Washington – El total de los flujos
financieros de Estados Unidos al mundo en desarrollo –la
ayuda oficial al desarrollo, los flujos de capital privado
y las donaciones privadas– alcanzó la cifra
sin precedentes de 104.400 millones de dólares en
el año 2005, según las nuevas cifras que dio
a conocer el gobierno.
Los últimos datos, emitidos a mediados
de octubre tras una revisión de seis meses, revelan
también que la ayuda oficial al desarrollo que otorga
el gobierno de Estados Unidos –donaciones no militares
y préstamos– alcanzó 27.600 millones
de dólares, un aumento comparado con 7.900 millones
en 2004.
Los países que más ayuda recibieron
de Estados Unidos son: Iraq (10.800 millones de dólares),
Afganistán (1.300 millones de dólares), Sudán
(771 millones de dólares), Etiopía (625 millones
de dólares), Egipto (397 millones de dólares),
Pakistán (362 millones de dólares), Jordania
(354 millones de dólares), Colombia (334 millones
de dólares), Uganda (242 millones de dólares)
y Serbia-Montenegro (181 millones de dólares).
Fondos de Estados Unidos representan más
del 25 por ciento de toda la ayuda gubernamental proporcionada
por los 30 miembros de la Organización de Cooperación
y Desarrollo Económicos (OCDE), el grupo de países
industrializados que proporciona la mayor parte de la ayuda
exterior en todo el mundo.
Algunos expertos en desarrollo han criticado
el hecho de que la ayuda oficial de Estados Unidos, que
se mide como porcentaje del ingreso nacional bruto, es pequeña
cuando se compara con la de muchos otros países de
la OCDE. La relación entre la ayuda oficial al desarrollo
y el ingreso nacional bruto de Estados Unidos aumentó
del 0,17 por ciento en 1997 al 0,22 por ciento en 2005,
su nivel más alto en los últimos 20 años.
Otros expertos sostienen que la ayuda oficial al desarrollo
no es el indicador más importante de la ayuda exterior.
Si se añaden las inversiones directas de Estados
Unidos, la ayuda de las organizaciones no gubernamentales
(ONG), las donaciones caritativas privadas y las remesas
de los inmigrantes que viven en Estados Unidos, la ayuda
exterior de Estados Unidos empequeñece las cantidades
entregadas por otros países, según los expertos.
Las inversiones directas netas de Estados
Unidos en los países en desarrollo alcanzaron 69.200
millones de dólares en 2005, debido a que las compras
de acciones y bonos extranjeros excedieron sus ventas en
39.800 millones de dólares y los préstamos
nuevos a largo plazo excedieron en 22.800 millones sus pagos
de capital de la deuda bancaria existente. Muchos de los
flujos de capital privado se dirigieron a países
en desarrollo en las Américas y Asia.
Las últimas cifras del gobierno de
Estados Unidos revelan también que las ONG, fundaciones,
organizaciones religiosas, instituciones de educación
superior y otros grupos con sede en Estados Unidos concedieron
donaciones privadas por un total de 8.600 millones de dólares
en el año natural 2005, lo cual es un aumento de
1.800 millones de dólares comparado con 2004. Se
trata del décimo aumento anual consecutivo en donaciones
privadas al exterior por parte de entidades estadounidenses.
Según un estudio realizado por el
Hudson Institute, una organización privada de investigación,
si se incluye en el total de la ayuda estadounidense los
47.000 millones de dólares en remesas, la ayuda oficial
al desarrollo representa solamente 20 por ciento del total
de los flujos financieros de Estados Unidos al mundo en
desarrollo en 2004.
Si se excluyen las remesas, el total de
la ayuda oficial al desarrollo, los flujos de capital privado
y las donaciones privadas de Estados Unidos como porcentaje
del ingreso nacional bruto, fue de 0,84 por ciento en 2005,
su nivel más alto desde 1997.
Jon Schaffer
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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