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Remarks and Speeches by U.S. Ambassador to Uruguay Martin J. Silverstein
Embajador de Estados Unidos
"Agresivo pero adecuado"
March 10, 2002


Martin J. Silverstein. En las negociaciones para establecer un acuerdo comercial bilateral con su país, cuyo inicio está previsto para el próximo 12 de abril en Washington, el diplomático entiende que Uruguay "está asegurándose que las cosas ocurran en los tiempos que deben ocurrir"

JAVIER A. PASTORIZA

"Ante nada debo decirle que leo su diario todos los días y que tengo gran respeto por el gran nivel de periodismo que demuestra". Diplomático al fin y al cabo, Martin J. Silverstein se presentó distentido y dispuesto a conceder su primera entrevista a la prensa uruguaya desde que asumió el cargo de Embajador de los Estados Unidos en Uruguay en octubre del año pasado. Aún no habla español --maneja sí algunos términos--, pero ya sabe que aquí el fútbol es capaz de dividir a la gente, que se come mucha carne y que la crisis económica, sea por culpas ajenas o propias, obliga a que el anunciado inicio de las conversaciones que pueden derivar en un acuerdo bilateral comercial con su país se concreten para "darle trabajo a los uruguayos", tal como desea el presidente Jorge Batlle.

El embajador Silverstein está seguro en que "amará a los uruguayos". Y quiere demostrarlo ya desde que uno ingresa a la residencia de la calle Lord Ponsomby y, como él mismo dice, en lugar de encontrarse con el retrato del presidente George W. Bush --"como es habitual en cualquiera de nuestras embajadas", asegura--, se enfrenta a un auténtico Pericón de Pedro Figari. Cuenta con orgullo que sus seis hijos van a colegios de Montevideo donde sólo se habla español, donde ya tienen muchos amigos, y que en los tres años y medio que le restan para completar la misión aprenderá a hacer asados y a tomar mate.

Y con un sentido muy particular del humor, propio de su sangre --es judío practicante--, exhibe la escultura que adquirió este verano en La Pedrera al artesano Alvaro Santa Cruz, la que le sedujo porque tiene "la nariz como yo", mostrando mientras lo dice que el órgano de la obra está hecho con una bombilla para mate.

En casi dos horas de conversación, el acuerdo bilateral comercial de su país con Uruguay fue el tema central. Pero otros aspectos como el terrorismo, la embajada y sus vecinos, el caso de Pablo Moreira y hasta sus recorridas por el interior, "donde conoceré a los uruguayos auténticos", también fueron abordados.

--¿Cómo ve las relaciones entre EE.UU. y Uruguay?

--La relación entre EE. UU. y Uruguay está creciendo de manera positiva. Uruguay es un bastión de las tradiciones democráticas, ha tomado riesgos en desmonopolizar muchas partes de su economía, y hay que ver que el comercio no sólo es una cuestión de estabilizar una economía sino también la de la salud política de un estado, máxime en un momento de crisis como el que está enfrentando la región. Es importante ver el caso del Uruguay, que se ha mantenido en cierta medida, a diferencia de los otros países, salvaguardando la democracia.

--En lo que puede ser el inicio de las conversaciones para un acuerdo comercial entre EE.UU. y Uruguay, desde el punto de vista uruguayo uno conozca a fondo las necesidades que tiene este país de concretarlo. Pero me gustaría conocer cuáles son las motivaciones que llevaron a EE.UU. a intentar tener un acuerdo bilateral comercial con Uruguay.

--Vamos a seguir adelante con nuestro esfuerzo hacia el área de Libre Comercio de las Américas, que es nuestra prioridad número uno y pese a lo que está sucediendo en Argentina continuaremos con nuestros esfuerzos en el 4 más 1. Y ahora, como resultado de los esfuerzos del viaje del Dr. Batlle, vamos a tener también un cuarto canal que serán las tratativas bilaterales con Uruguay.

