Embajador John Miller | |
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Washington – El mundo necesita
un movimiento en el siglo XXI que arremeta contra la escoria
de la esclavitud humana, declara el embajador John Miller,
principal funcionario del Departamento de Estado en lo relativo
a la lucha contra la trata de seres humanos.
En su condición de director de la
Oficina de Vigilancia y Combate contra la Trata de Personas,
en el Departamento de Estado, y principal asesor de la secretaria
de Estado Condoleezza Rice, Miller se ha dedicado estos
últimos cuatro años a luchar contra la trata
de personas. La administración Bush reconoció
la gravedad del problema y designó a Miller al cargo
de embajador itinerante para hacer frente al problema, siendo
Estados Unidos el primer país en tomar esta medida.
Según estadísticas del Departamento
de Estado, cerca de 800.000 mujeres, niños y hombres
son víctimas de la trata transfronteriza todos los
años. La mayor parte de ellos se convierten en víctimas
esclavizadas de la industria del sexo, aunque otros terminan
por trabajar en fábricas, granjas o como esclavos
domésticos.
“En el siglo XIX hubo un movimiento
abolicionista que terminó con la esclavitud legitimada
por el Estado basada en la raza”, declaró Miller
durante una entrevista reciente con el Servicio Noticioso
desde Washington. Explicó que los más
importantes abolicionistas de la historia (William Wilberforce,
de Inglaterra, y Frederick Douglass y Harriet Beecher Stowe,
de Estados Unidos) estaban comprometidos con la causa, pero
que les tardó décadas ver el fruto de su trabajo.
Agregó el embajador que poner fin
a la esclavitud de nuestros días también será
una larga lucha. “No existe un remedio mágico”,
manifestó Miller. “Pero nuestros esfuerzos
están comenzando a cobrar impulso”.
LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES EFICACES
En lo relativo a hallar mejores prácticas
para hacer frente a la esclavitud moderna, explicó
Miller que “estamos al final del principio”.
“Por lo general, existen ciertos principios
básicos,” dijo. “La mayoría de
los programas tienen que ver con el procesamiento judicial,
la ejecución de la ley, la protección de las
víctimas o la prevención, ámbitos todos
ellos que, en gran medida, entrañan la educación.
Pero en lo que respecta a los programas concretos, estamos
aún aprendiendo”.
“Estamos aprendiendo cómo entrenar
mejor a policías y jueces. Hemos avanzado bastante
más en ese aspecto que en otros como la reintegración
de las víctimas y los supervivientes. Se pensaba
que lo que había que hacer era devolver a la víctima
a su aldea. Pero lo que ocurre es que a veces los pueblos
no quieren que regrese el superviviente de la trata por
distintas razones culturales. Así qué, ¿a
dónde va el superviviente? Tenemos que aprender a
ocuparnos de ese aspecto”.
No obstante, muchos países intentan
encontrar la mejor manera de volver a integrar a las víctimas
de la esclavitud en sus sociedades de origen, indicó
Miller. Por ejemplo, una organización no gubernamental
en Camboya ha establecido empresas específicas para
los supervivientes. Indonesia, con ayuda de la Organización
Internacional para las Migraciones, entrega vacas y herramientas
a las víctimas de la esclavitud. India tiene un programa
de franquicias de lecherías. Corea del Sur ha iniciado
un programa que anima a las empresas cuyas dueñas
son mujeres a contratar a supervivientes de la esclavitud,
programa que puede que se duplique en Estados Unidos, dijo
Miller.
Añadió que se tiene que educar
a la gente para que, desde un principio, no caiga en la
trampa de la esclavitud. “Estamos analizando la eficacia
de iniciativas de divulgación educativa”, dijo.
Citó como ejemplo un estudio de dos pueblos empobrecidos
de Indonesia que se encuentran a pocos kilómetros
de distancia. En uno de ellos ha habido muchas víctimas
de la trata, mientras que en el otro casi ninguna. ¿Por
qué? “Estas son las cosas que tenemos que averiguar”,
declaró Miller.
Explicó también que el gobierno
de Estados Unidos ha invertido millones de dólares
en programas de procesamiento judicial, prevención
y protección en todo el mundo. No obstante, “nos
queda aún mucho por aprender acerca de las mejores
prácticas”, aseguró.
EL PROGRESO LOGRADO
El embajador indicó también
que Estados Unidos ha creado una coalición amplia
de organismos contra la trata de personas que abarca a grupos
religiosos, organizaciones feministas y personas de todo
el espectro político.
Una herramienta importante para llamar atención
al problema y hacer un seguimiento del progreso, es el Informe
sobre la Trata de Personas que anualmente publica el Departamento
de Estado. Explicó Miller que cuando llegó
al cargo, el informe constaba de 70 páginas y daba
cuenta de varios cientos de condenas de personas que se
dedican a la trata en todo el mundo. Por el contrario, el
informe de 2006 se extiende casi 300 páginas, analiza
la situación en 149 países y da cuenta de
unas de 4.700 condenas de traficantes en todo el mundo.
(Estados Unidos examina su propio desempeño en un
informe anual denominado: Evaluación de actividades
del gobierno de Estados Unidos en la lucha contra la trata
de personas.)
Agregó también que hace unos
años solamente unos cuantos países tenían
leyes contra la trata de personas. En los últimos
dos años, ochenta países han promulgado leyes
en ese ámbito.
“Hoy, la mayoría de los países
del mundo tiene leyes que atienden el problema de la trata
de personas”, declaró. “Eso es buena
señal”.
También ayuda el hecho de que haya
aumentado la cobertura del problema en los medios, dijo
Miller. La esclavitud moderna es el tema de películas,
programas de televisión y libros. “A medida
que aumenta la conciencia pública, aumenta la coalición”,
afirmó. “Los ciudadanos se comunican con sus
gobiernos, iglesias, grupos cívicos, jefes de policía
y les sensibilizan al problema”.
El embajador Miller se retirará de
su cargo en el Departamento de Estado el 15 de diciembre,
pero no abandonará su compromiso con poner fin a
la esclavitud humana. La primera clase que dictará
en su nueva actividad como profesor en la Universidad de
George Washington será sobre la esclavitud de la
era moderna y la política exterior.
El texto
completo, en inglés, del Informe sobre la Trata
de Personas 2006 se puede consultar en el sitio web del
Departamento de Estado.
Jane Morse
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington
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