El presidente Bush recibió el Informe
del Grupo de Estudio sobre Iraq, el 6 de diciembre, en Washington,
y dijo que su administración considerará muy
seriamente las recomendaciones del documento.
A continuación una traducción
del resumen ejecutivo del informe:
(comienza el texto)
Informe del Grupo de Estudio sobre
Iraq
6 de diciembre de 2006
Resumen ejecutivo
La situación en Iraq es grave y se
está deteriorando. No existe ningún camino
que pueda garantizar el éxito, pero se pueden mejorar
las perspectivas.
En este informe ofrecemos varias recomendaciones
sobre las medidas que deben tomarse en Iraq, en Estados
Unidos, y en la región. Nuestras recomendaciones
más importantes exigen nuevos y mejorados esfuerzos
diplomáticos y políticos en Iraq y en la región,
y un cambio en la misión principal de las fuerzas
estadounidenses en Iraq que permita a Estados Unidos empezar
a retirar sus fuerzas de combate de Iraq en forma responsable.
Creemos que estas dos recomendaciones son igualmente importantes
y se refuerzan mutuamente. Si se ponen en práctica
eficazmente, y si el gobierno iraquí procede hacia
la reconciliación nacional, los iraquíes tendrán
la oportunidad de un futuro mejor, se asestará un
golpe al terrorismo, se aumentará la estabilidad
en una parte importante del mundo, y se protegerá
la credibilidad, los intereses y los valores de Estados
Unidos.
Las dificultades en Iraq son complejas.
La violencia está aumentando en alcance y mortandad.
La misma es fomentada por una insurgencia árabe sunita,
por las milicias chiítas y por escuadrones de la
muerte, por al-Qaida y por una criminalidad propagada. El
conflicto sectario es el principal desafío a la estabilidad.
El pueblo iraquí tiene un gobierno
elegido democráticamente, sin embargo éste
no está adelantando adecuadamente la reconciliación
nacional, no provee seguridad básica y no suministra
los servicios esenciales. Domina el pesimismo.
Si la situación continúa deteriorándose,
las consecuencias podrían ser graves. Un descenso
al caos podría causar el derrumbe del gobierno de
Iraq y una catástrofe humanitaria. Podrían
intervenir los países vecinos. Los choques entre
sunitas y chiítas podrían propagarse. Al-Qaida
podría lograr una victoria propagandista y expandir
su base de operaciones. La postura mundial de Estados Unidos
podría quedar disminuida. Los estadounidenses podrían
resultar más polarizados.
Durante los nueve meses pasados hemos considerado
una gama completa de planteamientos para seguir adelante.
Todos tienen defectos. El curso que recomendamos tiene defectos,
pero creemos firmemente que incluye las mejores estrategias
y tácticas para influir positivamente el resultado
en Iraq y en la región.
Planteamiento externo
Las políticas y los actos de los
vecinos de Iraq afectan grandemente su estabilidad y prosperidad.
Ningún país en la región se beneficiará
a la larga con un Iraq caótico. Sin embargo los vecinos
de Iraq no están haciendo bastante para ayudar a
Iraq a alcanzar la estabilidad. Algunos están socavando
la estabilidad.
Estados Unidos debe iniciar inmediatamente
una nueva ofensiva diplomática para crear un consenso
internacional en favor de la estabilidad en Iraq y en la
región. Este esfuerzo diplomático debe incluir
a cada país cuyo interés es evitar un Iraq
caótico, incluso todos los vecinos de Iraq. Los vecinos
de Iraq y los estados claves adentro y afuera de la región
deben formar un grupo de sostén para reforzar la
seguridad y la reconciliación nacional en Iraq, cosas
que Iraq por sí solo no puede lograr.
En vista de la habilidad de Irán
y de Siria de ejercer influencia en los eventos en Iraq
y su interés en evitar el caos en Iraq, Estados Unidos
debe tratar de involucrarlos en forma constructiva. Al procurar
influir la conducta de ambos países, Estados Unidos
dispone de medidas disuasivas e incentivos. Irán
debe contener el flujo de armas y entrenamiento hacia Iraq,
respetar la soberanía y la integridad territoriales
de Iraq, y utilizar su influencia sobre los grupos chiítas
para alentarlos a una reconciliación nacional. El
tema de los programas nucleares de Irán debe continuar
siendo tratado por los cinco miembros permanentes del Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas y Alemania. Siria debe
controlar sus fronteras con Iraq para contener el flujo
de financiación, insurgentes y terroristas hacia
y desde Iraq.
Estados Unidos no podrá alcanzar
sus metas en el Oriente Medio a menos que aborde directamente
el conflicto árabe-israelí y la inestabilidad
regional. Debe haber un compromiso renovado y sostenido
de parte de Estados Unidos hacia una paz árabe-israelí
total en todos los frentes: Líbano, Siria y el compromiso
de junio de 2002 del presidente Bush a una solución
de dos estados, Israel y Palestina. Este compromiso debe
incluir conversaciones directas con, por y entre Israel,
Líbano, los palestinos (aquellos que aceptan el derecho
a existir de Israel), y Siria.
Al desarrollar su planteamiento sobre Iraq
y el Oriente Medio, Estados Unidos debe proveer adicional
sostén político, económico y militar
para Afganistán, incluso los recursos que puedan
llegar a estar a disposición al retirarse las fuerzas
de combate de Iraq.