--La actitud de Uruguay de intentar tener un acuerdo con Estados Unidos ha sido criticada en el Mercosur. ¿Está claro que EE.UU., independientemente de un acuerdo con Uruguay, seguirá negociando a nivel del grupo Mercosur?

--Pese a las dificultades que Uruguay tiene con el Mercosur, la cuestión es que EE.UU. no es integrante del Mercosur, entonces no está en manos de EE.UU. criticar estas actitudes que corresponden a los propios países del Mercosur.

--Las conversaciones para el acuerdo comercial bilateral van a comenzar en abril. ¿Qué puede hacer Uruguay para de alguna forma apurar las gestiones?

--Parecería que Uruguay está haciendo todo bien. Quiero volver al tema de la visita del presidente Batlle. Debido al fuerte trabajo que hizo el embajador Fernández Faingold, y los ministros Opertti y Gonzalo González, se había abierto ya el camino para que fuera todo un éxito. En Washington, el presidente Batlle fue recibido y tratado como si fuera el presidente de un país muy grande. Batlle fue recibido no sólo por el presidente Bush y el Secretario de Estado sino también por cinco ministros del gobierno, por líderes del Senado, por el presidente de las Comisiones del Congreso, por muchas empresas privadas y fue siempre tratado con un enorme respeto como líder de un país, pero también con mucha calidez. Como le dijo un congresista al presidente Batlle: "Ud. es un muy buen vendedor para el Uruguay". Pero como Ud. me hizo una pregunta muy directa le voy a dar una respuesta directa: Uruguay está actuando de manera agresiva pero adecuada. Es decir, está asegurándose que las cosas ocurran en los tiempos que deben ocurrir. Está asegurando también que se cubran los distintos temas que quiere incluir en las tratativas. Ha respondido rápidamente a los pedidos de información que ha hecho el gobierno norteamericano. Así es que está haciendo todo lo que debe de hacer para que se haga de alguna manera oportuna.

--Seguramente en la relación que ha logrado Batlle con el presidente Bush ha contribuido a que, en una muy apretada agenda de cuatro días y medio, se hayan dado los resultados logrados. ¿Cuál fue su trabajo en en tal sentido?

--Era como un gran equipo de fútbol. Y yo fui simplemente como otro integrante del equipo. Cuando me pidieron hacer algo en lo que me parecía podía parecer útil y si me parecía un pedido razonable. Pero seguramente el mérito se lo debe llevar el presidente Batlle, el ministro Opertti y el embajador Fernández Faingold.

--¿Qué puede obtener Uruguay del acuerdo?

--A menudo se dice que el 90% de resolver un problema es reconocer que existe un problema. En los últimos meses y a fines del año pasado, el Uruguay se ha venido dando cuenta de que tiene la capacidad de producir productos de alta calidad que, en gran volumen, exceden el mercado local, y que precisan de una visión más global, fuera de la región, para poder comercializar sus productos. Y entonces ese toque de efecto más amplio del comercio quizás sea uno de los cambios más importantes de los que he visto en el propio uruguayo.

--La mayoría de los productos aún de alta calidad con los que Uruguay puede proveer a EE.UU., provienen del sector agropecuario. Se sabe lo cuidadoso que es EE.UU. con sus productores agropecuarios. Obviamente Uruguay no puede competir con volumen, pero sí con calidad. ¿Eso no será un escollo en el camino?

--El presidente Batlle no tiene ninguna intención de mezclarse con problemas con normas internacionales o con acuerdos negociados bajo la OMC. Y entiende que las limitaciones que existan en estos puntos, son preferibles de negociar en un foro multinacional común. Lo que sí se puede ir logrando, como anunció el propio Batlle hace dos semanas, es la chance de buscar entre los países posibilidades de joint ventures, asociaciones empresariales, como podría ser el paso de la empresa Sunkist de California, que trabaja en el área de cítricos, que puede prestar su experiencia en el área de marketing, de acceso a los mercados internacionales, o trabajar en conjunto. Uno podría decir: "¿Y qué? Las grandes empresas norteamericanas pueden hacer eso en cualquier lado..." Pero no es así. Ud. podría suprimir la pregunta sobre "¿Por qué Uruguay?" Esto lo he dicho en repetidas ocasiones, pero la forma en que Uruguay se conduce, cómo se comportó en el caso de la aftosa, en donde actuó con tanta transparencia en sus medidas, con tanta honestidad, con tanto enfoque tan directo, le confirió una gran credibilidad para el país y también la firme creencia en las posibilidades de tener tratativas como esta. Eso, conjuntamente con su sistema judicial honesto y abierto, que protege a los individuos y a las empresas extranjeras de la misma manera que protege a las empresas y a los individuos uruguayos, además de permitir el libre movimiento de capitales a través de las fronteras uruguayas, es una señal de bienvenida para el mundo, para que vengan al Uruguay.

