El Presidente Bush nomina a inmigrante cubano Carlos Gutiérrez
al cargo de Secretario de Comercio. Gutiérrez, director ejecutivo
de la compañía Kellogg desde 1999, sucedería
a Don Evans.
30 de noviembre, 2004
El
presidente Bush designó, el 29 de noviembre, a Carlos
Gutiérrez, director ejecutivo de la compañía
Kellogg, para el puesto de secretario de Comercio de Estados
Unidos.
Al presentarse juntos en la Casa Blanca,
Bush dijo que Gutiérrez - una vez que confirme el
Senado su designación -- tomará posesión
del cargo en momentos de "oportunidad histórica"
para la economía estadounidense en evolución.
Bajo el liderazgo de Gutiérrez, dijo Bush, le gustaría
ver a más estadounidenses, en particular personas
de grupos minoritarios y mujeres, establecer sus propios
negocios, mientras que el gobierno federal se ocupa de reducir
la carga que suponen las demandas frívolas y la reglamentación
excesiva. Bush agregó que quiere reformar el código
impositivo de Estados Unidos para alentar el ahorro y la
inversión, mantener el compromiso de Estados Unidos
con el comercio libre y justo y garantizar que la economía
estadounidense siga creando empleos y siga siendo dinámica
y flexible.
De ser aprobado, Gutiérrez, director
general de la empresa de productos alimentarios desde abril
de 1999, sucedería a Don Evans, quien ocupó
el cargo durante el primer mandato de Bush. Evans presentó
su renuncia el pasado 9 de noviembre.
A continuación la traducción
de la transcripción de las declaraciones del presidente
Bush y el secretario de Comercio designado, Carlos Gutiérrez,
tal como fue publicada por la Casa Blanca:
(comienza la transcripción)
LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
29 de noviembre de 2004
DECLARACIONES DEL PRESIDENTE Y EL CANDIDATO
A SECRETARIO DE COMERCIO CARLOS GUTIÉRREZ
EL PRESIDENTE: Gracias a todos. Me enorgullece
anunciar la designación de Carlos Gutiérrez
para que sea el próximo Secretario de Comercio de
los Estados Unidos. Carlos Gutiérrez es uno de los
líderes empresariales más respetados de los
Estados Unidos. Es un gran caso de éxito estadounidense.
Como el CEO de la Kellogg Company, ha sido
un ejecutivo eficaz y visionario. Comprende el mundo de
negocios desde los niveles más bajos hasta el más
alto. Sabe exactamente qué es necesario para ayudar
a los negocios estadounidenses a crecer y crear puestos.
Espero con interés contar con su creatividad y pericia
en mi gabinete.
La familia de Carlos vino a los Estados
Unidos de Cuba cuando era niño. Aprendió inglés
de un maletero en un hotel de Miami y más adelante
se hizo ciudadano americano. Cuando su familia finalmente
se estableció en la Ciudad de México, Carlos
tomó su primer empleo para Kellogg como conductor
de camión y repartió Frosted Flakes entre
las tiendas locales. Diez años después de
comenzar, dirigía las operaciones en México.
Y 15 años después de eso, dirigía toda
la empresa. En cada etapa de su admirable caso, Carlos motivó
a los demás con su energía y optimismo, e
impresionó a los demás con su decencia.
En su carrera, a Carlos lo sostuvieron los
valores que le enseñaron sus padres, Pedro y Olga,
y el amor de su esposa, Edi, y sus hijos, Carlos, Erika
y Karina. Sé que Olga Gutiérrez, que vive
en Florida, se enorgullece de ver al niño que sacó
de Cuba seleccionado para ayudar a mejorar la economía
más grande y mejor del mundo.
Carlos continuará la labor de un
líder distinguido, el Secretario Don Evans. Durante
los últimos cuatro años, nuestra economía
ha superado una recesión, un atentado terrorista,
escándalos corporativos y la incertidumbre que conlleva
la guerra. En todos estos desafíos, Don ha sido un
gran y firme defensor de los negocios y trabajadores y empresarios
de los Estados Unidos. Don también ha sido mi amigo
durante las últimas tres décadas. He contado
con su sabiduría y optimismo y carácter en
cada momento en mi travesía a la Casa Blanca. Ahora
la travesía de Don lo lleva de regreso a Texas, donde
compartimos nuestra juventud. Don es una de las mejores
personas que he conocido. Lo extrañaré en
Washington. Y Laura y yo le deseamos a él y a Susie
lo mejor.
Cuando su nombramiento sea confirmado por
el Senado, Carlos Gutiérrez tomará el cargo
en un momento de oportunidades históricas para nuestra
economía cambiante. Con el liderazgo de Carlos, ayudaremos
a más estadounidenses, particularmente a los que
pertenecen a grupos minoritarios y a las mujeres, a comenzar
sus propias pequeñas empresas y hacer que prosperen.
