Washington – El 13 y 14 de noviembre
se celebrará en Londres una conferencia sobre remesas,
que tratará de determinar cómo este modo de
transferir dinero se ha convertido en el “flujo financiero
de más volumen” hacia los países en
el mundo desarrollo.
Los participantes en la conferencia, que
está copatrocinada por el Banco Mundial, incluyen
a un analista del FBI y a un representante del Departamento
del Tesoro de Estados Unidos. El funcionario del Tesoro
hablará de temas tales como la promoción del
acceso a los servicios financieros y los esfuerzos de la
agencia contra el lavado de dinero.
Otro patrocinador de la Segunda Conferencia
Internacional sobre Remesas de Inmigrantes es el Departamento
para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, que ya
ayudó en la organización del primero de estos
eventos en octubre de 2003.
El Banco Mundial, en previsión de
la conferencia de Londres, dijo que se estima que las remesas
a los países en desarrollo pueden llegar a los 167.000
millones de dólares en 2005 (año más
reciente en que se pudo recopilar cifras) y convertirse
en la mayor fuente de financiación externa para los
países en desarrollo, excediendo la cantidad de inversión
extranjera directa o de ayuda oficial al desarrollo que
estos países reciben cada año.
Sin embargo, el banco dijo que a pesar del
creciente volumen de flujo de remesas internacionales, la
mayoría de los hogares en los países en desarrollo
todavía no tienen acceso a servicios financieros
básicos.
Uno de los mayores retos para la comunidad
internacional, según el banco, es “nivelar
el creciente volumen de flujo de remesas para proporcionar
acceso a servicios financieros a millones de personas pobres
y así contribuir a reducir la pobreza y promover
el crecimiento económico. Al incluir a millones de
personas pobres en el sistema financiero los países
pueden garantizar a sus ciudadanos la oportunidad de ahorrar,
aumentar sus activos y controlar su consumo”.
Otros participantes en la conferencia de
Londres incluyen a David Landsman, director ejecutivo de
la Asociación Nacional de Envíos de Dinero,
con sede en Nueva York, que ofrecerá una perspectiva
del sector privado sobre como afectan a las empresas que
ofrecen el servicio de remesas, los reglamentos para bloquear
el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
Otro de los ponentes en la conferencia,
Marilou Uy, asesor de alto rango en el Banco Mundial sobre
desarrollo financiero y del sector privado, hablará
sobre las razones por las cuales la avanzada tecnología
disponible no ha conseguido reducir las elevadas tarifas
y la considerable cantidad de tiempo que las remesas de
los inmigrante demoran en llegar a su destino.
Un reciente estudio del Banco Mundial, titulado
Migración Internacional, Remesas y Fuga de Cerebros,
concluye que las remesas pueden impulsar a un país
en desarrollo a incrementar sus gastos en educación,
salud e inversiones.
Sin embargo, el estudio también halló
que las remesas también pueden hacer un desfavor
a las naciones en el mundo en desarrollo.
Aunque las remesas pueden reducir la pobreza
en las naciones en desarrollo, el estudio también
halló que las transferencias de dinero pueden llevar
a una masiva “fuga de cerebros” en la que ciudadanos
con alta preparación dejan sus países para
buscar mejores oportunidades en el extranjero. El estudio
incluyó un análisis detallado de remesas en
México, Guatemala y Filipinas, países en los
que millones de ciudadanos se van otros lugares en busca
de trabajo.
Informe del BID confirma importancia
de remesas en América Latina
La conferencia de Londres se celebra en
coincidencia con la publación de un nuevo informe
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que indica
que en 2006 las remesas de los inmigrantes de Estados Unidos
a América Latina alcanzarán 45.000 millones
de dólares, un aumento en relación a los casi
30.000 millones de dólares de 2004.
El dinero enviado a América Latina
por los inmigrantes de Estados Unidos representa alrededor
de las tres cuartas partes del promedio de 60.000 millones
de dólares que la región de América
Latina recibirá en remesas en 2006, dijo el BID.
Cuando se le preguntó el 20 de octubre
al funcionario del Departamento de Comercio de Estados Unidos
David Bohigian su impresión sobre eel informe del
BID en relación con México, una de las naciones
que más remesas recibe, dijo que la interdependencia
entre Estados Unidos y México ya existe y “no
sólo desde el punto de vista de las remesas”.
Bohigian, secretario adjunto para Acceso
a Mercados y Cumplimiento, agregó que la inversión
extranjera directa en México ha ayudado a crear cientos
de miles de empleos en ese país “con inversiones
en fábricas y en todo tipo de negocios”.
En una presentación en el Centro
de Prensa Extranjera del Departamento de Estado de Estados
Unidos, dijo que las “remesas son ciertamente un componente
en la economía de México” pero que la
meta de Estados Unidos para los próximos años
es “asegurar que el pueblo de México tenga
buenos trabajos” en aquél país para
“mejorar su calidad de vida” e incrementar “el
desarrollo de la prosperidad en su país”. (Ver
artículo
relacionado)
Estados Unidos ha explicado que aunque el
costo para enviar remesas se está reduciendo, todavía
son demasiado elevados, particularmente en la era de la
transferencia electrónica de fondos.
Para resolver ese problema el presidente
Bush se reunió con otros líderes del Hemisferio
Occidental en Monterrey, México en la Cumbre Especial
de las Américas 2004, donde se estableció
la meta de rebajar un 50 por ciento el costo de enviar remesas
para 2008.
Para más información sobre
la cumbre de Monterrey, ver anteriores
cumbres y la Cumbre
de las Américas.
Para más información en cuanto
a la conferencia de remesas de Londres, ver el sitio electrónico
el Banco Mundial.
El texto
completo del informe del BID sobre las remesas está
disponible en el sitio electrónico de esa entidad.
Para más información sobre
ayuda al mundo en desarrollo ver Desarrollo
Mundial y Ayuda Exterior.
Eric Green
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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