presidente continuará
trabajando con el Congreso para poder promulgar una reforma
integral de la inmigración en el 2006.
La estrategia del Presidente
para la reforma integral de la inmigración
La reforma integral de la inmigración
comienza con la protección de la frontera.
Para proteger la frontera, el Presidente está siguiendo
un plan de tres partes.
En primer lugar, Estados Unidos
mandará de regreso a las personas que ingresen ilegalmente
y sean detenidas cruzando la frontera del sudoeste, sin
excepción alguna. Más de 85 por ciento
de los inmigrantes ilegales capturados son de México,
y la mayoría es llevadas de regreso al otro lado
de la frontera al cabo de 24 horas. Para evitar que traten
de cruzar nuevamente, el gobierno federal está utilizando
la repatriación interior bajo la cual los mexicanos
que ingresan ilegalmente son mandados de regreso a sus ciudades
de origen, lo que dificulta que traten de cruzar nuevamente.
Esta estrategia está resultando ser muy prometedora.
En un programa piloto en el desierto de Arizona occidental,
casi 35,000 inmigrantes ilegales fueron devueltos a México
por medio de la repatriación interior, y solamente
se detectó a aproximadamente 8 por ciento tratando
de cruzar la frontera en ese sector nuevamente. El gobierno
se dedica a ampliar la repatriación interior para
asegurar que cuando aquéllos que violen las leyes
de inmigración del país sean enviados a su
país, permanezcan allí.
• El gobierno está poniendo fin a la
práctica de "capturar y soltar". Debido
a que las instalaciones de detención carecían
de suficientes camas, la mayoría de los inmigrantes
ilegales que no son mexicanos son capturados, soltados y
ordenados a regresar para comparecer ante los tribunales.
Sin embargo, 75 por ciento de ellos no se presentan. El
año pasado, solamente 30,000 de las 160,000 personas
no mexicanas capturadas cruzando nuestra frontera del sudoeste
fueron mandadas de regreso. Para abordar este problema,
el Presidente ha promulgado una ley que aumentará
en más de 10 por ciento el número de camas
en las instalaciones de detención durante el próximo
año. El gobierno federal también está
usando la "deportación expedita" para detener,
enviados a procedimientos judiciales acelerados y deportar
a los inmigrantes ilegales no mexicanos en un promedio de
32 días, lo que es casi tres veces más rápido
que el procedimiento habitual. El año pasado, más
de 20,000 personas no mexicanas capturadas cruzando la frontera
entre Laredo y Tucson fueron deportadas expeditamente. El
uso de la deportación expedita ahora se está
ampliando a toda la frontera del sudoeste. Cuando los inmigrantes
ilegales saben que serán capturados y enviados a
casa, es menos probable que crucen la frontera ilegalmente
para comenzar.
• El gobierno está tomando
medidas adicionales para acelerar el proceso de deportación.
Estados Unidos está presionando a gobiernos extranjeros
para que readmitan a sus ciudadanos más prontamente
y a la vez está reduciendo la burocracia y aumentando
el número de vuelos que llevan a inmigrantes ilegales
a casa. Al someter estas medidas a prueba, "Operation
Texas Hold 'Em" a lo largo del valle del Río
Grande de la frontera de Texas recientemente resultó
en un descenso de la inmigración ilegal de brasileros
de 90 por ciento en el valle del Río Grande, y de
50 por ciento a lo largo de toda la frontera. Estos esfuerzos
están ayudando a convertir una política de
"capturar y liberar" en una de "capturar
y devolver".
En segundo lugar, el gobierno trabajará
con el Congreso para reformar las leyes de inmigración.