--Precisamente, en este período y concretamente a partir del viaje de la misión a EE.UU., ¿ha tenido más pedidos de información de empresas norteamericanas sobre Uruguay?

--Nosotros tenemos en la embajada un departamento de comercio que tiene personal tanto norteamericano como uruguayo. Es interesante que Ud. haga la pregunta porque yo también les pregunté si habían aumentado las llamadas telefónicas y los accesos a la página web durante este período (www.embeeuu.gub.uy) y han confirmado que sí, que han aumentado tanto las llamadas telefónicas como los accesos a la página. Lógicamente, después de la visita del Dr. Batlle, se está prestando más atención al Uruguay, y ahora la tarea que me ha tocado a mi es hacer saber a los norteamericanos que Uruguay es más que la Copa Mundial del año 50, que es más que el dulce de leche, que es más que no ser Paraguay, sino que es una gran nación, cuya riqueza excede normalmente su tamaño geográfico y el tamaño de su población. Entonces entiendo yo que cuanto más aprendan los norteamericanos sobre Uruguay y viceversa, más cálidas serán las relaciones entre los países y mayor nivel de compra puede haber.

--También se ha hablado en EE.UU. acerca de Uruguay, con respecto a lavado de dinero. Además el presidente Batlle, en su reunión con el presidente Bush se refirió a la posibilidad de eliminar el bloqueo comercial a Cuba. ¿Cómo ve Ud. ese tipo de "otras visiones" acerca de Uruguay con respecto a posiciones que tiene asumidas EE.UU.?

--Nosotros opinamos que Uruguay es un país independiente, con gobierno elegido democráticamente. Nosotros respetamos el derecho de Uruguay de expresar su punto de vista sobre todos los temas y Uruguay también ha respetado el derecho de EE.UU. de discrepar con ese punto de vista. Con respecto al lavado de dinero, EE.UU. figura en la misma lista con Uruguay, al igual que otros países. Todos tenemos un gran esfuerzo por hacer para erradicar en sus mismas fuentes, en sus mismos orígenes, lo que son estas actividades.

Respecto de Cuba, el presidente Batlle fue clarísimo en sus expresiones al presidente Bush en el sentido que no está de acuerdo con el bloqueo a Cuba. El presidente Batlle dijo que el bloqueo a Cuba debe terminar. Y el presidente Bush expresó que en la política externa de EE.UU., el bloqueo comercial a Cuba absolutamente va a continuar. Por lo que ambos están de acuerdo en estar en desacuerdo.

--La crisis regional ha afectado enormemente a Uruguay, que está negociando nuevos créditos con los organismos internacionales. ¿Cuál va a ser la posición de EE.UU.? ¿Apoyará a Uruguay en esas tratativas?

--EE.UU. tiene interés en apoyar al Uruguay y no sólo a Uruguay, sino también a la Argentina. Entendemos que la economía uruguaya y su posición comercial está muy vinculada a lo que sucede en Argentina. Esperemos que tenga éxito el gobierno del presidente Duhalde y queremos ver que reciba los fondos que está pidiendo; pero debe primero presentar un plan adecuado antes de recibir los fondos. Sé que el FMI ha hecho llegar una serie de preguntas al Uruguay. En estos momentos cambiantes, el FMI está tomando precauciones adicionales antes de otorgar créditos. El ministro Bensión y su equipo competente están trabajando muy fuertemente para responder a las preguntas que les llegan. Y en este momento no tenemos conocimiento, no hay motivo por el que Uruguay no vaya a recibir apoyo solicitado.

