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El Embajador Martin J. Silverstein
se dirige a la prensa en el acto de conmemoración
del 11 de Setiembre en el Club de Pesca Noa-Noa. |
De izquierda
a derecha: Carlos Dominguez, Reina Dominguez, Presidente
Jorge Batlle y Embajador Silverstein presionan los
interruptores para encender los haces de luz en la
Embajada. |
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Embajador Silverstein y Presidente
Batlle con familiares de Alberto Dominguez, que falleció
en el atentado del 11 de Setiembre. |
Reina Dominguez escucha mientras
su hermano, Carlos, habla con la prensa luego de la
ceremonia. |
Dos haces de luz iluminaron
el cielo la noche del 10 de setiembre para recordar los
trágicos ataques a los Estados Unidos el 11 de setiembre
de 2001.
Las luces, ubicadas en
los jardines de la Embajada, ls torres de Nueva York caídas
en los atentados. Un cartel con las palabras "para
recordar" se levanta al costado de la Embajada.
Dos familiares de Alberto Dominguez, un ciudadano
uruguayo que falleció en los atentados, se unieron
al Presidente de Uruguay Jorge Batlle y al Embajador de
los Estados Unidos Martin J. Silverstein y juntos encendieron
las luces durante una ceremonia realizada en el Club de
Pesca Noa-Noa. Las luces volverán a encenderse la
noche del jueves 11 de setiembre.
Momentos antes de encender
las luces, el Embajador pidió a los presentes "recordar
a las 2948 personas de diferentes nacionalidades, gente
común, asesinada por fanáticos que utilizaron
seres de carne y hueso como títeres de sus políticas
llenas de odio." Agregó que el mundo debe unirse
para luchar contra el terrorismo.
Reina y Carlos Dominguez, hermanos de Alberto
Dominguez, víctima del 11 de setiembre, estuvieron
presentes junto al Embajador y el Presidente durante la
ceremonia, que se realizó en el Club de Pesca Noa
Noa. Alberto Dominguez, oriundo de Uruguay,
fue asesinado durante el ataque del 11 de Setiembre a Nueva
York. Era pasajero del vuelo No. 11 de American Airlines
que fue secuestrado y estrellado contra las torres.
Al finalizar la ceremonia,
Carlos Dominguez agradeció emocionado a la prensa
por recordar a su hermano.
"Mi hermano siempre quiso a este país
y trabajó duro para promover el deporte uruguayo
en momentos difíciles," dijo Dominguez. "Espero
que recuerden a mi hermano cada año en esta fecha."
Texto completo de las palabras del
Sr. Embajador
Grabado en el mármol de muchos monumentos
conmemorativos están las palabras “para que
no olvidemos”. Esta noche con dos haces de luz simbolizando
las torres derribadas, recordamos la muerte de dos mil novecientas
cuarenta y ocho personas entre las que se encontraba el
ciudadano uruguayo Alberto Domínguez. Eran personas
de muchas naciones, gente común, asesinada por fanáticos
que utilizaron seres de carne y hueso como títeres
de sus políticas llenas de odio. La vida de estos
dos mil novecientos cuarenta y ocho seres humanos, de dónde
venían, qué hacían, quién lloraría
su muerte, no importaba a sus asesinos. El 11 de setiembre
fue la culminación de una década de terror
durante la cual cada hecho de sangre fue peor que el anterior.
A menos que el mundo luche unido contra el terrorismo, daremos
a los terroristas una nueva oportunidad de decir “para
que no olvidemos”.
Mensaje
de la Asociación Americana en conmemoración
del 11 de Setiembre