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Conferencia sobre cooperación cívico-militar para proteger el
medio ambiente.
15 de mayo, 2003
El Embajador de los Estados Unidos de América,
Martin J.Silverstein, señaló que “necesitamos ser creativos y
aplicar los recursos que la sociedad tiene a su disposición para
proteger el medio ambiente para las generaciones futuras”. Al clausurar la Conferencia sobre “Buscando
oportunidades de cooperación civil-militar para proteger el medio
ambiente en América del Sur” que se desarrolló desde el pasado
martes en el Sheraton Hotel, el representante diplomático
norteamericano agregó que “los militares, como parte de la sociedad
civil y como defensores de la misma deberían tener una participación
natural en esto”. Se transcribe a continuación el discurso del
Embajador Silverstein: Distinguidos invitados. Me complace estar aquí hoy para decir unas palabras sobre lo
que ha sido una excelente conferencia. Espero que los esfuerzos de esta semana contribuirán
exactamente de la manera en que manifestó el Dr. DeKay (de nuestra
Agencia para la Protección Ambiental) en sus palabras de inauguración,
cuando dijo que esta conferencia debería servir para intensificar los
contactos a los efectos de facilitar la comunicación y cooperación
continuas no solamente entre los sectores civiles y militares, sino
también entre las naciones. Como todos sabemos, nuestro hábitat no puede ser
administrado desde ningún Ministerio del Medio Ambiente. Realmente debe ser un esfuerzo comunitario y tiene que comprender
a todos los sectores. En
este conferencia, auspiciada por organizaciones civiles y militares,
hemos elegido reforzar los lazos entre la sociedad civil y militar. Nos hemos concentrado en la idea de que las autoridades
ambientales civiles pueden usar la capacitación, profesionalismo y
capacidades de sus fuerzas de defensa para superar algunos de los obstáculos
que plantea la protección ambiental. Los militares pueden también emplear estas misiones para
capacitarse en logística, comando y control y en muchos casos,
capacidades técnicas. En
las condiciones que hoy existen, con nuestros recursos naturales
amenazados y nuestra capacidad como gobiernos para hacerles frente,
necesitamos ser creativos y aplicar los recursos que la sociedad tiene a
su disposición para proteger el medio ambiente para las generaciones
futuras. Y los militares,
como parte de la sociedad civil y como defensores de la misma deberían
tener (o tienen) una participación natural en esto. De modo que, además del obvio placer de visitar Montevideo –y para los pocos afortunados de nosotros que
vivimos en esta ciudad, ¿qué hemos logrados en estos últimos días? El tema de la conferencia “Buscando oportunidades
de cooperación cívico-militar para proteger el medio ambiente en América
del Sur” parece sugerir que en el pasado no se ha llevado a cabo bien
la cooperación. Sin
embargo, durante esta conferencia hemos visto excelentes ejemplos que
demuestran que la cooperación no solo ha existido, sino que ha
funcionado bien ... para el beneficio de la comunidad. Y esta es la razón por la que estamos aquí. Nuestros pueblos cuentan con nosotros, sus funcionarios
gubernamentales para que actuemos en su nombre y para su bienestar. Por consiguiente, estamos obligados a esforzarnos a usar toda
nuestra energía y capacidad creativa para lograr nuestro cometido. Los problemas ambientales son a menudo originados por
el hombre. Son el resultado
del genio e impulso del hombre para mejorar su vida. Este deseo de mejorar nuestras vidas se manifiesta en el modo
en que los miembros de una comunidad trabajan juntos para resolver los
problemas de amenazas externas, pobreza, hambre, protección y
analfabetismo. Como la
ciencia y la ingeniería han avanzado para crear los productos químicos,
las técnicas granjeras y los métodos de construcción que en ocasiones
dañan el medio ambiente, también nos han dado las herramientas para
medir y prever el daño ... así como los medios tecnológicos y de
organización para prevenir y reparar. No obstante, no son ni la ciencia ni la ingeniería que efectúan
el cambio ... es la gente y las comunidades. El fenómeno de la degradación ambiental es complejo
y de gran alcance. Cada
acto que realiza cada miembro de la comunidad mundial puede tener
consecuencias trascendentales. Por
ejemplo, la Subsecretario de Estado Paula Dobriansky escribió
recientemente sobre el vínculo entre el consumo de narcóticos y la
destrucción del medio ambiente. En
su editorial, titulado “Si quiere salvar el medio ambiente, NO a las
drogas”, señaló que comprar cocaína o heroína permite un ciclo que
se traduce en la destrucción de la selva tropical a miles de millas de
distancia. Esto no es el único
ejemplo, pero ilustra lo que quiero decir. Las personas, ONG’s, ejércitos y gobiernos no pueden
salvar el medio ambiente por sí mismas. Salvar el medio ambiente requiere la participación de la
comunidad local. Salvar el
medio ambiente requiere
educación. Salvar el medio
ambiente exige y merece la atención y cooperación de cada miembro de
nuestra comunidad mundial todos los días, en cada elección que hacemos
de la forma en que vivimos nuestras vidas. Con la cooperación de las comunidades que representamos, podemos
proteger nuestro medio ambiente para las generaciones futuras. Entonces, ¿qué hemos logrado celebrando una
conferencia de cooperación cívico-militar para proteger el medio
