
Washington
– El presidente Obama anunció el 26 de mayo que
designará a Sonia Sotomayor, jueza del Tribunal de
Apelaciones de Estados Unidos, para Jueza del Tribunal Supremo.
De ser confirmada por el Senado, Sotomayor, de quién
el presidente dijo que tiene "la profunda experiencia
y la amplia perspectiva que serán inapreciables como
jueza del Tribunal Supremo”, sería la primera
hispana en el Tribunal Supremo de Estados Unidos.
Sotomayor ha servido 11 años como jueza del Tribunal
de Apelaciones en el Segundo Circuito de Nueva York, puesto
al que fue designada por el presidente demócrata
Bill Clinton. Antes, el presidente republicano George H.
W. Bush la había designado jueza del Tribunal de
Distrito de Estados Unidos, también en Nueva York.
Sotomayor ha ejercido también como abogada, para
una empresa privada y como ayudante de fiscal de distrito
en la Ciudad de Nueva York.
De ser confirmada, Sotomayor sería la tercera mujer
que sirve en el Tribunal Supremo. A los 54 años de
edad, sería el segundo juez más joven en el
actual Tribunal Supremo, sólo unos pocos meses mayor
que John Roberts, presidente del Tribunal Supremo John Roberts.
Un juez del Tribunal Supremo debe tener "intelecto
riguroso y maestría en la ley” y la capacidad
de enfocarse en los puntos decisivos y responder con claridad
a las complejas cuestiones legales, dijo Obama. El o ella
debe reconocer también "los límites de
la función judicial, la comprensión de que
el trabajo de un juez es interpretar, y no hacer leyes,
y tomar decisiones sin ninguna ideología o agenda
particular”, agregó Obama.
Pero un juez del Tribunal Supremo debe tener también
"la experiencia sometida a la prueba de obstáculos
y barreras, a dificultades y calamidades”, lo que
Sotomayor tiene, dijo Obama, al calificarla de ser una "mujer
que inspira”.
Estas experiencias incluyen la niñez de Sotomayor,
quién creció en un complejo de viviendas en
el Bronx, una zona en la Ciudad de Nueva York. Ganó
becas que le ayudaron a asistir a la Universidad de Princeton
y la Facultad de Derecho de Yale. Sotomayor "vivió
el sueño norteamericano”que trajo a sus padres
a Nueva York desde Puerto Rico, dijo Obama.
De ser confirmada, Sotomayor reemplazaría al juez
David Souter, quién anunció el 1 de mayo su
intención de jubilarse cuando el tribunal termine
su período de sesiones en junio. Souter fue designado
al tribunal por presidente George H. W. Bush en 1990. (Ver:
" Candidatos
al más alto tribunal de EE.UU. han de pasar un cuidadoso
escrutinio".)
UNA GRAN RESPONSABILIDAD
De las muchas responsabilidades que nuestra Constitución
le otorga al presidente, pocas son más importantes,
o de mayores consecuencias, que la de seleccionar un juez
para el Tribunal Supremo”, dijo Obama. El Tribunal
Supremo es el nivel más alto del poder judicial del
gobierno de Estados Unidos.
Durante su presidencia, Obama designará a cientos
de jueces federales que sirven en tribunales en toda la
nación. Pero las designaciones judiciales que atraerán
más atención son los nombramientos vitalicios
al Tribunal Supremo de Estados Unidos. Los nueve jueces
del Tribunal Supremo conforman el tribunal de apelación
final de los tribunales menores federales y estatales. Los
expertos políticos creen que es probable que Obama
haga más de una designación al Tribunal Supremo
durante su presidencia.
Como se estipula en el Artículo II de la Constitución
de Estados Unidos, un juez del Tribunal Supremo, así
como los jefes de Gabinete y otras personas nombradas por
razones políticas, es designado por el presidente
y confirmado por el Senado. Antes de decidirse por Sotomayor,
Obama reveló haber consultado con legisladores de
ambos partidos, inclusive con todos los miembros de la Comisión
de Asuntos Judiciales del Senado. La comisión celebrará
audiencias y hará preguntas a la designada antes
de que el Senado en pleno emita su voto.
Obama pidió al Congreso que vote para septiembre
con respecto a la confirmación, de manera que de
ser confirmada, Sotomayor podría ser parte del tribunal
cuando examine casos potenciales antes de su período
de sesiones que empieza en octubre.
El tribunal actual está dividido aproximadamente
entre cuatro jueces, considerados generalmente liberales
y cuatro que son considerados generalmente conservadores.
Souter, a pesar de haber sido designado por un presidente
republicano, tiende a figurar entre los jueces liberales,
junto con Stevens, Stephen Breyer y Ruth Bader Ginsberg.
Los jueces conservadores son el presidente del Tribunal
Supremo John Roberts, Samuel Alito, Antonin Scalia y Clarence
Thomas. El juez Anthony Kennedy con frecuencia sirve de
voto decisivo en el centro, según anota el director
de investigación de la Institución Brookings,
Benjamin Wittes. (Ver "
Próximo presidente podría dar más forma
a judicatura EE.UU. que predecesores".)
Con un equilibrio tan estrecho de opiniones políticas
en el actual tribunal, lo que significa que cualquier nueva
designación puede cambiar el equilibrio ideológico
del mismo, cualquier designado al Tribunal Supremo será
sometido a un cuidadoso escrutinio por el público
y el Congreso. En pocas ocasiones, las controversias constitucionales
con dimensiones morales (como la esclavitud, el aborto y
la segregación) han polarizado a la opinión
estadounidense en cuanto a la selección de jueces
del Tribunal Supremo.
Durante el proceso de audiencias, los senadores hacen preguntas
a los designados acerca de sus antecedentes judiciales y
su opinión sobre diversos asuntos constitucionales.
Este proceso puede ser beligerante, especialmente cuando
los miembros de la comisión tratan de evaluar las
opiniones del designado respecto a un asunto controversial.
Históricamente, casi 20 por ciento de los designados
al Tribunal Supremo no han sido ratificados por del Senado.
Aun cuando la Constitución impone calificaciones
específicas de edad, residencia y ciudadanía
para el clargo de presidente de Estados Unidos y miembros
del Congreso, para jueces del Tribunal Supremo no impone
requisitos semejantes Tampoco hay un requisito constitucional
de que el tribunal tenga nueve jueces. No se exige experiencia
previa como juez, capacidad de constitucionalista, ni formación
legal. No obstante, prácticamente todos los desganados
al Tribunal Supremo de la nación tienen formación
en leyes y experiencia profesional como abogados y jueces.
Para más información, en inglés, visitar
el sitio del Tribunal
Supremo en la web.