El Presidente está tratando de eliminar las normas
insensatas que requieren que el gobierno ponga en libertad
a los inmigrantes ilegales si sus países de origen
no los aceptan dentro de un periodo determinado. Entre aquéllos
que el gobierno se ha visto forzado a liberar se encuentran
asesinos, violadores, abusadores de niños y otros
delincuentes violentos. El Presidente también está
trabajando con el Congreso para abordar el ciclo de litigación
interminable que congestiona las cortes de inmigración,
recompensa el comportamiento ilegal y retrasa la justicia
para los inmigrantes con reclamos legítimos. Las
demandas y la burocracia no deben obstaculizar la protección
del pueblo estadounidense.
En tercer lugar, el gobierno federal
tomará medidas para detener a las personas que crucen
la frontera ilegalmente para comenzar. El gobierno
está aumentando el personal, la tecnología
e infraestructura en las fronteras del país e integrando
estos recursos de maneras innovadoras.
• Aumento de personal. Desde el 2001, se ha
añadido a 1,900 agentes de la Patrulla Fronteriza,
y el Presidente ha promulgado leyes que permiten que se
añada 1,000 agentes adicionales dentro del próximo
año. Cuando se concluya la contratación, la
Patrulla Fronteriza contará con aproximadamente 3,000
agentes adicionales, de unos 9,500 cuando el Presidente
asumió el mando a unos 12,500 el próximo año.
Esto representa un aumento de más de 30 por ciento.
• Despliegue de nueva tecnología. El
gobierno está dando a los agentes de la Patrulla
Fronteriza las herramientas para aumentar su alcance y eficacia,
lo que incluye aeronaves no tripuladas y cámaras
infrarrojas. En Tucson, agentes que utilizan aeronaves no
tripuladas han mejorado la intercepción de inmigrantes
ilegales y drogas en la frontera. Las leyes promulgadas
por el Presidente están aportando $139 millones para
mayores mejoras a la tecnología y para producir una
estrategia más unificada y sistemática de
la aplicación de las leyes en la frontera.
• Construcción de barreras para evitar
el ingreso. El Presidente ha promulgado leyes que asignan
$70 millones para instalar y mejorar la infraestructura
de protección a lo largo de la frontera. En las zonas
rurales, el gobierno está construyendo nuevos caminos
de patrullaje para dar a los agentes más acceso a
la frontera, como también nuevas barreras para vehículos
para evitar que los inmigrantes ilegales conduzcan a través
de ella. En las zonas urbanas, el gobierno está extendiendo
las cercas para cerrar las rutas de contrabando humano.
El gobierno recientemente autorizó la conclusión
de una barrera de 14 millas cerca de San Diego. Una vez
que los procesos judiciales mantengan su validez, este proyecto
será vital para ayudar a los agentes fronterizos
a cumplir con su labor y hacer que aquéllos que viven
cerca de la frontera estén más seguros.
La reforma integral de la inmigración
requiere que se vele por el cumplimiento de las leyes de
inmigración dentro de Estados Unidos. Capturar
y deportar a los inmigrantes ilegales a lo largo de la frontera
es apenas un aspecto de proteger al pueblo estadounidense.
Nuestras leyes de inmigración deben ser aplicadas
en todo Estados Unidos.
El gobierno federal está
mejorando la aplicación de la ley en los centros
laborales. El Presidente ha promulgado legislación
que aumenta en más del doble los recursos dedicados
a la aplicación de la ley en los centros de trabajo.
El gobierno le está prestando particular atención
a la aplicación en infraestructura crítica.
Este año, Operation Rollback -el mayor caso
de aplicación de la ley en los centros laborales
de la historia de Estados Unidos- resultó en el arresto
de cientos de inmigrantes ilegales, condenas penales contra
una docena de empleadores y un pago que ascendía
a muchos millones de dólares por parte de una de
las mayores empresas estadounidenses. La aplicación
de la ley en los centros de trabajo es crítica para
el éxito de la reforma inmigratoria.
