el 5 de noviembre de 2003
Se transcribe a continuación
una traducción del mensaje del Embajador Martin J.
Silverstein en la conferencia ¨Còmo Aumentar
la Participaciòn de las mujeres en Polìtica:
Buenos dias, damas y
caballeros. Es un placer estar con ustedes hoy.
Por ser hombre, ustedes podrán preguntarse, acerca
de mi sinceridad, en auspiciar un seminario sobre el tema
de empoderamiento de las mujeres en la política.
Pues bien, no es necesario tener hambre para querer alimentar
al necesitado, no es necesario ser negro para exigir iguales
derechos para todas las minorìas, y no es necesario
ser mujer para desear igual accesso y oportunidades para
todas las mujeres.
Desarrollar el poder de las
mujeres no es una amenaza a la condición del hombre.
Es màs bien una manera de asegurar que las personas
mejores y màs brillantes, sin importar el sexo, tengan
una oportunidad de servir a nuestra comunidad, a nuestra
nación y a nuestro mundo.
El derecho de las mujeres de votar no se traduce en la integración
plena en el proceso político es solo el comienzo.
Postularse como candidato, y ganar un cargo es un modo de
fijar las prioridades de acciòn ye cambiar el curso
de la historia de una nación. La presencia misma
de algunos de ustedes en este grupo de fe, del avance en
Uruguay. Si bien, este avance es loable, hay màs
trabajo para hacer.
En los Estados Unidos, hemos
hecho grandes avances, al nivelar el campo de juego para
las mujeres, pero nosotros tambièn podemos mejorar
ye estamos trabajando, en ello. Sin embargo, nos sentimos
orgullosos de nuestros logros a la fecha ye queremos compartir
estas estrategias y lecciones aprendidas con ustedes.
Los Estados Unidos han declarado
que una de las prioridades de su política exterior
es la creciente participación política de
las mujeres. Es un elemento esencial en el fortalecimiento
de las instituciones democráticas. La verdadera democracia
solo puede existir si todos los integrantes de la sociedad
pueden participar activamente en cada paso del proceso político.
Estamos llevando este mensaje
alrededor del mundo a travès de portavoces capaces,
como Charlotte Ponticelli, y mediante las resoluciones de
la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Deseo agradecer a todos los
integrantes de la mesa por dedicar su tiempo a compartir
sus experiencias, ideas, sobre la forma en que las mujeres
pueden participar màs en el proceso político.
Deseo igualmente agradecer a Charlotte Ponticelli sue vista
a Uruguay.
Soy padre de tres hijas y
esposo de una abogada. Solo quiero que ellas tengan las
mismas oportunidades, que yo tuve. Nada menos!