RESUMEN EJECUTIVO
I. El antisemitismo
El antisemitismo ha plagado el mundo durante
siglos. Llevado a sus extremos más amplios y más
violentos, el Holocausto, el antisemitismo produjo la muerte
de millones de judíos y el sufrimiento de muchísimos
más. En sus formas más sutiles y menos viles,
el antisemitismo ha desbaratado vidas, ha diezmado comunidades
religiosas, ha creado divisiones sociales y políticas
y ha complicado las relaciones entre los países,
así como la labor de organismos internacionales.
Para un mundo cada vez más interdependiente, el antisemitismo
es una carga intolerable.
Desde los albores del Siglo XXI, la frecuencia
y la gravedad cada vez mayores de los incidentes antisemitas,
en particular en Europa, han forzado a la comunidad internacional
a concentrarse en el antisemitismo con renovado vigor. En
el período inmediatamente posterior a la Segunda
Guerra Mundial se produjeron ataques contra judíos
y sus bienes, pero con el tiempo los ataques disminuyeron
y estuvieron vinculados principalmente al vandalismo y las
actividades delictivas. En los últimos años,
los incidentes han sido más dirigidos y, al parecer,
los autores tienen la intención específica
de atacar a los judíos y al judaísmo. Estos
ataques han trastrocado el sentido de seguridad y bienestar
de las comunidades judías.
La definición de antisemitismo ha
sido tema de numerosas discusiones y estudios. Si bien no
existe ninguna definición de aceptación universal,
por lo general hay una clara comprensión de lo que
abarca el término.
Para fines de este informe, se considera
que el antisemitismo es el odio hacia un judío o
un grupo de judíos, que puede atribuirse al judaísmo
o al grupo étnico de los judíos. Un tema importante
es la distinción entre la crítica legítima
de las políticas y prácticas en el Estado
de Israel y los comentarios de índole antisemita.
Cuando se convierte a Israel en un demonio o se difama a
los dirigentes israelíes, a veces mediante comparaciones
con los dirigentes nazis y el uso de símbolos nazis
para ridiculizarlos, se pone de manifiesto un sesgo antisemita
más que una crítica válida de las políticas
relativas a un tema controvertido.
El antisemitismo mundial de los
últimos años ha tenido cuatro fuentes principales:
• El tradicional prejuicio antijudío
generalizado durante siglos en Europa y en algunos países
de otras regiones del mundo. Esto comprende a los ultranacionalistas
y otros que afirman que la comunidad judía controla
los gobiernos, los medios de difusión, las impresas
internacionales y el mundo financiero.
• Fuerte sentimiento contra Israel que cruza la línea
que separa la crítica objetiva de las políticas
israelíes y el antisemitismo.
• El sentimiento antijudío expresado por algunos
en la creciente población musulmana de Europa, que
se basa en la antipatía de larga data hacia Israel
y los judíos, así como la oposición
de los musulmanes a los acontecimientos que tienen lugar
en Israel y los territorios ocupados, y más recientemente
en Iraq.
• La crítica tanto a los Estados Unidos como
a la globalización, que se extiende a Israel, y a
los judíos en general que se identifican con ambos.
II. Acoso, vandalismo y violencia
física
Europa y Eurasia
El antisemitismo en Europa ha aumentado
en forma marcada en los últimos años. Al mismo
tiempo cabe señalar que muchos países europeos
tienen sistemas de información integral que les permiten
registrar los incidentes de manera más completa que
a otros países. Debido a esta diferencia considerable
en los sistemas de información, no es posible realizar
comparaciones directas entre países o regiones geográficas.
A partir del año 2000, aumentaron los ataques verbales
dirigidos contra los judíos, mientras surgían
los incidentes de vandalismo (por ej., grafiti, incendios
provocados por bombas en escuelas judías, profanación
de sinagogas y cementerios). Las agresiones físicas
como golpizas, apuñalamientos y otras formas de violencia
contra los judíos en Europa aumentaron marcadamente,
dando lugar en varios casos a lesiones graves e incluso
mortales. También es inquietante un sesgo que se
traduce en antisemitismo en alguna prensa de tendencia izquierdista
y entre algunos intelectuales.
