Washington — El objetivo central del presidente Obama,
en los cincos días de su recorrido por Oriente Medio
y Europa será el discurso que tiene previsto pronunciar
el 4 de junio en la Universidad de El Cairo, donde abordará
el tema de las relaciones entre Estados Unidos y el mundo
musulmán, indican asesores de la Casa Blanca.
“El discurso del presidente Obama será un
componente importante de su compromiso con el mundo musulmán,
que comenzó en su discurso inaugural y prosiguió
por diferentes caminos, como la realización de su
entrevista con Al Arabiya, su mensaje en Nowruz, y su discurso
y el cabildo abierto en Turquía”, dijo Robert
Gibbs.
Obama iniciará sus visitas el 3 de junio, en Riyadh,
Arabia Saudita, donde hará consultas con el rey Abdullah
sobre temas que comprenden el proceso de paz en Oriente
Medio, energía y terrorismo. El 4 de junio irá
a El Cairo, donde se reunirá con el presidente egipcio
Hosni Mubarak y pronunciará su largamente esperado
discurso en la Universidad de El Cairo, que también
será patrocinado por la Universidad Al Azhar, considerada
en el mundo como una de las principales entidades de educación
superior islámica.
El 5 de junio Obama irá a Dresden, Alemania, para
conversaciones con la canciller Angela Merkel, una visita
a los soldados de Estados Unidos internados heridos en un
hospital militar en Landstuhl, una visita al antiguo campo
de concentración nazi en Buchenwald. El 6 de junio
terminará su gira con un viaje a Francia, para reunirse
con el presidente Nicolas Sarkozy en Caen y participar en
las ceremonias de conmemoración del 65 aniversario
del Día D, la invasión aliada a Normandía.
Obama pronunciará un discurso en el cementerio estadounidense
en Colleville-sur-Mer.
El discurso en El Cairo
Sin embargo será su discurso en El Cairo el momento
decisivo en su gira, afirmó Gibbs desde la Casa Blanca
en una teleconferencia con los periodistas el 29 de mayo.
“El discurso indicará su determinación
personal para el compromiso, basada en los intereses mutuos
y el respeto mutuo. Se referirá a la manera que las
comunidades de Estados Unidos y los musulmanes de todo el
mundo pueden reparar algunas de las diferencias que los
han dividido”, declaró Gibbs.
El presidente hablará sobre el extremismo violento
y el conflicto israelí-palestino, y sobre posibilidades
de nuevas asociaciones que serán de beneficio mutuo
para Estados Unidos y los pueblos musulmanes, anotó
Gibbs.
Un hecho importante en la elección de El Cairo para
pronunciar su discurso, es la importancia que Egipto tiene
como aliado estratégico de Estados Unidos desde hace
tiempo, dijo Denis McDonough, vice asesor de seguridad nacional
para comunicación estratégica.
“El mensaje que el presidente quiere transmitir no
es diferente, francamente, al que ha estado enviando desde
que asumió, es decir que nosotros consideramos que
esta es una oportunidad para nosotros en Estados Unidos.
Queremos retornar a una asociación compartida, retomar
una conversación enfocada en nuestros valores compartidos”,
agregó McDonough.
El viaje ofrece la oportunidad para seguir con el acercamiento
del presidente a Oriente Medio y Europa, añadió
McDonough. El 18 de mayo el primer ministro israelí
Benjamin Netanyahu estuvo en Washington para sostener conversaciones
con el presidente sobre cómo reiniciar el estancado
proceso de paz entre palestinos e israelíes, y luego
el 28 de mayo Mahmoud Abbas, el presidente de la Autoridad
Palestina, sostuvo prolongadas reuniones con Obama en la
Casa Blanca.
La reunión entre Obama y Mubarak estaba prevista
para el 26 de mayo en Washington pero se tuvo que posponer
cuando la familia de Mubarak sufrió una tragedia
por la muerte de un nieto. Ambos se encontrarán durante
la visita de Obama a El Cairo. Mubarak ha estado intensamente
comprometido en los intentos para restablecer el proceso
de paz y conseguir el apoyo del mundo árabe al proceso.
“Con Mubarak, algunos de los temas tradicionales
relativos a Oriente Medio estarán, obviamente, en
el frente y en el centro, y creo que el presidente, como
siempre lo hace con los líderes de todo el mundo,
no dudará en plantear algunos de los importantes
asuntos pertinentes a la sociedad civil, asuntos sobre la
democracia, que planteó a los chinos y otros”,
declaró Mark Lippert, vice asesor de seguridad nacional
y jefe de gabinete en el Consejo de Seguridad Nacional.
El discurso en El Cairo, que se calcula será atentamente
escuchado por los 1.500 millones de musulmanes en el mundo,
tendrá lugar poco antes de las determinantes elecciones
en Líbano e Irán. (Véase: "El
presidente Obama hablará al mundo musulmán desde El Cairo")
Conversaciones europeas
McDonough añadió que en las consultas con
Merkel, de Alemania, y con Sarkozy, de Francia, dos aliados
esenciales de Estados Unidos en la relación trasatlántica,
se tratarán los temas de Afganistán y Pakistán,
los preparativos para la venidera cumbre económica
del Grupo de los Ocho (G8), a realizarse en julio en Italia,
y sobre los esfuerzos para hacer que el armamento más
peligroso del mundo no esté al alcance de extremistas.
Las preocupaciones sobre la no proliferación están
directamente relacionadas con Irán y su pretensión
de armas nucleares, agregó McDonough. “Hay
la necesidad fundamental, de acuerdo al presidente, de cambiar
la manera sobre cómo se tratan esos temas, sobre
cómo se logra la participación de nuestros
aliados”, indicó.
McDonough afirmó que la manera sobre cómo
logramos la participación de nuestros aliados en
el futuro también será parte de las conversaciones
con cada uno de los líderes globales: el rey Abdullah,
el presidente Mubarak, la canciller Merkel, el presidente
Sarkozy, así como con el primer ministro británico
Gordon Brown y con el primer ministro canadiense Stephen
Harper.