Para ayudar a las empresas a acatar
las leyes de inmigración, el gobierno está
abordando el fraude con documentos. Incluso a los
empleadores más minuciosos se les dificulta detectar
los documentos falsificados para trabajar y verificar la
situación legal de los trabajadores. Por lo tanto,
el gobierno está expandiendo el programa Basic
Pilot, lo que permite que las empresas constaten en
los registros del gobierno federal si las personas recientemente
contratadas cumplen con los requisitos para trabajar. Desde
el 2001, este programa ha sido expandido de apenas seis
estados a todo el país en la actualidad. El gobierno
trabajará con el Congreso para continuar mejorando
la verificación laboral.
El Presidente ha dedicado los recursos
necesarios para aplicar las leyes de inmigración.
Desde el 2001, el gobierno ha aumentado en 44 por ciento
los fondos para la aplicación dentro del país
y aumentado en 14 por ciento el número de investigadores
de inmigración y aduanas. Además fondos nuevos
permitirán que haya 400 agentes adicionales para
aplicar de las leyes de inmigración y 250 investigadores
de delitos. Estos oficiales capacitados están obteniendo
resultados. En tan solo Arizona, 2,300 personas han sido
encausadas por contrabando de drogas, armas e inmigrantes
ilegales a través de la frontera. La Operation
Community Shield ha resultado en el arresto de casi
1,400 inmigrantes ilegales que son miembros de pandillas,
entre ellos cientos de miembros de pandillas violentas como
"MS-13". Desde que se creó el Departamento
de Seguridad Nacional (DHS), los agentes han detenido a
casi 27,000 fugitivos que eran inmigrantes ilegales.
Como parte de la reforma integral
de la inmigración, el Presidente ha propuesto la
creación de un nuevo Programa de Trabajadores Temporales.
Para poner a trabajadores extranjeros en contacto con empleadores
estadounidenses para puestos de trabajo que ningún
estadounidense está dispuesto a aceptar, los trabajadores
temporales podrán inscribirse para tener una situación
legal durante un periodo determinado de tiempo y luego se
requerirá que regresen a su país. Este plan
atiende las necesidades de una economía en crecimiento,
permite que los trabajadores honrados mantengan a sus familias
a la vez que respetan las leyes, y disminuye la presión
en la frontera. Al reducir el flujo de inmigrantes ilegales,
los agentes de la ley se pueden concentrar en aquéllos
que desean perjudicar al país. Para mejorar la aplicación
de la ley en los centros de trabajo, el plan crea tarjetas
de identidad no modificables para cada trabajador legal
temporal.
Un programa de trabajadores temporales
no otorgaría una amnistía. El programa
no crea una ruta automática a la ciudadanía
ni otorga una amnistía. El Presidente se opone a
la amnistía porque recompensar a aquéllos
que violan la ley alentaría a más a entrar
ilegalmente y aumentaría la presión en la
frontera. En cambio, un Programa de Trabajadores Temporales
promovería la inmigración legal y disminuiría
la presión en la frontera. El Presidente respalda
que se aumente el número anual de tarjetas de residencia,
pero por el bien de la justicia y la seguridad, el Presidente
no promulgará una ley de inmigración que incluya
una amnistía.
Al reformar las leyes de inmigración,
Estados Unidos cumplirá con la promesa del país.
Los inmigrantes desempeñan una función vital
para reforzar la democracia estadounidense. Este es un país
en que los extranjeros que respetan las leyes son acogidos
como personas que aportan a la cultura estadounidense, mas
no son temidos como amenazas. Estados Unidos se ha beneficiado
de las generaciones de inmigrantes que se hicieron estadounidenses
por medio de la paciencia, el trabajo arduo y la asimilación.
Como las generaciones de inmigrantes que los precedieron,
todos los ciudadanos recientes tienen una obligación
de aprender las costumbres y valores de este país.
A la vez, Estados Unidos cumplirá con su obligación
de dar a cada ciudadano una oportunidad de alcanzar el sueño
americano. Al aplicar las leyes de inmigración, el
gobierno federal está protegiendo la promesa de un
Estados Unidos tolerante y acogedor, y preservando las oportunidades
para todos.
(fin de la hoja informativa)
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