El alarmante aumento de la intimidación
y los incidentes antisemitas es generalizado en toda Europa,
si bien con considerables variaciones en cuanto a la cantidad
de los casos y la precisión de la notificación
de los mismos. Los gobiernos europeos, en la mayoría
de los países, consideran ahora que el antisemitismo
constituye un problema grave para sus sociedades y demuestran
estar más dispuestos a abordar el asunto. El Observatorio
Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC, por sus siglas
en inglés), con sede en Viena, indicó en 2002
y 2003 que Alemania, Bélgica, Francia, los Países
Bajos y el Reino Unido eran los países miembros de
la UE donde había aumentado en forma marcada el número
de incidentes. Como estos países mantienen datos
estadísticos confiables e integrales sobre actos
antisemitas y combaten el antisemitismo, el EUMC pudo conseguir
fácilmente los datos de estos países. Los
gobiernos y prominentes figuras públicas condenaron
la violencia, aprobaron nueva legislación y emprendieron
actividades positivas de aplicación de la ley y de
educación.
En Europa Occidental, los grupos tradicionales
de la extrema derecha siguen siendo los autores de la mayor
parte de los ataques contra los judíos y sus bienes;
los responsables de la mayoría de los otros incidentes
fueron jóvenes musulmanes desfavorecidos y descontentos.
Es probable que persista esta tendencia a medida que el
número de musulmanes en Europa siga creciendo mientras
su nivel de instrucción y sus perspectivas económicas
sigan siendo limitados.
En Europa Oriental, donde la población
musulmana es mucho más pequeña, los cabeza
rapada y otros miembros de la periferia política
radical fueron los autores de la mayoría de los incidentes
antisemitas. Los incidentes antisemitas siguieron siendo
un problema grave en Rusia y Belarús, y en otros
países de la antigua Unión Soviética,
la mayoría de ellos realizados por elementos ultranacionalistas
y otros de la extrema derecha. El estereotipo de que los
judíos son manipuladores de la economía mundial
sigue siendo un terreno fértil para la agresión
antisemita.
La instrucción sobre el holocausto
y la tolerancia, así como la capacitación
de maestros, proporcionan una posible solución a
largo plazo para el antisemitismo; sin embargo, el problema
sigue sobrepasando rápidamente a la solución.
A fines de 2003 y siguiendo este año, algunos judíos,
especialmente en Europa, se enfrentaban ante el dilema de
ocultar su identidad o ser objeto de acoso y a veces hasta
de lesión corporal grave e incluso la muerte. No
se debería pasar por alto ni subestimar la pesada
carga sicológica en este entorno cada vez más
difícil.
Oriente Medio
Hacia mediados del siglo pasado, los judíos
salieron de los países del Oriente Medio y África
Septentrional grandes cantidades a medida que su situación
se volvía cada vez más precaria. Y la tendencia
continúa. Hoy en día son pocos los que quedan
y se han notificado pocos incidentes que afecten a los restantes
miembros de la comunidad judía. No obstante, Siria
ha aprobado y, en algunos casos, hasta ha apoyado la exportación
de un antisemitismo nacional virulento a través de
la radio, la televisión, la prensa escrita y otros
medios de difusión. La propaganda antisionista oficial
y apoyada por los medios de difusión del estado con
frecuencia adopta la terminología y los símbolos
del Holocausto para demonizar a Israel y a sus dirigentes.
Con frecuencia esta retórica cruza la línea
que separa la crítica legítima de Israel y
sus políticas para convertirse en ridiculización
antisemita disfrazada de comentario político legítimo.
Al mismo tiempo, los esfuerzos por denegar la existencia
del Holocausto y restarle importancia hallan cada vez más
una aceptación abierta como discurso histórico
autorizado en varios países del Oriente Medio.
Otras regiones
El problema del antisemitismo es considerable
no solamente en Europa y el Oriente Medio sino también
en otros lugares donde se manifiesta en forma alarmante.
