En el mes de abril, se pintaron leyendas antisemitas
y pro-nazis en cementerios judíos y en sus alrededores.
Inmediatamente, los graffiti fueron tapados con pintura por
las autoridades, aunque no hubo arrestos.
En el año 2002, una ola de graffiti
y propaganda antisemita recibieron la atención de los
medios de comunicación. Varias ciudadanos, incluso
un ex-ministro, fueron objeto de difamación en los
graffiti y hubo informes de acoso telefónico. En respuesta
a ello, la policía detuvo a tres jóvenes “cabezas
rapadas” y les confiscó sus armas. Los adolescentes
fueron procesados y, a fin de año, estaban a la espera
del juicio.