--El presidente Batlle ha dicho que lo peor pasó. Ud. lleva pocos meses en el país pero que le permiten analizar el momento. ¿Cuál es su visión?

--Espero que no haya querido decir que cuando yo llegué lo peor pasó. En serio, yo ni siquiera intentaría mejorar el análisis que ha hecho el presidente Batlle. Es un hombre que ha vivido toda su vida acá, tiene un enorme amor hacia su país y yo personalmente tengo un enorme respeto por él. Es una persona que cuando analiza los temas y toma sus decisiones, piensa no en lo que es mejor para el presidente Batlle, sino en lo que es mejor para el país, y eso me parece una cosa admirable.

--Para terminar un poco con el tema del posible acuerdo bilateral comercial. Se sabe que estas cosas llevan tiempo, tal vez años. Entonces Uruguay estará inserto en un proceso electoral donde es factible que pueda llegar al gobierno un partido de izquierda. ¿Eso afectaría el acuerdo?

--Mi esperanza es que no tenga impacto alguno. Estamos en condiciones de tratar con cualquier gobierno elegido democráticamente. Quien tiene más criterio para juzgar quién debe ser el líder del Uruguay es el pueblo de Uruguay, no el estado norteamericano. Es mi tarea como embajador aprender a llevarme bien con quien sea el presidente, no a que el presidente aprenda a llevarse bien conmigo.

"No se planteó nada interno"

--Ud. ha logrado una muy buena relación con el Dr. Batlle. ¿No le pareció inusual haber participado en una reunión con las cámaras empresariales locales junto a él?

--Yo participé en el viaje (a Washington). Si no hubiera estado en el viaje, sí habría sido extraño.

--Pero no sólo se habló del viaje, sino que los representantes de las cámaras también plantearon otras preocupaciones internas.

--No se planteó ningún problema interno que hubiera hecho inadecuado que yo estuviera presente.

Hubo sí una conversación sobre lo que está sucediendo del otro lado del río (Argentina), pero nada más. Si no, me hubiera enterado ya leyendo El País. Pero quiero aclarar una cosa que Ud. acaba de plantear. Obviamente, cuando el presidente Batlle estuvo en Washington, estuvo en la Embajada uruguaya, con el sector privado, y yo no estuve en ninguna de esas reuniones donde se enfocaron temas de asuntos internos. Cuando estuve presente fue porque se reunía con un funcionario del estado norteamericano.

Conformes con actitud frente al terrorismo

* --Un informe del Congreso norteamericano ha establecido a Uruguay y Paraguay como países donde existen células terroristas "durmientes". Fue desmentido por el gobierno uruguayo, pero hasta ahora eso no ha sido corregido por el Congreso. ¿Qué puede decir al respecto?

--El presidente Bush ha dicho que todos los países del mundo que aman la libertad tienen que tomar la decisión de si están con el terrorismo o si están en contra. El gobierno norteamericano está muy conforme con la posición que ha tomado Uruguay en la lucha contra el terrorismo. Algunos países pueden aportar fuerzas militares, otros hacer esfuerzos congelando cuentas bancarias, otros compartiendo inteligencia, pero cada uno debe encontrar lo que lo hace sentirse más cómodo. Después del 11 de setiembre Uruguay actuó muy rápidamente en su condición de lider del Mercosur, para asegurar que se compartiera la inteligencia entre los países miembros y los países aliados. En los hechos, este tipo de esfuerzos son múltiples, y yo personalmente estoy muy orgulloso de estar en un país que ha demostrado tantas veces su compromiso con asegurar la paz en todo el mundo, haciéndolo muchas veces a través de sus bienes más caros --es decir sus hijos--, y que como lo ha hecho también en tantas partes del mundo en las fuerzas para el mantenimiento de la paz, como lo está haciendo en este momento, especialmente, en el Congo. La guerra contra el terrorismo no está ni cerca de terminarse. Requiere de un compromiso muy fuerte y permanente de las naciones del mundo. Seguimos viendo con muy buenos ojos la cooperación que nos está prestando el gobierno uruguayo.