Reduciremos la carga de las demandas chatarras y la reglamentación
para nuestros empresarios. Reformaremos nuestro código
tributario anacrónico para eliminar el papeleo innecesario
y fomentar el ahorro, la inversión y el crecimiento.
Continuaremos nuestra dedicación al comercio libre
y bajo condiciones equitativas. Carlos y yo sabemos que
los trabajadores de los Estados Unidos pueden competir con
cualquiera en el mundo. Y en todas estas políticas,
nos aseguraremos de que la economía estadounidense
continúe creando empleos y siga siendo dinámica
y flexible durante mucho tiempo en el futuro.
Con Carlos Gutiérrez, el Departamento
de Comercio tendrá un administrador con experiencia
y un líder innovador. El será una voz firme
y guiada por los principios en el mundo empresarial estadounidense
y una fuente de inspiración para millones de hombres
y mujeres que sueñan con una vida mejor en nuestro
país. Le pido al Senado que confirme a este excelente
candidato tan pronto como sea posible. Espero con interés
acogerlo en mi gabinete. Felicitaciones.
EL SEÑOR GUTIÉRREZ: Gracias,
señor Presidente. No hace falta decir que me siento
muy honrado, muy agradecido de estar aquí. Y si el
Senado de los Estados Unidos confirma mi nombramiento, espero
con ansias trabajar con usted como parte de su equipo, para
ayudar a hacer realidad los planes que ha formulado, los
planes audaces para nuestra economía.
Y será un honor en particular, si
se me confirma, seguir los pasos del Secretario Evans, que
se ha desempeñado con gran honor y distinción.
Y estoy consciente de que será muy, muy difícil
desempeñarme tan bien como él. Y también
estoy agradecido que el Presidente me haya seleccionado
para ser el sucesor de alguien del prestigio y de la categoría
del Secretario Evans.
Señor Presidente, creo fervientemente
en su visión de un siglo 21 en el que Estados Unidos
es el mejor país del mundo para hacer negocios; tenemos
las mejores personas, tenemos la capacitación, tenemos
los trabajadores, tenemos la cultura. Y creo que el siglo
21 realmente es el siglo de los Estados Unidos, como el
Presidente. Creo fervientemente en su liderazgo y la dirección
que ha trazado. Creo en su llamado a una sociedad empresarial
enérgica y en crecimiento, donde todos tengan la
oportunidad de experimentar el gozo y el orgullo de la propiedad,
en la que todos puedan contribuir y de la que todos puedan
beneficiarse.
He tenido la oportunidad de vivir el Sueño
Americano, por lo que sé que la visión del
Presidente es noble, sé que es real y sé que
es tangible. Sal de Cuba para venir a este gran país
en 1960 como refugiado político. Sal con mis padres
y mi hermano, y comenzamos, básicamente, de la nada
en ese momento. Casi 30 años después, me incorporé
a la Kellogg Company y comenc a vender cereal de una furgoneta
en la Ciudad de México.
Recuerdo decirle a alguien el otro día
que uno de mis grandes logros en la vida fue obtener la
ciudadanía para mi hijo y mi esposa, debido al lugar
en que nacieron, lugares diferentes; no eran ciudadanos
naturalizados al nacer, particularmente mi hijo. Por lo
que hace 14 años, se hicieron ciudadanos americanos.
Salía del palacio de justicia y le dije a mi hijo:
¿Sabes? Si me atropella un camión hoy, me
sentiré mucho mejor porque eres ciudadano de los
Estados Unidos.
Por lo que nunca nos imaginamos, señor
Presidente, nunca nos imaginamos que este país me
daría esta gran oportunidad y que usted tendría
la confianza en mí, señor.
Señor Presidente, me gustaría
identificar a aquellos que han estado conmigo durante el
transcurso del camino, que me han apoyado y sin los cuales
no estaría aquí: mi esposa de 25 años,
Edi, que me ha dado todo su apoyo y se ha convertido en
un gran aspecto del éxito que he tenido; Carlos,
mi hijo; mi hija Erika, y mi hija Karina. Han estado conmigo
durante todo esto, durante esta travesía. También
sería negligente de mi parte no mencionar a las 25,000
personas que trabajan en la Kellogg Company, el directorio,
por su apoyo durante el transcurso de los años. No
habría logrado nada parecido a esto sin su apoyo.
Si el Senado confirma mi nombramiento, será
un honor para mí estar al servicio del Presidente
Bush, será un honor para mí servir a mi país,
será un honor para mí prestar servicios en
el Departmento de Comercio y desempeñar un papel
en promover la agenda grandiosa y audaz de nuestro país.
Gracias. Gracias, señor.
EL PRESIDENTE: Gran labor, gracias. Felicitaciones.