Por ejemplo, en Pakistán, país sin comunidad
judía, es generalizado el sentimiento antisemita
alentado por artículos sobre el tema en la prensa.
Esto pone de manifiesto el fenómeno más reciente
de antisemitismo que aparece en países en los que
histórica y actualmente hay pocos judíos o
no los hay.
En Australia, el nivel de intimidación
y los ataques contra judíos y sus bienes así
como la retórica antisionista y antisemita disminuyeron
un poco durante el último año. Este año,
en Nueva Zelandia se profanaron varias tumbas judías
y hubo otros incidentes. En las Américas, además
de las manifestaciones de antisemitismo en los Estados Unidos,
aumentaron considerablemente los ataques contra judíos
y sus bienes en Canadá. Hubo marcados incidentes
antisemitas en Argentina e incidentes aislados en otros
varios países de América Latina.
III. Medios de difusión
La proliferación de los diversos
puntos de difusión —televisión, radio,
prensa escrita e Internet— ha aumentado ampliamente
las oportunidades para que los abastecedores de material
antisemita difundan su propagando sin obstáculos.
Las leyes antiprejuicios brindan una cierta protección,
pero en muchos países occidentales las salvaguardias
de la libertad de expresión han limitado la adopción
de medidas preventivas que los gobiernos podrían
adoptar. La programación de televisión por
satélite cambia fácilmente de un proveedor
a otro y lo que se ofrece por la Internet atraviesa las
fronteras internacionales con poco o ningún impedimento.
En junio, la Organización para la
Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) organizó
una reunión separada en París sobre la intolerancia
en la Internet y posteriormente aprobó una decisión
sobre "Promoción de la tolerancia y la libertad
de difusión en Internet." La decisión
es de índole normativa y contiene cuidadosas salvedades
para evitar conflicto con los diversos sistemas jurídicos
de los países de la OSCE. Exhorta a los Estados Participantes
a investigar y enjuiciar debidamente las amenazas delictivas
de violencia motivadas por el antisemitismo y otras formas
de intolerancia en Internet, así como a establecer
programas para instruir a los niños sobre los prejuicios
al hablar y otras formas de prejuicios.
Los que critican a Israel con frecuencia
utilizan caricaturas antisemitas que presentan imágenes
para atacar al Estado de Israel y sus políticas,
así como a comunidades judías y a otros que
apoyan a este Estado. Estos ataques en los medios de difusión
pueden carecer de todo pretexto de equidad o incluso hechos
constatados y concentrarse en la demonización de
Israel. Con frecuencia se incluye a los Estados Unidos como
blanco de esos ataques, en los que a menudo se afirma que
la política exterior estadounidense se formula en
Israel o que los judíos controlan los medios de difusión
y los mercados financieros en los Estados Unidos y en el
resto del mundo.
Durante la campaña presidencial estadounidense
de 2004, la prensa árabe publicó numerosas
caricaturas en las que se identificaban a los principales
partidos políticos estadounidenses con Israel y con
el primer ministro israelí, Sharon.
"Los Protocolos de los Sabios de Sión",
texto que fuera desacreditado hace muchos años como
un fraude perpetrado por agentes de la inteligencia zarista,
siguió apareciendo en los medios de difusión
del Oriente Medio, no como una falacia sino como un hecho
conocido. La televisión en Siria, patrocinada por
el gobierno, presentó largas series basadas en los
Protocolos. Las presentaciones hacían hincapié
en el libelo de sangre y el supuesto control de las finanzas
internacionales por parte de los judíos. El claro
propósito de los programas era incitar el odio contra
los judíos e Israel. Se podía conseguir fácilmente
ejemplares de los Protocolos y otros plagios antisemitas
similares en países del Oriente Medio, las antiguas
repúblicas soviéticas y en otros lugares.
En forma análoga, se difundieron ampliamente imputaciones
de que los judíos estaban detrás de los ataques
del 11 de septiembre.