--Otro dolor de cabeza han sido las actitudes de algunos uruguayos en aeropuertos o en aviones tras el 11 de setiembre, como lo acontecido con Pablo Moreira. ¿La embajada ha tenido cuestionamientos desde los EE.UU. sobre los uruguayos?

--Creo que todos los padres entienden que lo que sucedió esa mañana en particular no es un reflejo de todos los uruguayos. Es un tema que lo va a decidir nuestra justicia. Los indicios iniciales son que este hombre no estaba bien. Y si ese es el caso, nosotros, bajo nuestro sistema judicial, tratamos distinto a las personas que no están bien a como tratamos a los delincuentes. Sé que vuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de su servicio consular, ha tomado todas las medidas para asegurar que sus derechos sean protegidos y no han pedido ningún tratamiento especial, solamente un tratamiento justo. Tengo toda la confianza de que bajo nuestro sistema judicial se le va a tratar correctamente.

SIGUEN VISAS
La embajada, los vecinos y la seguridad

* --Las medidas de seguridad implementadas en torno a la embajada motivaron reacciones adversas de los vecinos. ¿Cómo está hoy la relación?

--Queremos a nuestros vecinos y creo que la mayoría de nuestros vecinos nos quieren a nosotros. Están muy seguros cuando pasean al perro de noche. Ellos y los comercios tienen una enorme cantidad de seguridad que no tienen que costear gastando dinero. Estamos muy complacidos de poder compartir el vecindario con ellos. Creo que la mayoría de ellos entiende que, después de las terribles tragedias en Africa con las bombas que explotaron en nuestras embajadas, fue necesario planear y tomar medidas superiores para proteger nuestra seguridad. Cuando se instaló ésta a fines de los años 70, estaban de moda los edificios con muchas ventanas, pero por supuesto en el año 2002 eso presenta muchas preocupaciones de seguridad. Dentro de poco se va a iniciar un proyecto donde se hará un camino frente a la embajada. Hemos invertido mucho dinero para asegurar que esta reforma devuelva una mayor área verde al entorno, un proyecto que sea un orgullo tanto para los vecinos como para nosotros. Tenemos muy presente que si bien tenemos un edificio muy grande en esta manzana, seguimos siendo invitados. Y queremos que nuestros vecinos sepan que como invitados nuestra intención actual es a manera de invitados. Pero que tenemos ciertas sensación de inseguridad que nos obliga a tomar medidas.

--Hoy está en revisión el proceso de entrega de visas a los uruguayos que deseen viajar a EE.UU. ¿Qué va a pasar?

--Si pudiera predecir el futuro, compraría 100 acciones de alguna empresa. Eso es lo que quiero decir: que no se ha tomado ninguna decisión. Se está revisando. Como Ud. sabrá hay un grupo de investigadores que vinieron al Uruguay hace una semana, como fueron también a muchos otros países que tienen el programa de eliminación de visa. Esto no fue una situación especial donde se eligió a Uruguay para ver qué está sucediendo acá, sino que forma parte de una acción conforme a la legislación norteamericana, donde hay que hacer una evaluación en distintos países donde este programa está funcionando. La de Argentina fue una situación especial que dio lugar a una respuesta inmediata. Y como el tratamiento que se le ha dado a Uruguay no ha sido el mismo que se ha dado en Argentina, es que el gobierno norteamericano entiende que no es la misma situación.

"QUIERO MI PAZ"
Ir al interior "a conocer a los auténticos uruguayos"

* --¿Qué sabía de Uruguay antes de venir?

