URUGUAY (FILA 2)
Uruguay es fundamentalmente un país de fuente y
tránsito de trata de hombres, mujeres y menores con
el fin de explotación sexual comercial y trabajo
forzoso. La mayoría de las víctimas son mujeres
y niñas que son objeto de trata desde dentro del
país hacia zonas fronterizas y de turismo para explotación
sexual comercial; algunos niños también son
objeto de trata con la misma finalidad. Ocasionalmente,
los padres facilitan la explotación de sus hijos
en prostitución y los padres empobrecidos en zonas
rurales han entregado a sus hijos para trabajo forzoso,
doméstico y rural. Atraídas por ofrecimientos
de trabajos falsos, ha habido trata de mujeres a España
e Italia con fines de explotación sexual comercial.
El Gobierno de Uruguay no cumple totalmente con las normas
mínimas para la eliminación de la trata de
personas; no obstante, está realizando importantes
esfuerzos para hacerlo. Durante el período de este
informe, el Gobierno mostró firmes esfuerzos de prevención
y servicios a las víctimas, y abrió una investigación
penal conforme a su nueva ley contra la trata de personas.
No obstante, continuaron faltando esfuerzos enérgicos
de aplicación de la ley de trata de personas contra
sus infractores.
Recomendaciones para Uruguay: Aumentar los esfuerzos para
investigar y someter a la justicia los delitos de trata
de personas, y declarar culpables y castigar a los infractores;
aumentar los esfuerzos para implementar la nueva ley contra
la trata de personas; ampliar la capacitación en
materia de trata de personas para jueces y personal encargado
de la aplicación de la ley, y aumentar los servicios
a las víctimas y los esfuerzos de protección.
Sometimiento a la justicia
El Gobierno de Uruguay mejoró moderadamente sus
esfuerzos de aplicación de la ley contra la trata
de personas durante el año pasado. A principios de
2008, el Gobierno sancionó una ley contra la trata
de personas como parte de un paquete global de reforma inmigratoria.
El Artículo 78 de esta nueva ley prohíbe toda
forma de trata de personas, y dispone de penas de 4 a 16
años de penitenciaría. El Artículo
78 complementa las anteriores leyes uruguayas que prohíben
la trata de niños, la pornografía infantil
y el trabajo forzoso, disponiendo penas de 6 meses de prisión
a 12 años de penitenciaría. Las penas antes
mencionadas son suficientemente estrictas y acordes con
las penas estipuladas para otros delitos graves. Durante
el período del informe, el Gobierno abrió
un caso conforme a su nueva ley contra la trata de personas;
dos acusados que supuestamente habrían traficado
casi una docena de mujeres para prostitución forzosa
en España estaban en prisión a la espera del
juicio en el momento de publicación de este informe.
Conforme a leyes anteriores, dos mujeres fueron arrestadas
y acusadas de proxenetismo de menores en casos separados.
En octubre de 2008, el Poder Judicial estableció
dos juzgados especializados en crimen organizado, que incluyen
la trata de personas. El Gobierno aumentó la capacitación
en materia de trata de personas para oficiales consulares
y de inmigración, si bien hay ONG que indican que
la policía y los jueces siguen sin estar familiarizados
con las leyes en materia de trata de personas, especialmente
fuera de Montevideo. Los oficiales uruguayos encargados
de la aplicación de la ley cooperan con sus homólogos
en los gobiernos vecinos del Mercosur y otros países
en casos internacionales de trata de personas. No existen
pruebas confirmadas de complicidad oficial con la trata
de personas.
Protección
El Gobierno de Uruguay mantuvo servicios básicos
a víctimas durante el año. Los niños
víctimas de trata son remitidos a instituciones de
gobierno para su atención; a 14 niños víctimas
de trata se les ofreció asistencia durante el período
del informe. El Gobierno atendió centros a que pueden
acceder mujeres adultas víctimas de abuso, incluso
víctimas de trata, y se esforzó por brindar
asistencia jurídica, atención médica
y psicológica. Sin embargo, los hombres adultos víctimas
de trata no recibieron estos servicios. Si bien el Gobierno
prestó asistencia restringida a ONG que trabajan
en el área de trata de personas, la disponibilidad
de servicios a las víctimas continuó siendo
desigual en todo el país, en especial fuera de la
capital. El Gobierno no cuenta con un sistema formal para
identificar a las víctimas de trata entre las poblaciones
vulnerables, como adultos en prostitución o inmigrantes
indocumentados. El Gobierno alienta a las víctimas,
si bien nos las obliga, a asistir en la investigación
y sometimiento de la justicia de los culpables. No hubo
denuncias de víctimas que hayan sido encarceladas,
deportadas o sancionadas de otro modo por actos cometidos
como resultado directo de haber sido víctimas de
trata. La ley de Uruguay no obliga a la repatriación
de ninguna víctima extranjera de trata y permite
a las víctimas de trata solicitar la ciudadanía
en Uruguay.
Prevención
El Gobierno de Uruguay aumentó sus esfuerzos para
sensibilizar al público sobre los peligros de la
trata de personas y prostitución infantil durante
el período del informe, lanzando una campaña
de información ampliamente difundida durante una
semana en el mes de octubre de 2008. Los funcionarios del
Gobierno hablaron públicamente sobre la trata de
personas, realizaron entrevistas en los medios de comunicación
y distribuyeron 50.000 panfletos contra la trata de personas
y 5.000 posters en las áreas turísticas. Los
funcionarios de Gobierno también realizaron actividades
de divulgación dirigidas a trabajadores en hotelería
y otros en el sector turístico para sensibilizarlos
sobre el turismo de sexo con niños y la explotación
sexual comercial de menores. El Gobierno mantuvo una buena
cooperación con organizaciones no gubernamentales
y apoyo los esfuerzos de una organización local para
realizar actividades de divulgación contra la trata
de personas entre prostitutas. El Ministerio de Educación
continúo incluyendo el material contra la trata de
personas en sus programas de educación sexual a nivel
de liceos. El año pasado, el Gobierno estableció
una comisión interministerial informal para dirigir
sus esfuerzo contra la trata de personas, además
de mantener una comisión especial que se centra en
la explotación sexual comercial y no comercial de
niños. Durante el año, el Gobierno ofreció
capacitación en materia de trata de personas a las
tropas uruguayas desplegadas en las misiones de paz. En
un esfuerzo por reducir la demanda de consumidores de actos
sexuales comerciales, el Gobierno sometió a la justicia
a un pequeño número de “clientes”
por explotación sexual comercial de menores. No se
conocieron esfuerzos para abordar el tema de demanda de
trabajo forzoso.
###