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Washington – El presidente Obama dijo que los 240 detenidos
que aún quedan en la Bahía de Guantánamo,
Cuba, serán tratados de acuerdo con la ley y de manera
compatible con los valores estadounidenses, pero que no se
pondrá en libertad a nadie que aún represente
un peligro para los ciudadanos estadounidenses y la seguridad
nacional.
Al expresar que esta generación de estadounidenses
enfrenta “una gran prueba en el espectro del terrorismo”,
Obama explicó la estructura de cómo Estados
Unidos procederá a juzgar y tratar a los detenidos
acusados de actos de terrorismo conforme con la práctica
legal de Estados Unidos, y cómo serán encarcelados
si son sentenciados por tribunales federales de distrito
de Estados Unidos o por comisiones militares modificadas.
“En vez de crear una estructura duradera para la
lucha contra Al Qaeda que se basara en nuestros más
profundos valores y tradiciones, nuestro gobierno defendía
posturas que socavaban el estado de derecho”, dijo
Obama. “En realidad, parte de la justificación
para establecer Guantánamo en primer lugar fue la
noción equivocada de que una prisión allí
estaría fuera del alcance de la ley – una proposición
que el Tribunal Supremo [de Estados Unidos] rechazó
completamente. Al mismo tiempo, en lugar de servir de herramienta
contra el terrorismo, Guantánamo se convirtió
en un símbolo que ayudó a Al Qaeda a reclutar
terroristas para su causa. De hecho, la existencia de Guantánamo
probablemente creó más terroristas en todo
el mundo que los que allí detuvo”.
Obama pronunció un discurso de 50 minutos de duración
el 21 de mayo ante aproximadamente 200 personas en los Archivos
Nacionales en Washington, de pie junto a la Declaración
de Derechos, la Constitución y la Declaración
de Independencia de Estados Unidos; considerados como las
"Cartas de libertad" que ayudan a definir Estados
Unidos y sus valores.
Los 240 detenidos están confinados actualmente en
un centro militar de detención especialmente diseñado
en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo.
El centro de detención fue designado en 2001 por
el entonces presidente George W. Bush como una instalación
para detener a personas que no eran ciudadanos de Estados
Unidos de quienes se creía que habían cometido
actos de terrorismo. Empezó a recibir detenidos a
principios de 2002. El 22 de enero de este año, Obama
ordenó el cierre de la instalación de detenidos
en el plazo de un año.
“Cuando ordené el cierre de Guantánamo,
sabía que eso sería difícil y complejo.
Hay 240 personas allí que han pasado años
en un limbo legal”, dijo Obama. “Para tratar
con esta situación, no tenemos el lujo de empezar
desde el principio”.
“Estamos actualmente en el proceso de revisar cada
uno de los casos de los detenidos en Guantánamo para
determinar la política apropiada para tratarlos.
Al ir avanzando, estos casos estarán clasificados
en cinco categorías distintas”, dijo Obama.
Primero, cuando sea posible, los detenidos que hayan violado
las leyes penales de Estados Unidos serán juzgados
en Estados Unidos en tribunales federales de distrito, dijo
Obama. Señaló también que algunos terroristas
ya han sido juzgados en tribunales federales con ciudadanos
estadounidenses como jurados, y que han sido juzgados legalmente,
han sido hallados culpables y han sido sentenciados a prisiones
federales en Estados Unidos.
Segundo, los casos que implican a detenidos que violaron
leyes de guerra internacionalmente reconocidas serán
juzgados por un sistema de comisiones militares modificadas
que se adhiere a las decisiones del Tribunal Supremo de
Estados Unidos y proporciona salvaguardias adicionales para
los derechos de los detenidos. “Son el lugar apropiado
para juzgar a detenidos por infracciones de las leyes de
guerra”, dijo el presidente. “Mi administración
fija la conformidad de nuestras comisiones (militares) con
la ley”.
Según el sistema ideado anteriormente, las comisiones
militares en Guantánamo condenaron a tres sospechosos
de terrorismo en un período de unos siete años,
dijo Obama. “En vez de llevar a los terroristas ante
la justicia, los esfuerzos de procesamiento encontraron
reveses, los casos se demoraron, y en 2006 el Tribunal Supremo
invalidó el sistema entero”, indicó
el presidente. Y al mismo tiempo, a 525 detenidos se les
puso en libertad de Guantánamo.
En la tercera categoría, dijo Obama, 21 detenidos
para quienes las cortes federales han ordenado la libertad
porque no hay razón legítima para continuar
deteniéndolos, serán puestos en libertad.
En la cuarta categoría, dijo el presidente, algunos
detenidos, que las autoridades han determinado que pueden
ser transferidos a otro país, serán trasladados
tan pronto como se puedan hacer los arreglos. El presidente
dijo que el equipo de revisión ha aprobado la transferencia
de 50 detenidos.
Por último, Obama dijo que algunos de los detenidos
en Guantánamo no pueden ser procesados, pero también
representan un peligro obvio para los estadounidenses. “Quiero
ser sincero: éste es el asunto más difícil
que tendremos que encarar”, dijo.
Se hará todo esfuerzo posible para procesar a los
que pueden ser juzgados y representen un peligro para Estados
Unidos, dijo, pero aún con eso, algunos no pueden
ser procesados por varias razones legales.
“Estas son personas que en realidad siguen en guerra
con Estados Unidos”, dijo Obama. Pero agregó
que no se permitirá que pongan en peligro a los estadounidenses,
no obstante las políticas de detención para
esta última categoría de detenidos no pueden
ser ilimitadas.
“Por ello mi administración ha comenzado a
dar nueva forma a estos estándares para asegurar
que estén de acuerdo con lo que manda la ley”,
dijo el presidente. Los estándares que se elaboren
deben ser lícitos, deben ser justos y deben tener
un proceso completo de revisión periódica,
agregó.
“Quiero dejar bien sentado que nuestro objetivo es
construir una estructura legal legítima para los
detenidos en Guantánamo y no evitarla”, dijo
el presidente.
El discurso de Obama planeado con anticipación,
por coincidencia tuvo lugar un día después
de que el Senado de Estados Unidos rechazara la solicitud
de 80 millones de dólares en financiación
para cerrar el centro de detención y bloqueara la
transferencia de los restantes detenidos a Estados Unidos.
Por mayor información, véase el discurso completo del presidente
Obama.