En noviembre de 2004, Al-Manar, red de televisión
del Líbano controlada por Hizballah que presentaba
ostensiblemente material antisemita, obtuvo de las autoridades
francesas una licencia limitada de un año para difundir
por vía satélite, la cual fue revocada poco
tiempo después debido a la continua transmisión
de material antisemita por parte de Al-Manar. Esta red ya
no transmite en Francia. Otras redes del Oriente Medio de
contenido cuestionable, como Al Yazira y Al Arrabiya, mantienen
sus licencias francesas de difusión.
IV. Medidas de los gobiernos
En Europa y en otras regiones, muchos gobiernos
fueron cada vez más concientes de la amenaza que
planteaba el antisemitismo y elevaron sus voces en protesta.
Algunos tomaron medidas eficaces para combatirlo y varios
países, entre ellos Francia, Bélgica y Alemania,
ofrecen ahora mayor protección a los miembros de
la comunidad judía y a sus bienes.
En su mayor parte, la respuesta de la policía
a los incidentes antisemitas ha sido desigual. La mayoría
de los funcionarios del orden no están adiestrados
específicamente para tratar los delitos motivados
por prejuicios, en particular los antisemitas. A veces la
policía descartó dichos delitos por considerarlos
gamberrismo o delitos menores, más que ataques contra
los judíos por su origen étnico o su religión,
o porque los asaltantes relacionaron a las víctimas
con las medidas del Estado de Israel.
En los países donde el antisemitismo
es un problema grave, sigue siendo una apremiante necesidad
otorgar capacitación especializada a la policía
y a los miembros del poder judicial. Muchos países
aún no cuentan con leyes contra los delitos motivados
por prejuicios que aborden los delitos antisemitas y otros
relacionados con la intolerancia. En algunos casos en los
que dichas leyes ya existen, se necesita una aplicación
más firme de las mismas.
V. Acción multilateral
El antisemitismo en un problema mundial
que requiere un enfoque multinacional coordinado. Hasta
ahora, el medio más eficaz para la cooperación
internacional ha sido la OSCE, que se compone de 55 estados
participantes de Europa, Eurasia y América del Norte,
y los asociados del Mediterráneo y el Asia en materia
de cooperación. La OSCE organizó dos conferencias
pioneras sobre el antisemitismo: en junio de 2003 en Viena
y en abril de 2004 en Berlín. Estas fueron las primeras
conferencias internacionales que concentraron la atención
política de alto nivel única y exclusivamente
en el problema del antisemitismo. En la Conferencia de Viena
se determinó que el antisemitismo era una cuestión
de derechos humanos.
En la reunión celebrada en Maastricht
en diciembre de 2003, los ministros de relaciones exteriores
de la OSCE dieron mayor reconocimiento político de
alto nivel a la gravedad del antisemitismo. En esa ocasión
tomaron la decisión formal de destacar la necesidad
de combatir el antisemitismo y para ello decidieron encomendar
a la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos
Humanos (OIDDH) de la OSCE que sirviera de punto de recopilación
de información sobre los delitos motivados por prejuicios.
Actualmente, la OIDDH colabora con los estados miembros
de la OSCE para recabar información sobre la legislación
relativa a esos delitos y promover las “mejores prácticas”
en las esferas de aplicación de la ley, lucha contra
los delitos motivados por prejuicios, y educación.
La OIDDH estableció un programa de promoción
de la tolerancia y no discriminación y ahora cuenta
con un asesor que se ocupa exclusivamente de este tema.
En su reunión de diciembre de 2004,
realizada en Sofía, los ministros de relaciones exteriores
de la OSCE acogieron con beneplácito la decisión
del presidente en ejercicio de nombrar a tres representantes
especiales para temas de tolerancia, inclusive un representante
especial para cuestiones de antisemitismo, a fin de colaborar
con los estados miembros en la realización de compromisos
específicos para combatir el antisemitismo. Además,
los ministros de relaciones exteriores han aceptado la oferta
del Gobierno de España de ser sede de una tercera
conferencia sobre antisemitismo en junio de 2005 en Córdoba.
Las Naciones Unidas también tomaron
importantes medidas en la lucha contra el antisemitismo.