ambiente si la participación de la comunidad es más importante que la
suma de nuestros esfuerzos individuales? Espero que al despedirnos cada uno de nosotros llevará consigo
ideas de cómo combinar fuerzas mejor dentro de nuestros países así
como entre nosotros para combatir las catástrofes naturales, remediar
el daño ambiental causado en el pasado y ayudar en el cumplimiento de
políticas ambientales. Lamentablemente,
no hemos llegado en un momento en que todas las comunidades trabajan en
armonía en pos del objetivo de desarrollo sostenible. Y hasta el momento en que lo hagamos, necesitaremos el esfuerzo
dedicado de hombres y mujeres como ustedes. Lo que hemos logrado es dar otro paso hacia el uso de
nuestro genio e impulso para formular planes para enfrentar en forma
creativa los problemas de la contaminación de las aguas, la erosión
del suelo, las catástrofes naturales, la deforestación, las especies
en peligro de extinción e invasivas y las incursiones delictivas
relacionados con estos temas. Nos
hemos facilitado los contactos, herramientas e ideas para continuar
mejorando nuestros esfuerzos para proteger nuestro legado a nuestros
hijos. Espero que también
hayamos dado buenos ejemplos de cómo integrar a los militares, dentro
de la ley, para cumplir misiones como vigilancia, logística y
construcción horizontal para que exista una diferencia en un esfuerzo
integrado, bien dirigido, para salvar el medio ambiente. Solo tienen que mirar a sus hijos para comprender lo
importante que es proteger nuestro medio ambiente. Del mismo modo que uno trabaja todos los días para asegurar
el futuro de sus hijos mediante la provisión de alimentos, seguridad,
vestimenta y oportunidades educativas, debemos procurar dejarles un
mundo en el que puedan crecer y prosperar. Para hacerlo, debemos asegurar la supervivencia de nuestro hábitat. Simplemente ya no es más posible, debido a las poblaciones e
industrialización crecientes, contar con que la naturaleza absorba los
problemas del hombre. La
sociedad debe tomar medidas decisivas y coordinadas. Sin embargo, vivimos en un mundo de recursos financieros
limitados y el medio ambiente no ha ocupado un lugar de honor en la
lista de dificultades o problemas que enfrentamos. Por lo tanto, los gobiernos tienen que buscar soluciones
creativas como hacer participar a sus militares en funciones no
tradicionales que sirvan a la sociedad, a la vez que se ajusten a las
normas que los rigen. ¿Por qué están los Estados Unidos interesados en
promover la protección ambiental en el hemisferio occidental? La respuesta es que para proteger nuestro legado a nuestros hijos
debemos cooperar como una comunidad de personas que comparten un hábitat que es finito. El
problema es complejo y afecta a cada miembro de la comunidad americana.
Me refiero a todos nosotros en calidad de ciudadanos de las Américas,
miembros de una sociedad más
grande, que enfrenta una amenaza compleja y sutil. Debemos actuar como una comunidad a fin de superar totalmente esa
amenaza. Los Estados Unidos
no tienen todas las respuestas y, por cierto, no podemos resolver todos
los problemas por nosotros
mismos. Todavía
enfrentamos problemas ambientales en los Estados Unidos y queremos
estudiar medios alternativos para hacer frente a los mismos,
compartiendo al mismo tiempo lo que hemos aprendido con ustedes. Por esta razón, continuaremos cooperando y trabajando con
ustedes para aprender qué es lo que ha resultado eficaz en Argentina o
Ecuador y decirle que no ha resultado tan bien en los Estados Unidos. Procuramos lograr una sinergia mediante la combinación y
coordinación de nuestra investigación, experiencia y esfuerzos para
continuar la lucha contra la destrucción del medio ambiente y de
nuestra sociedad. Espero que cuando regresen a sus hogares, continuarán
manteniéndose en contacto por e-mail, teléfono y fax.
Cuando surge una oportunidad para emplear a los militares, espero
que tengan los puntos de contacto correctos para llamar y solicitar
ayuda. Para los militares
que están hoy aquí, espero que les hayamos dado algunas ideas de cómo
organizarse para responder al pedido de ayuda de su país. Actualmente, proyectamos continuar dedicados a este
tema, y potencialmente repetir esto
el año próximo en un país a determinar. Esperamos tener más experiencias, apoyar la coordinación ya
establecida y trabajar para reforzar una red de ciudadanos de nuestro
hemisferio bien capacitados y bien conectados. Esta conferencia es un ejemplo excelente, en sí y
por sí, de la cooperación cívico-militar. El Comando Sur y el Departamento de Estado, junto con los
Ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca, de Vivienda,
Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y de Defensa, trabajaron para
ofrecer esto foro a ustedes. Quiero
aprovechar esta oportunidad para agradecer al Ministro de Defensa Fau,
al Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca González y al Ministro
de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente Irureta por su
asistencia y esfuerzos en la organización de esta conferencia. También deseo agradecer al General James Hill del Comando Sur
por asegurar que continúen generándose oportunidades.
Especialmente, quiero agradecerles a ustedes, hombres
y mujeres de las Fuerzas Armadas, por dedicar su tiempo para estar aquí,
por su entrega al trabajo y por su servicio.
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