Susan Schwab Representante Comercial de Estados
Unidos |
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Washington – La agenda comercial
de la administración Bush permanecerá básicamente
sin cambios cuando, por primera vez en 12 años, los
demócratas tomen control del Congreso en enero de 2007,
dijo el 28 de noviembre la Representante Comercial de Estados
Unidos, Susan Schwab.
La administración y líderes
Demócratas y Republicanos en el Congreso puede trabajar
juntos, aprovechando los principios y objetivos comerciales
compartidos, dijo la funcionaria durante una conferencia
organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos,
la entidad más importante para el cabildeo en lo
que se refiere a comercio de Estados Unidos. La organización
tiene su sede en Washington. Fue el primer discurso importante
de Schwab luego de las elecciones de mitad de periodo en
noviembre.
Schwab se refirió así a la
“opinión tradicional” de que la toma
de ambas cámaras del Congreso por parte de los Demócratas
forzaría a la administración a cambiar sus
prioridades comerciales. Mencionado acuerdos multilaterales
y bilaterales de comercio en el pasado, la funcionaria dijo
que esas prioridades van más allá de afinidades
partidarias.
“El bipartidismo en el comercio no
debe ser un concepto histórico, más bien una
fuerza de impulso para el futuro”, dijo.
Los Demócratas se perciben por los
medios de comunicación y algunos analistas como no
ser tan partidarios del comercio como lo son los Republicanos,
debido a su defensa de los trabajadores estadounidenses
y su insistencia en aplicar firmes provisiones laborales
y ambientales en los acuerdos comerciales de Estados Unidos.
Schwab dijo que a pesar de las diferencias
en los temas laborales y ambientales, muchos Republicanos
y Demócratas comparten la idea de que la liberación
comercial por si misma promueve más altas normas
y protecciones en ambas áreas. Sin embargo, agregó
es probable que se necesite más diálogo y
consultas con el Congreso sobre estos temas.
La administración y el Congreso deben
tratar las necesidades de los trabajadores desplazados,
sin dañar los esfuerzos para ampliar el comercio,
dijo la representante, agregando que las amplias y profundas
dificultades económicas causadas por cualquier retiro
de la liberación comercial “empequeñecería
el disloque ocasional que provoca el compromiso económico”.
Schwab reconoció que algunos legisladores
“en el extremo de ambos partidos” se encuentran
a favor del proteccionismo.
“Las buenas noticias son que los líderes
y la gente en posiciones de responsabilidad en ambos partidos
saben lo que hacen”, dijo la representante.
Los expertos comerciales que hablaron en
la conferencia, en general compartieron el optimismo de
Schwab.
Grant Aldonas dijo que es probable que en
enero de 2007 y en los meses siguientes, los líderes
demócratas de las comisiones más importantes
en ambas cámaras tomen decisiones sobre temas vitales
para sus circunscripciones, como ser el salario mínimo
y cuidado de salud. Sugirió que el progreso en estas
áreas favorece una atmósfera que conduzca
a acuerdos de comercio en general aunque es probable que
al principio haya muy poco progreso en problemas específicos
de comercio.
Aldonas, quien fue subsecretario de comercio
del 2001 al 2005, está actualmente asociado con el
Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales,
grupo de investigación de políticas con sede
en Washington.
Cal Dooley, un ex congresista demócrata,
actualmente presidente de la Asociación de Productos
Alimenticios, dijo que los demócratas podrían
querer avanzar en programas comerciales como parte de una
agenda competitiva más amplia, que incluiría
reformas al programa de Ayuda de Ajuste por Razones Comerciales
(TAA).
El TAA ofrece una variedad de beneficios
y servicios de recontratación a empleados que perdieron
su trabajo como resultado de un aumento en la competencia
extranjera.
Schwab mencionó las charlas con la
Organización Mundial de Comercio (OMC) como el problema
número uno en la agenda de la administración,
al decir que Estados Unidos debe “hablar con una sola
voz” sobre las negociaciones de la OMC en los próximos
meses.
Oficialmente conocidas como la Agenda de
Desarrollo de Doha, estas negociaciones se vinieron abajo
en julio cuando los países no pudieron acortar sus
diferencias sobre los temas agrícolas. (Ver artículo
relacionado)
“Nos retiramos de un tratado muy malo
en julio, de ser necesario lo haremos de nuevo – pero
no podemos dejar que se nos escape de las manos un tratado
fuerte, potencial”, dijo la representante.
El ex representante comercial de Estados
Unidos Clayton Yeutter estuvo de acuerdo con la opinión
de Schwab acerca de que la ronda de Doha no está
destinada al fracaso. Dijo, sin embargo, que es muy probable
que no tenga éxito si se alarga hasta el 2009 ó
2010, si las posiciones de Estados Unidos y la Unión
Europea no se acercan y otros países no aprecian
los beneficios que pueden obtener de un resultado exitoso.
Los países en desarrollo en particular,
dijo Yeutter, cometerían un grave error al abandonar
la Ronda de Doha debido a lo que ya se ha acordado –
la eliminación de subsidios en la exportación
de productos agrícolas, en particular – les
daría una gran ventaja.
Hablando el mismo día en Londres,
el secretario de Hacienda de Estados Unidos, Henry Paulson
dijo que con su contraparte británica, el canciller
del Exchequer, Gordon Brown, cree que un acuerdo en Doha
se encuentra al alcance de las manos.
El secretario dijo que las elecciones no
debilitaron el compromiso de Estados Unidos de lograr un
acuerdo exitoso en Doha y que Schwab y otros funcionarios
de Estados Unidos realizan una diplomacia callada “para
explorar ‘opciones’ y probar nuevas ideas”.
Para más información sobre
políticas de Estados Unidos, ver Comercio
y Economía y Las
elecciones de mitad de período en 2006.
Andrzej Zwaniecki
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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