Una de ellas fue un seminario sobre el antisemitismo, que
tuvo lugar en junio de 2004, patrocinado por el Secretario
General Kofi Annan. Otra medida fue una resolución
de la Tercera Comisión de las Naciones Unidas, aprobada
en noviembre de 2004, en la que se exhorta a la eliminación
de todas las formas de intolerancia religiosa, incluido
explícitamente el antisemitismo.
La educación sigue siendo un poderoso
antídoto contra el antisemitismo y otras formas de
intolerancia. Tras la primera Conferencia de Estocolmo en
1998, que fuera convocada ante la preocupación por
el decreciente nivel de conocimientos del Holocausto en
particular entre los más jóvenes, Suecia,
el Reino Unido y los Estados Unidos decidieron abordar conjuntamente
el tema. De esta medida inicial surgió el Grupo de
Cooperación Internacional sobre Educación,
Rememoración e Investigación del Holocausto
(ITF).
Hoy en día, el ITF, organización
internacional informal que funciona sobre la base de consenso
y sin burocracia, está integrado por 20 países.
Los estados miembros del ITF convienen en comprometerse
a la Declaración del Foro Internacional de Estocolmo
sobre el Holocausto y a su aplicación. Los miembros
actuales del ITF son: Alemania, Argentina, Austria, Dinamarca,
Estados Unidos, Francia, Hungría, Israel, Italia,
Letonia, Lituania, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos,
Polonia, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia
y Suiza. Además, otros cuatro países (Croacia,
Estonia, Grecia y Eslovaquia) mantienen una relación
de enlace con el ITF.
VI. Medidas del Gobierno de los
Estados Unidos para vigilar y combatir el antisemitismo
El Gobierno de los Estados Unidos está
comprometido a vigilar y combatir el antisemitismo en todo
el mundo como cuestión importante de derechos humanos
y libertad religiosa. Como dijera el Presidente Bush cuando
firmó, el 16 de octubre de 2004, la Ley relativa
al Examen de Actos de Antisemitismo en el Mundo: "La
defensa de la libertad también significa desbaratar
el mal del antisemitismo."
Cada año, el Departamento de Estado de los EE.UU.
publica el Informe Internacional sobre la Libertad Religiosa
e informes sobre las prácticas de derechos humanos
en los países. Estos informes detallan incidentes
y tendencias del antisemitismo en el mundo. Las instrucciones
del Departamento de Estado a las Embajadas de los EE.UU.
para los informes de 2004 sobre las prácticas de
los derechos humanos explícitamente requerían
que en dichos informes se describieran los actos de violencia
cometidos contra los judíos y sus bienes, y se mencionaran
las medidas que están tomando los gobiernos para
impedir esta forma de intolerancia y prejuicio.
En foros multilaterales, el Departamento de Estado exhortó
a que se reconociera el aumento del antisemitismo y se elaboraran
medidas específicas para abordar este problema. El
Departamento desempeñó una función
importante en llegar a un acuerdo en la OSCE de celebrar
dos conferencias sobre la lucha contra el antisemitismo,
que se señalaron anteriormente en la Sección
V. Los ex alcaldes de la ciudad de Nueva York, Rudolph Giuliani
y Edward Koch, encabezaron las delegaciones de los Estados
Unidos a las conferencias de Viena y Berlín, respectivamente.
Cada uno de ellos aportó un caudal de conocimientos
y experiencia para fomentar el respeto a las minorías
en comunidades multiculturales. ONG claves sostuvieron una
colaboración productiva con el Departamento en la
preparación para estas conferencias. En su discurso
ante la conferencia de Berlín, el Secretario de Estado
Colin Powell pronunció estas palabras: "No debemos
permitir que se haga caso omiso de los delitos antisemitas
como efectos secundarios inevitables de los conflictos entre
grupos étnicos. Los desacuerdos políticos
no justifican las agresiones físicas contra los judíos
en nuestras calles, la destrucción de escuelas judías
ni la profanación de sinagogas y cementerios. El
antisemitismo no tiene ninguna justificación."