Planteamiento interno
Las cuestiones más importantes sobre
el futuro de Iraq son ahora responsabilidad de los iraquíes.
Estados Unidos debe ajustar su función en Iraq para
alentar al pueblo iraquí a asumir el control de su
propio destino.
El gobierno iraquí debe acelerar
el proceso de asumir la responsabilidad por la seguridad
iraquí aumentando el número y la calidad de
las brigadas del ejército iraquí. Mientras
este proceso está en curso, y para facilitarlo, Estados
Unidos debe aumentar en forma significativa el número
del personal militar estadounidense, incluso los efectivos
de combate, que están incorporados y apoyan a las
unidades del ejército iraquí. A medida que
se procede con estas medidas, las fuerzas de combate estadounidenses
podrán empezar a retirarse de Iraq.
La misión principal de las fuerzas
de Estados Unidos en Iraq debe convertirse en una misión
de apoyar al ejército iraquí, el que asumiría
la responsabilidad principal por las operaciones de combate.
Durante el primer trimestre de 2008, sujeto a desarrollos
inesperados en la situación de la seguridad en el
terreno, todas las brigadas de combate que no sean necesarias
para la protección de las fuerzas podrían
estar afuera de Iraq. Para esa fecha, las fuerzas de combate
de Estados Unidos podrán ser desplegadas solamente
en unidades incorporadas a las fuerzas iraquíes,
en equipos de reacción rápida y para operaciones
especiales, y en funciones de entrenamiento, equipamiento,
asesoramiento, protección de las fuerzas y búsqueda
y rescate. Las operaciones de inteligencia y apoyo continuarían.
Una misión vital de esas operaciones especiales y
de reacción rápida será emprender ataques
contra al Qaida en Iraq.
Claramente, el gobierno iraquí necesitará
la ayuda de Estados Unidos por algún tiempo futuro,
especialmente en lo que respecta a sus responsabilidades
de seguridad. Pero Estados Unidos debe indicar claramente
al gobierno iraquí que llevará a cabo sus
planes, incluso los traslados planeados, aún si el
gobierno iraquí no pusiera en efecto sus cambios
planeados. Estados Unidos no debe comprometerse a mantener
indefinidamente desplegados números grandes de efectivos
militares en Iraq.
A medida que proceden los traslados, los
líderes militares deben hacer hincapié en
el adiestramiento y la educación de las fuerzas que
han regresado a Estados Unidos a los efectos de restaurar
la fuerza a una máxima capacidad de combate. Al regresar
los pertrechos a Estados Unidos, el Congreso debe autorizar
los fondos suficientes para restablecer los mismos en el
curso de los cinco años próximos.
Estados Unidos debe actuar en estrecha colaboración
con los líderes de Iraq para apoyar el logro de objetivos
específicos -- o hitos -- en cuanto a la reconciliación,
la seguridad y el gobierno nacionales. No podrá esperarse
milagros, pero el pueblo de Iraq tiene el derecho de esperar
acciones y progreso. El gobierno iraquí debe demostrar
a sus propios ciudadanos -- y a los ciudadanos de Estados
Unidos y otros países -- que merece su apoyo continuado.
El primer ministro Nouri al-Maliki, en consulta
con Estados Unidos, ha indicado una serie de hitos críticos
para Iraq. El suyo es un buen comienzo, pero debe ser expandido
de modo que incluya hitos que puedan fortalecer al gobierno
y beneficiar al pueblo iraquí. El presidente Bush
y su equipo de seguridad nacional deben mantenerse en estrecho
y frecuente contacto con el liderazgo iraquí con
el fin de expresar un mensaje claro: el gobierno iraquí
debe actuar rápidamente en lograr un progreso sustancial
en el logro de estos hitos.
Si el gobierno iraquí demuestra su
voluntad política y hace progresos sustanciales en
el logro de los hitos acerca de la reconciliación,
seguridad y gobierno nacionales, Estados Unidos debe indicar
claramente su disposición de continuar el entrenamiento,
la asistencia y el apoyo de las fuerzas de seguridad iraquíes
y continuar el sostén político, militar y
económico. Si el gobierno iraquí no hace progresos
sustanciales en el logro de los hitos acerca de la reconciliación,
seguridad y gobierno nacionales, Estados Unidos debe reducir
su apoyo político, militar o económico al
gobierno iraquí.
Nuestro informe hace recomendaciones en
varios otros terrenos. Estas incluyen mejoras en el sistema
de justicia penal de Iraq, el sector del petróleo
de Iraq, los esfuerzos de Estados Unidos en cuanto a la
reconstrucción en Iraq, el proceso sobre el presupuesto
de Estados Unidos, el entrenamiento del personal gubernamental
de Estados Unidos, y las capacidades de inteligencia de
Estados Unidos.
Conclusión
Es la opinión unánime del
Grupo de Estudio sobre Iraq que estas recomendaciones ofrecen
a Estados Unidos un nuevo camino a seguir en Iraq y en la
región. Las recomendaciones son extensas y deben
ser puestas en efecto en forma coordinada. No se las debe
separar o llevar a cabo en forma aislada. La dinámica
de la región es tan importante para Iraq como lo
que sucede dentro de Iraq.
Los desafíos son gigantescos. Habrá
días difíciles en el futuro. Pero al seguir
este nuevo camino, Iraq, la región y Estados Unidos
de América, podrán emerger más fuertes.
(termina el texto)
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