Washington — El acuerdo en Honduras entre el presidente
Manuel Zelaya y el jefe del gobierno de facto, Roberto Micheletti,
es una victoria para la negociación y el diálogo
en resolver conflictos políticos y establece un ejemplo
histórico para la región de América Latina,
dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton el 30
de octubre.
En una declaración publicada antes de que concluyera
su visita a Pakistán, Clinton felicitó a ambas
partes por el “adelanto” en las negociaciones,
así como al presidente costarricense Oscar Arias
por su función en el proceso de negociación.
“Este es un paso enorme hacia adelante para el sistema
interamericano y su compromiso con la democracia, incluido
en la Carta Democrática Interamericana”, señaló
la secretaria, al agregar que se siente muy orgullosa “del
pueblo de Honduras, que trabajó muy arduamente para
resolver este asunto pacíficamente”.
“No puedo pensar en otro ejemplo de un país
en América Latina, que habiendo sufrido una ruptura
de su orden democrático y constitucional, superara
una crisis por medio de la negociación y el diálogo”,
expresó.
Zelaya fue derrocado en un golpe de estado el 28 de junio
y reemplazado por un gobierno encabezado por Micheletti.
Estados Unidos ha apoyado las iniciativas de la Organización
de Estados Americanos (OEA) para negociar una solución
a la crisis política a través de la mediación
del presidente Arias.
Clinton envió al secretario de Estado adjunto para
asuntos del Hemisferio Occidental Thomas Shannon, junto
con el vicesecretario de Estado adjunto principal para asuntos
del Hemisferio Occidental Craig Kelly y el ayudante especial
del presidente y director principal para asuntos del Hemisferio
Occidental Dan Restrepo, a Tegucigalpa el 28 de octubre
para ayudar a que ambas partes superen los obstáculos
restantes para alcanzar una solución política.
(Véase Clinton
envía funcionarios de EE.UU. a Honduras para urgir
solución a crisis).
De acuerdo con informes noticiosos, Zelaya y Micheletti
acordaron permitir que el Congreso de Honduras, con autorización
de la Corte Suprema de Justicia del país, decida
si se debe permitir a Zelaya retornar al poder y si se le
permitirá ejercer hasta que su término finalice
el 27 de enero de 2010. Además, pide la creación
de una comisión que investigue los eventos que condujeron
al golpe de estado.
Al hablar con la prensa desde Tegucigalpa, Shannon dijo
que el acuerdo “en efecto abre una ruta para resolver
la actual crisis política en Honduras y permitirá
que la comunidad internacional apoye las elecciones hondureñas
programadas para el 29 de noviembre”.
El acuerdo es un “logro enorme para los hondureños”
al igual que para la OEA, indicó Shannon. Con ayuda
internacional, el país pudo encontrar una salida
a la “ruptura del orden democrático y constitucional”
resultante del golpe de estado del 28 de junio y resolverla
“pacíficamente, sin violencia y sin la imposición
de una solución del exterior”.
Ahora le corresponde determinar al Congreso de Honduras,
“en consulta con la Corte Suprema y otros organismos
del estado hondureño”, “cuándo,
si y cómo el presidente Zelaya regresa al cargo”,
señaló Shannon.
Ambas partes comprendieron que la decisión sobre
la restitución de Zelaya tenía que ser hecha
por un organismo político, y no por un organismo
legal, y “lo más importante, buscaban una forma
de que el acuerdo se originara” en una institución
elegida democráticamente. “Buscaban que fuese
algo más que sólo un acuerdo entre dos líderes
políticos”, indicó.
El secretario adjunto describió el asunto de la
restitución como “disponible” para ser
abordado en la legislatura.
“Les puedo asegurar que ambas partes se están
comunicando con miembros del Congreso [de Honduras] en este
momento para intentar consolidar niveles de apoyo político
que favorezcan el resultado que cada uno de ellos prefiere.
Pero considero que lo que es importante en esto es que existe
una amplia expectativa de que acatarán cualquiera
que sea la decisión”, mencionó.
DESEO DE ELECCIONES SERÁ VISTO COMO LEGÍTIMO
Restrepo dijo que parte del ímpetu para lograr un
acuerdo fue el amplio reconocimiento en Honduras, “sin
importar dónde se ubica la gente en el espectro político”,
de que si su país iba a seguir “adelante de
una forma sostenible, necesitaba hacerlo de esta manera
acompañado por la comunidad internacional”.
Ese mensaje se reflejó de vuelta a los líderes
políticos, expresó.
Shannon dijo que Micheletti comprendió que sin la
ayuda internacional, “las elecciones en realidad iban
a intensificar la crisis política y hacer más
problemática la relación de Honduras con la
comunidad internacional”.
“Valía la pena un riesgo político con
el fin de garantizar que el 29 de noviembre hubiera observadores
internacionales presentes y amplio reconocimiento en la
OEA y en otros lugares de que los resultados de esa elección
iban a ser libres, justos y legítimos y que el presidente
que asuma el cargo el 27 de enero, estaría en posición
de solicitar la reintegración de Honduras a la comunidad
interamericana y tener acceso nuevamente a las instituciones
financieras internacionales”, afirmó Shannon.
La delegación estadounidense les dijo también
a ambas partes que “con este acuerdo podríamos
comenzar a proceder inmediatamente en cuanto a apoyo para
la observación electoral, y movilizaríamos
el apoyo para la observación electoral dentro de
la OEA y en otras partes”, indicó. Shannon
agregó que los líderes hondureños entienden
que el acuerdo también “abre un espacio para
comenzar a discutir la normalización de nuestra relación”,
inclusive los vínculos diplomáticos y la ayuda
de Estados Unidos a Honduras.
Texto completo de las declaraciones
de Clinton.