En las Naciones Unidas, tanto en la Asamblea General como
en la Comisión de Derechos Humanos, los Estados Unidos
han apoyado las resoluciones que condenan el antisemitismo.
Una importante enseñanza del Holocausto
es que los prejuicios y la intolerancia pueden dar lugar
a futuras atrocidades y genocidios si los gobiernos y otros
sectores de la sociedad no tratan el asunto con firmeza.
Los Estados Unidos están comprometidos a trabajar
bilateralmente para fomentar los esfuerzos con otros gobiernos
para frenar el antisemitismo y hacerlo retroceder. El Presidente
Bush afirmó ese compromiso durante su visita a Auschwitz-Birkenau
en 2003: "Este sitio es un sobrio recordatorio de que
cuando veamos antisemitismo, ya sea en Europa, en América
o en otras partes, la humanidad se una para luchar contra
tan negros impulsos."
Las embajadas de los EE.UU. aplican este
compromiso al manifestar contra actos antisemitas y delitos
motivados por prejuicios. Los embajadores y otros funcionarios
de las embajadas trabajan con las comunidades judías
locales para fomentar la pronta aplicación de la
ley contra los delitos motivados por prejuicios. En Turquía,
la Embajada de los EE.UU. cooperó estrechamente con
la comunidad judía tras el atentado de noviembre
de 2003 cuando estallaron bombas en la sinagoga Neve Shalom.
En el Oriente Medio, nuestras embajadas han protestado ante
los gobiernos anfitriones contra algunas prácticas
que han permitido que sus instituciones promoviesen el antisemitismo,
como las series televisivas “Rider Without a Horse”
(Jinete sin caballo) y Diáspora, que fomentaban,
respectivamente, la falacia del libelo de sangre y "Los
Protocolos de los Sabios de Sión". Las declaraciones
bilaterales de los EE.UU. fueron eficaces en instancias
específicas, pero todavía queda por hacer
para alentar a los dirigentes nacionales a que se manifiesten
con firmeza contra el antisemitismo y en apoyo de sociedades
respetuosas y tolerantes.
En vista del éxito logrado hasta
la fecha, el Departamento de Estado está acelerando
las acciones que realiza con sus asociados a nivel mundial
para mejorar la vigilancia y la lucha contra el antisemitismo
en tres campos específicos: la educación,
la legislación y la aplicación de la ley.
El Departamento seguirá promoviendo la realización
de programas de estudios sobre el Holocausto y de capacitación
de maestros. En este campo, un programa fructífero
ha sido la capacitación otorgada a maestros en el
verano, financiada parcialmente por embajadas de los EE.UU.
en cooperación con la Asociación de Organizaciones
Estadounidenses sobre el Holocausto (AHO, por sus siglas
en inglés) y el Museo Estadounidense de Conmemoración
del Holocausto (USHMM). En la reunión de la OSCE
sobre la dimensión humana que tuvo lugar en octubre
de 2004, los Estados Unidos y Francia auspiciaron un seminario
sobre metodologías para la enseñanza relativa
al Holocausto en sociedades multiculturales. Los Estados
Unidos también apoyan la labor de las ONG que promueven
programas educativos en el extranjero, basados en parte
en seminarios realizados con todo éxito en los Estados
Unidos donde se enseña a respetar a las personas
y los grupos minoritarios. Además, el Departamento
de Estado de los EE.UU. ha respaldado los esfuerzos para
promover la tolerancia en el sistema educativo de Arabia
Saudita mediante el patrocinio, entre otras actividades,
del viaje de educadores religiosos a los Estados Unidos
para examinar la educación interreligiosa.
El antisemitismo está bien arraigado
y los Estados Unidos no subestiman la dificultad de frenar
el reciente resurgimiento de este antiguo flagelo. Los poderes
legislativo y ejecutivo, junto con las ONG, constituyen
una importante alianza para continuar la actividad vital
de hallar maneras creativas de vigilar, contener y, por
último, frenar el antisemitismo.
[Informe
completo, en inglés]