Al expresar la gratitud de la nación
por vivir en un país en el que "nuestros ciudadanos
tienen el privilegio de vivir en el país más
libre del mundo, donde la esperanza del “Sueño
Americano” está al alcance de todos",
el presidente Bush proclamó el jueves 23 de noviembre
de 2006 Día Nacional de Acción de Gracias.
En la proclama de este año el presidente
Bush agradece a las fuerzas armadas al recordar a los “muchos
de estos valientes hombres y mujeres están asegurando
nuestra paz en lugares muy lejos de casa, y les rendimos
homenaje a ellos y a sus familias por su servicio, sacrificio
y fortaleza”.
A continuación una traducción del texto de
la proclama del presidente:
(comienza el texto)
LA CASA BLANCA
Para distribución inmediata
Oficina del Secretario de Prensa
16 de noviembre de 2006
Día de Acción de Gracias,
2006
Proclama del Presidente de los Estados Unidos
de América
Los estadounidenses se reunirán con
sus familiares y amigos para celebrar el Día de Acción
de Gracias, ocasión en que daremos las gracias por
las muchas bendiciones que nuestro país y nuestro
pueblo han recibido.
La tradición del Día de Acción
de Gracias data de los primeros tiempos de nuestra sociedad,
celebrada tanto en momentos decisivos de nuestra historia
como en tiempos tranquilos alrededor de la mesa familiar.
Han pasado cerca de cuatro siglos desde que los primeros
pobladores dieron las gracias por su llegada a salvo y los
peregrinos disfrutaron una cosecha por la que dieron las
gracias a Dios. Le dieron las gracias por permitirles haber
sobrevivido un duro invierno en el Nuevo Mundo. El general
George Washington observó el Día de Acción
de Gracias durante la revolución y en su primera
proclama como presidente declaró el 26 de noviembre
de 1789 un día nacional de “agradecimiento
y oración”. Durante la guerra civil, el presidente
Abraham Lincoln revivió la tradición de proclamar
un día de acción de gracias, recordando a
una nación dividida los ideales de su fundación.
En estos momentos de grandes promesas para
Estados Unidos, agradecemos las libertades que nuestra Constitución
garantiza y nuestras Fuerzas Armadas han defendido por generaciones.
Hoy, muchos de estos valientes hombres y mujeres están
asegurando nuestra paz en lugares muy lejos de casa, y les
rendimos homenaje a ellos y a sus familias por su servicio,
sacrificio y fortaleza. Honramos a las familias de los caídos
y les recordamos en nuestras oraciones.
Nuestros ciudadanos tienen el privilegio
de vivir en el país más libre del mundo, donde
la esperanza del “Sueño Americano” está
al alcance de todos. Los estadounidenses comparten el deseo
de responder a la llamada universal de servir en algo superior
a nosotros mismos, y vemos este espíritu todos los
días en millones de voluntarios que en todo el país
llevan la esperanza y el aliento a aquellos que los necesitan.
En este Día de Acción de Gracias y durante
todo el año, debemos mostrar nuestra gratitud por
las bendiciones de la libertad, la familia, y la fe. Qué
Dios continúe bendiciendo a Estados Unidos.
AHORA POR TANTO, YO, GEORGE W. BUSH, Presidente
de los Estados Unidos de América, en virtud de la
autoridad que me ha sido investida por la Constitución
y por las leyes de Estados Unidos, por este medio, proclamo
el jueves 23 de noviembre de 2006 como el Día Nacional
de Acción de Gracias. Insto a todos los estadounidenses
a reunirse en sus hogares y lugares de oración con
sus familias, amigos y seres queridos para reforzar los
lazos que nos unen y para dar las gracias por las libertades
y las muchas bendiciones que disfrutamos.
EN FE DE LO CUAL, firmo en este decimosexto
día de noviembre en el año dos mil seis de
Nuestro Señor, y en el año doscientos treinta
y uno de la independencia de Estados Unidos.
GEORGE W. BUSH
(termina el texto)
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