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Washington — El presidente Obama dijo ante la Asamblea
General de las Naciones Unidas que los intereses de los pueblos
del mundo son compartidos, más que en cualquier otro
momento en la historia de la humanidad, por lo que la comunidad
internacional debe adoptar “una nueva era de compromiso”
para enfrentarse a apremiantes desafíos tales como
la proliferación nuclear, el cambio climático
y la crisis económica.
En su discurso pronunciado el 23 de septiembre ante líderes
de todo el mundo, Obama dijo que los primeros nueve meses
de su presidencia han mostrado un esfuerzo renovado por
parte de Estados Unidos para participar con el mundo y para
vivir a la altura de sus propios valores. Pero, señaló,
“Quienes solían criticar a Estados Unidos por
actuar solo en el mundo no pueden ahora cruzarse de brazos
y esperar a que Estados Unidos resuelva solo los problemas
del mundo”.
Países ricos y pobres por igual comparten un futuro
común y no pueden darse más el lujo de permitir
sus diferencias. “ha llegado el momento en que el
mundo avance en una nueva dirección. Debemos aceptar
una nueva era de compromiso, en base al interés mutuo
y al respeto mutuo, y nuestra labor debe comenzar hoy”,
indicó Obama.
El mundo continuará enfrentando serios desafíos
tales como el extremismo violento, conflictos prolongados,
genocidio, proliferación nuclear, los efectos del
cambio climático, pobreza y pandemias a menos que
los líderes confronten la situación actual,
según expresó.
“Digo esto no para infundir temor, sino para presentar
los hechos: nuestros actos aún no se ajustan a la
magnitud de nuestros desafíos”, declaró
Obama.
La comunidad internacional vive un momento crucial, mencionó
el presidente. Las Naciones Unidas “Las Naciones Unidas
pueden ser un lugar donde discutimos las viejas quejas o
establecemos un terreno común”, donde las naciones
se puedan centrar en “un lugar donde nos centramos
en lo que nos diferencia o en lo que nos une; un lugar donde
consentimos la tiranía; o una fuente de autoridad
moral”.
“En resumidas cuentas, las Naciones Unidas pueden
ser un organismo que está desconectado de lo que
importa en la vida de nuestros ciudadanos o un factor indispensable
para promover los intereses de los pueblos a los que servimos”,
añadió.
El presidente explicó los “cuatro pilares”
que afirmó son fundamentales para un futuro mejor
para todos: “la no proliferación y el desarme,
la promoción de la paz y la seguridad, la preservación
de nuestro planeta y una economía mundial que promueva
oportunidades para todos los pueblos”.
Asimismo, renovó su llamamiento a un mundo sin armas
nucleares, al indicar que de fracasar en actuar contra los
esfuerzos de proliferación de países tales
como Corea del Norte e Irán “estaremos invitando
a la carrera de armas nucleares en toda región, y
la perspectiva de guerras y actos de terror en una escala
que apenas podemos imaginar”.
Estados Unidos mantendrá su parte de la responsabilidad,
agregó, que incluye colaborar con Rusia para reducir
de manera sustancial los lanzamisiles y misiles nucleares
estratégicos, ratificar el Tratado de Prohibición
de los Ensayos Nucleares y trabajar para poner en vigor
el tratado para prohibir de forma permanente los ensayos
nucleares. El Tratado de No Proliferación Nuclear,
que otorga a cada nación el derecho al uso de la
energía nuclear con fines pacíficos pero hace
un llamado para un desarme mundial, es “el acuerdo
básico” en contra del terror de las armas nucleares,
por lo que Obama dijo que la revisión del tratado
programada para 2010 “podría ser determinantes
para ver si este pacto se refuerza o se destruye lentamente”.
Al reiterar su compromiso a la diplomacia con Corea del
Norte e Irán, Obama indicó que se debe hacer
responsable a ambos países por su búsqueda
de armas nucleares. “El mundo debe mostrarse firme
en conjunto para demostrar que la ley internacional no es
una promesa vacua, y que los tratados serán aplicados.
Tenemos que insistir en que el futuro no le pertenece al
miedo”, señaló.
Obama mencionó que el mundo debe estar determinado
a enfrentar el extremismo violento con la perspectiva indiscutible
de que “el asesinato de hombres, mujeres y niños
inocentes nunca se tolerará”.
Además, solicitó que se aplique el Acuerdo
General de Paz en Sudán, y se comprometió
a que, a pesar de los atrasos, falsos comienzos y días
difíciles, no vacilará en su búsqueda
de “una paz justa y duradera entre Israel, Palestina
y el mundo árabe”.
“Seguimos pidiendo a los palestinos que pongan fin
a las incitaciones contra Israel, y seguimos haciendo hincapié
en que Estados Unidos no acepta la legitimidad de la continuación
de los asentamientos israelíes”, expresó.
Así como Estados Unidos “no le hace ningún
favor a Israel” cuando no asocia su compromiso inquebrantable
con la seguridad de Israel “con la insistencia de
que Israel ha de respetar los derechos y reclamos legítimos
de los palestinos”, otros estados miembro en las Naciones
Unidas “no les hacen ningún favor a los palestinos
cuando optan por los ataques virulentos contra Israel en
lugar de la voluntad constructiva de reconocer la legitimidad
de Israel y su derecho a existir en paz y seguridad”,
añadió.
Con respecto al cambio climático, Obama indicó
que “los días en que Estados Unidos le daba
largas” a este asunto “se han terminado”,
y los países ricos que causaron daño al medio
ambiente durante el siglo XXI “deberán aceptar
nuestra obligación de encabezar este esfuerzo”.
Pero, para tener éxito, los países en rápido
desarrollo deben también reducir las emisiones de
dióxido de carbono y las naciones pobres deben recibir
ayuda para adaptarse a los efectos del cambio climático.
“[N]o habrá paz a menos que asumamos la responsabilidad
de preservar nuestro planeta”, señaló.
“Nuestros esfuerzos para poner fin a los conflictos
se verán eclipsados por guerras motivadas por los
refugiados y los recursos. La sequía y la hambruna
causarán estragos al desarrollo”. Agregó
que el mundo también enfrenta el juicio de las futuras
generaciones por fracasar en emprender acciones.
El presidente también dijo que el mundo necesita
“una economía mundial que ofrezca oportunidades
para todos” y que enfrente la desesperación,
la enfermedad y la pobreza, y que además reforme
al sector financiero mundial para “poner fin a la
codicia y los excesos y los abusos” que han causado
la actual crisis financiera. Al igual que como los países
ricos deben abrir sus mercados y ayudar a quienes tienen
menos, los países en desarrollo deben eliminar la
corrupción “ya que las oportunidades no pueden
prosperar cuando las personas están oprimidas y las
empresas tienen que pagar sobornos”, añadió.
Obama señaló que la democracia y los derechos
humanos son esenciales para lograr esos cuatro pilares.
“es más probable que los gobiernos del pueblo
y por el pueblo actúen conforme a los intereses generales
de sus propios pueblos, en lugar de los intereses limitados
de quienes están en el poder”, agregó,
y el verdadero liderazgo “no se mide por la capacidad
de silenciar a la disidencia, ni de intimidar o acosar a
la oposición política”.
Así como no se debe forzar a ningún país
a aceptar la tiranía de otro, ningún individuo
debe tener que aceptar la tiranía de su propio gobierno,
según expresó.
“Los pueblos del mundo desean un cambio”, indicó
Obama. “Estados Unidos de América nunca vacilará
en sus esfuerzos por defender el derecho de todos los pueblos
a determinar su propio destino”, manifestó.
La transcripción del discurso
de Obama.