El nuevo embajador de los Estados Unidos de América,
Frank E. Baxter, destacó hoy que las relaciones comerciales
entre ambos países están en auge, a la vez que
aguarda con sumo interés ser parte de las conversaciones
que prosigan para expandir el intercambio comercial.
En un discurso pronunciado en la Cámara
de Comercio Uruguay-Estados Unidos, con la presencia de
varios integrantes del gabinete presidencial, líderes
políticos y empresarios, el representante diplomático
estadounidense agregó que "con nuestros socios
de acuerdos de libre comercio estamos creando un entorno
en el que puedan surgir nuevas empresas y en el que las
pequeñas y medianas empresas tienen la oportunidad
de crear economías que saquen a la gente del sector
informal y la integren al sector formal."
A continuación, una traducción
del discurso del embajador Baxter:
PALABRAS DEL EMBAJADOR FRANK E. BAXTER ANTE
LA CAMARA DE COMERCIO URUGUAY-ESTADOS UNIDOS
Es un placer para mí estar hoy
aquí con ustedes.
Es con un profundo sentido de humildad,
respeto y gratitud que asumo mi responsabilidad como nuevo
Embajador de los Estados Unidos de América ante Uruguay.
Agradezco haber nacido en una gran nación
de inmigrantes que fue concebida en libertad. Sé
que Uruguay es otra nación de iguales características.
Tengo suerte de haber nacido en el Estado de California,
donde desde la fiebre del oro al Silicon Valley, el credo
es que cualquier cosa es posible y el único fracaso
es no comenzar nuevamente. Mi Estado también ha sido
bendecido con una rica cultura hispánica.
Me siento muy afortunado de que el Presidente
Bush me haya solicitado representar a nuestro país
en Uruguay. Entiendo que su prócer, José Artigas,
era un admirador de la Constitución de los Estados
Unidos, lo que es evidente en la separación de poderes
de su constitución. Uruguay es conocido por ser una
nación con un fuerte compromiso con la democracia
y el imperio de la ley. Es un ejemplo para todos.
Me complace venir a Uruguay en un momento
en que nuestras relaciones comerciales están en auge.
Somos su mayor cliente. Nuestro tratado bilateral de inversiones
acaba de entrar en vigencia. Recientemente participé
en importantes eventos en Washington junto con el Ministro
Astori, el Secretario de la Presidencia Fernández
y el Embajador Gianelli presentando al Uruguay a la comunidad
empresarial estadounidense. Aguardo con sumo interés
ser parte de las conversaciones que prosigan para expandir
el intercambio comercial entre nuestras naciones. Tengo
un firme compromiso con el libre comercio como medio de
aumentar la prosperidad y reducir la pobreza. Creo, además,
que el comercio es más que intercambio comercial.
Es un camino al entendimiento e interacción pacífica.
Me complace asimismo que mi primera presentación
sea ante un grupo de empresarios. Tengo la firme convicción
de que los negocios pueden ser una de las profesiones más
honorables y más creativas, que pueden contribuir
significativamente a hacer un mundo mejor. Es probable que
estas palabras puedan encontrar a algunos que estén
en desacuerdo, especialmente a la luz de la racha de escándalos
empresariales que hemos visto desde el año 2000.
No debemos minimizar el daño que unos pocos cientos
de delincuentes han causado a empleados, accionistas, clientes
y a la credibilidad de los negocios en general. Sin embargo,
esto se da en el contexto de miles de empresas que realizan
sus negocios en forma ética y constructiva. Cuando
joven, me preguntaba si estar en los negocios sería
mi mejor y más adecuada opción. No estaba
seguro entonces, pero lo estoy hoy. Mis esfuerzos han sido,
en parte, responsables de los miles de empleos que beneficiaron
a muchas familias. La riqueza creada ha apoyada la educación,
la salud y las artes mucho más de lo que podría
haber hecho si me hubiera concentrado en cualquiera de estos
campos.
Hoy, gracias a la tecnología, creada
mayormente por las empresas, la persona más pobre
está materialmente mejor que la mayoría de
las personas no hace tanto tiempo. Creo que los empresarios
necesitan hacer mucho más para apoyar a las comunidades
en las que funcionan para dar un ejemplo y para permitir
que las personas sepan cuánto contribuyen las empresas
a una sociedad mejor.
Como ustedes saben, no soy diplomático
de carrera, sino un empresario como la mayoría de
ustedes. Desarrollé toda mi carrera empresarial en
servicios financieros. En todo ese tiempo, integré
directorios de grupos industriales, como la Securities Industry
Association, la National Security Dealers Association y
STANY. Desarrollé toda mi carrera empresarial en
servicios financieros.
Desde que me retiré como Presidente
de Jefferies and Company, una firma especializada en banca
de inversiones para empresas en crecimiento y medianas,
me he concentrado en la reforma educativa dentro de las
zonas más pobres de Los Angeles, especialmente
para adolescentes. La organización que dirijo ha
comenzado siete escuelas secundarias y tiene planificadas
tres escuelas más para el año próximo.
Estas son escuelas públicas, sin costo para los
estudiantes y con extraordinarios resultados que los prepara
para el nivel pre-universitario. Para mí, la prioridad
más importante para esta generación es ayudar
a los adolescentes a lograr su máximo potencial
para poder conducirse en el siglo XXI. Estamos en la era
en que el capital humano es por lejos el capital más
importante. Cada estudiante que abandona sus estudios
es una importante pérdida de recursos y, además,
una amenaza a la seguridad pública, ya que muchos
alumnos desertores son atraídos al delito, y un
fracaso moral. Es necesario que las empresas cumplan una
función importante en encontrar caminos para convencer
a los adolescentes a demorar la gratificación y
terminar su educación. El paradigma hoy es que
una persona educada, equipada con una computadora, puede
ser más fuerte que el negocio más fuerte
del pasado. La iniciativa del Presidente Tabaré
Vázquez de ofrecer una computadora para cada estudiante
para el año 2009 recibe mi entusiasta elogio.