--Siempre he tenido interés en los asuntos internacionales, especialmente de América Latina, y bajo está administración hay un renovado interés y una función renovada en atender el Sur del hemisferio. El presidente Bush ha dicho muy claramente, y lo ha vuelto a decir en la última reunión que tuve con él hace poquito de que el ALCA sigue estando entre sus mayores prioridades. Así que estoy complacido de estar en un país, mejor dicho en una región, que está recibiendo una atención renovada por parte de EE.UU. donde da la oportunidad de hacer una diferencia.

--Sus antecesores en el cargo, durante sus respectivas gestiones, recorrieron habitualmente el interior del país. ¿Piensa mantener esa política? ¿Ya ha comenzado a hacerlo?

--No sólo pienso viajar al interior, sino fundamentalmente en hacerlo muchas veces. Es muy fácil caer en la rutina de salir de esta residencia, subirse al auto, ir hasta la embajada, ir al garage, subir al ascensor, pasar el día ahí en la oficina y después hacer de nuevo todo el procedimiento en forma inversa, pero es algo que yo no hago. Quiero conocer a los auténticos uruguayos. Y no los voy a conocer a través de la ventana de mi auto. Ayer, camino al trabajo, le dije al chofer: "¿Qué pasa? Estamos a pocas cuadras de la embajada y nunca tomé un café en ese bar, así que Ud. siga con el auto hasta la embajada y yo voy a tomar café. Y me quedé ahí sentado, tomé café y tuve una conversación muy placentera con la gente allí. Y luego me fui caminando lentamente hasta la embajada. Me paré para sentir el olor de las flores. A ver la arquitectura. Saludar a la gente que andaba por la calle y tener los ojos bien abiertos sobre lo que está sucediendo. Ya estuve en tres partidos de fútbol, me fui a pescar a las 7 de la mañana en Atlántida, estuve en una estancia en Florida, he caminado por las calles de Colonia y ayer subí a una moto para ir a una cita.

--Tiene un estilo similar al del presidente Batlle...

(Se ríe)

--Justamente acerca del fútbol. ¿Ya se ha hecho partidario de algún equipo?

--Como sabrá, tengo la bendición de tener 6 hijos, uno ama a Nacional, otro es fanático de Peñarol, yo quiero mi paz.

--El embajador Ashby tuvo un hijo jugando en las inferiores de Peñarol...

--Y yo tengo un jardinero aquí en la embajada que jugó en Nacional (Fabián Bautes).

--¿Se ha hecho fanático de la carne como nosotros?

--Siempre me ha gustado la carne. Pero le voy a contar algo a un nivel más personal, y es que estoy enamorado del pueblo uruguayo. Todos mis hijos asisten a escuelas locales, donde se habla español. Como resultado, todos sus amigos son uruguayos. Y en los tres años y medio que vamos a pasar acá, tanto mi familia como yo vamos a participar y llegar a conocer y apreciar la cultura uruguaya. Estoy muy complacido con ello.

--Entonces va a aprender a hacer asados y a tomar mate...

--Claro.

Un experto en temas comerciales

* El Embajador Martin J. Silvestein nació en Nueva York, creció en Elizabeth, New Jersey y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad Rutgers en 1976, y tres años después también obtuvo el título de Doctor en Derecho en la Universidad Temple. Durante 22 años dirigió su propio estudio jurídico, especializado en derecho comercial e ilícitos civiles, representando a numerosas empresas multinacionales. También integró el Tribunal de su país para el Comercio Internacional, así como el de Apelaciones en materia de Aduanas y Patentes. Asimismo ha participado en numerosos institutos de investigación y organizaciones vinculadas con la política exterior, tales como American Enterprise Foundation, Heritage Fondation, The World Affairs Council e International Republican Institute. Y desarrolló actividades de servicio a la comunidad en entidades vinculadas, entre otras, a los veteranos de Vietnam y a la lucha contra el cáncer. Tales acciones le han valido la Distinción en Reconocimiento al Valor del Departamento de Policía de Filadelfia y el Certificado al Mérito del Congreso de los EE.UU. por sus servicios a los veteranos de guerra. Nació en 1954, y con su esposa Audrey son padres de seis hijos, con edades comprendidas entre los 14 y los 6 años. Todos viven en Uruguay.

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