Este es un momento de estupendas oportunidades
para quienes están dispuestos a prepararse. Debemos
compartir esta visión con la próxima generación
de potenciales líderes.
Quiero poner mi experiencia y mis relaciones
en los negocios, educación y las artes a disposición
del Gobierno y del pueblo de Uruguay. No obstante, también
quiero recordar que mi creador me dio dos oídos y
una boca por una razón. Quiero primero escuchar cuidadosamente
y procurar comprender y luego ser comprendido. No quiero
que aquellos que están en mi nuevo hogar estén
sujetos a ideas preconcebidas que pueden no ser pertinentes
en Uruguay.
También quiero poner todo mi esfuerzo
en estudiar español. Durante los últimos cuatro
meses, he tenido un profesor casi todos los días,
pero he tenido que hablar y pensar en inglés la mayor
parte del día. Me siento muy feliz de tener más
oportunidades para prácticas vuestro idioma. Estoy
tratando de hacer que mi oficina en la Embajada sea una
zona libre de inglés. Es muy importante para mí
adoptar su hermosa lengua. Mi experiencia me ha alentado
a seguir apoyando nuestros programas de enseñanza
de inglés aquí. Por cierto, es mucho más
fácil para un joven aprender que lo es para una persona
mayor como yo.
\Este hemisferio es una prioridad principal
para los Estados Unidos. Acabo de regresar de una reunión
en Washington para todos los embajadores del hemisferio
y autoridades de los más altos niveles de esta Administración,
para explorar caminos para mejorar aún más
nuestras relaciones. Tenemos un compromiso con una agenda
común con nuestros socios. Una agenda que se centra
en la democracia, los mercados libres, la integración
económica y el desarrollo del individuo.
A través del comercio, nosotros y
nuestros socios del hemisferio han reformulado drásticamente
la dinámica económica en la región.
Nuestros acuerdos de libre comercio han derribado viejas
estructuras económicas y anticuadas modalidades de
hacer las cosas, y permitieron abrir mercados para todos
los interesados. Con nuestros socios de acuerdos de libre
comercio estamos creando un entorno en el que pueden surgir
nuevas empresas y en el que las pequeñas y medianas
empresas tienen la oportunidad de crear economías
que saquen a la gente del sector informal y la integren
al sector formal
Precisamente ahora, estos acuerdos comprenden
casi dos tercios de todo el PBI del hemisferio. Nuestros
socios en acuerdos de libre comercio son Chile, México
y Canadá, los países de América Central
y la República Dominicana. Los acuerdos firmados
con Colombia y Perú aguardan la ratificación
de nuestro Congreso. Esperamos concluir también las
negociaciones con Panamá.
Mantenemos conversaciones separadas en materia
de comercio e inversiones con CARICOM, Paraguay y Uruguay,
que ya gozan de acceso preferencia a nuestro mercado a través
del Sistema Generalizado de Preferencia o SGP. Como resultado
de los acuerdos preferenciales y de libre comercio, casi
el 85% de todas las mercaderías provenientes de América
Latina y el Caribe ingresa actualmente libre de impuestos
a los Estados Unidos. Nuestros serio objetivo es aumentas
este porcentaje.
Aguardo con interés la oportunidad de trabajar en
estrecha colaboración con el Presidente Vázquez
y el Gobierno de Uruguay. Con su liderazgo, nuestros dos
países han avanzado en una sólida relación
bilateral que quedó demostrada en la excelente reunión
que mantuvieron los Presidentes Vázquez y Bush el
pasado mes de mayo. Esta sólida relación está
creciendo y ampliándose por varias vías positivas
y esperamos analizar caminos para profundizar aún
más nuestras relaciones comerciales y en materia
de inversiones.
Uruguay es muy importante para nosotros
porque ya tiene las instituciones políticas y culturales
necesarias para el crecimiento y el progreso. Existen grandes
inversiones estadounidenses aquí, especialmente en
forestación, turismo y agricultura. Esperamos que
nuestro tratado bilateral de inversiones genere mayores
flujos de inversiones. En los últimos años,
los Estados Unidos han pasado a ser el mayor mercado de
exportaciones de Uruguay. Las empresas uruguayas y el pueblo
en general se han beneficiado de la creación de puestos
de trabajo y oportunidades.
Los Estados Unidos son un mercado exigente;
sin embargo, también es el mercado más grande
del mundo y el que tiene los aranceles promedio más
bajos. Cada día importamos más de 5 mil millones
de dólares en bienes y servicios. Quienes quieran
vender en los Estados Unidos deben estudiar el mercado y
adaptarse a él. Para ganar negocios, el cliente tiene
que ser primero. Debe recordarse que la esperanza no es
una estrategia y que la realidad es un gusto adquirido.
En última instancia, lo que los gobiernos
pueden hacer es crear un clima que sea propicio para los
negocios. En última instancia depende de los empresarios
arriesgar, innovar y hacer acuerdo que serán el centro
de nuestra creciente relación comercial. Recordemos
todos que el mayor capital de ambos países en nuestra
juventud. Espero que ayudarán a que la próxima
generación conozca las alegrías del mundo
empresarial y aproveche las oportunidades de hacer negocios
aquí y con los Estados Unidos. Estas oportunidades
son, literalmente, ilimitadas.
Muchas gracias.
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