“En la reciente Cumbre de las Américas, el presidente
Obama expuso las maneras en que Estados Unidos se comprometerá
con nuestros asociados en la región. No nos interesa
la retórica sin resultados. Estamos decididos a tomar
medidas concretas para profundizar y cumplir la agenda de
la cumbre, y a establecer asociaciones pragmáticas
y con principios que vayan más de las soluciones ‘que
sirven para todos’ que no reflejen la diversidad y el
alcance de nuestro hemisferio. Por eso, tenemos la intención
de ser flexibles e innovadores para lograr mejoras materiales
en la vida de más gente, en más lugares”,
dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton en la
Conferencia de Washington del Consejo de las Américas,
el 13 de mayo.
A continuación una traducción de las declaraciones
de la secretaria:
(comienza la transcripción)
DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS
Oficina del Portavoz
Para difusión inmediata
13 de mayo de 2009
Declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Rodham
Clinton
en la 39a. Conferencia en Washington del Consejo
de las Américas
Auditorio Loy Henderson
Washington D.C.
SECRETARIA CLINTON: Muchas gracias. Gracias. Estoy encantada
de estar aquí. Sé que ha sido una jornada
larga, pero según me han informado ha sido un día
muy productivo. Les doy las gracias a Bill y a Susan y a
todos los que hayan hecho de esta reunión todo un
éxito. Sé que han escuchado discursos de muchos
de nuestros funcionarios de la administración, de
este Departamento, obviamente Tom Shannon y Jim Steinberg,
así como del resto del gobierno. Permítanme
agradecerles su participación. Como explicó
Bill, esta mañana estuve en Nueva York participando
en una de esas icónicas experiencias de Nueva York,
pronunciando el discurso en la ceremonia de graduación
de la Universidad de NYU, en la cancha del nuevo estadio
del equipo de los Yankees de Nueva York. Nada puede ser
mejor eso. [Risas].
Esta reunión recoge todas las conversaciones que
el presidente Obama y yo, y otros funcionarios de la administración,
hemosven ido sosteniendo con nuestros homólogos de
las América en los últimos cuatro meses. Estamos
muy agradecidos por haber tenido esas oportunidades.
Antes, escucharon a mis colegas hablar sobre la importancia
que le damos al Hemisferio Occidental. Nosotros consideramos
que todos somos parte de las Américas, y como tal
estamos unidos por la historia, la geografía, la
economía, la cultura, las raíces y los lazos
familiares y por un futuro común.
Hoy, nuestro criterio es que nuestro hemisferio es, y puede
ser, un centro dinámico de crecimiento y oportunidades
para todos los pueblos que viven en él, y que juntos
podemos vislumbrar un nuevo futuro para nuestro hemisferio,
que nos dé la posibilidad de mejorar la calidad de
vida, incrementar el nivel de vida, encarar los actuales
problemas de seguridad y aplicación de la ley, a
la vez que resolvemos problemas como los de la energía,
el cambio climático y tantos otros.
Como dijo antes Jim Steinberg, las elecciones democráticas
son ahora la norma en el hemisferio, pero la urna de votación
por si misma no es suficiente. Con respecto a ello tenemos
ideas muy claras, y eso conlleva nuestro compromiso más
profundo con los ideales democráticos, pero también
sabemos que una democracia sostenible es mucho más
que celebrar elecciones. Por ese motivo, hemos de colaborar
en alianzas del siglo XXI para construir una sociedad civil
vibrante, para exigir el rendimiento de cuentas a las instituciones
democráticas, para insistir en el estado de derecho,
para establecer sistemas jurídicos independientes
y capaces, y para respetar los derechos humanos.
Hemos hecho avances en la liberalización del comercio
y la apertura de mercados, pero ahora tenemos que asegurarnos
de que los beneficios del crecimiento económico lleguen
a toda la gente. La desigualdad en los niveles de ingresos
es uno de los grandes desafíos que afronta el mundo
y eso ustedes lo saben bien, porque participan en la labor
de los gobiernos, o de las ONG, o de empresas o academias,
o en otras instituciones en el hemisferio, de que nuestro
hemisferio no es el más pobre del mundo, pero es
el más desigual cuando se trata de oportunidades
económicas. Eso es sencillamente inadmisible. En
realidad es algo indigno para nosotros. Quiero decir, este
hemisferio tiene algunas de las personas más competentes
e increíblemente exitosas en la Tierra, y por eso
hemos de colaborar entre todos para asegurarnos de que los
beneficios de la prosperidad económica que queremos
recomenzar y repartir sean distribuidos de manera equitativa.
Tenemos que dar a la gente las herramientas que necesita
para alcanzar el potencial que Dios les dio y facultar a
ciudadanos de todas las condiciones sociales para que contribuyan
a crear y participar en sociedades más equilibradas
y justas.
En la reciente Cumbre de las Américas, el presidente
Obama expuso las maneras en que Estados Unidos se comprometerá
con nuestros asociados en la región. No nos interesa
la retórica sin resultados. Estamos decididos a tomar
medidas concretas para profundizar y cumplir la agenda de
la cumbre, y a establecer asociaciones pragmáticas
y con principios que vayan más de las soluciones
‘que sirven para todos’ que no reflejen la diversidad
y el alcance de nuestro hemisferio. Por eso, tenemos la
intención de ser flexibles e innovadores para lograr
mejoras materiales en la vida de más gente, en más
lugares.
Pero entendemos que se trata de una responsabilidad compartida.
Y no es solamente una responsabilidad pública. Creemos
que también es una responsabilidad tanto del sector
privado como de la sociedad civil. Nuestra tarea acaba de
comenzar y espero poder participar más a fondo en
el seguimiento que queremos darle a la declaración
que emane de esta cumbre.
Viajaré a la región otra vez a fines de este
mes para asistir a la toma de posesión del presidente
electo de El Salvador, así como a una reunión
ministerial de Caminos hacia la Prosperidad, en El Salvador,
y para asistir a la asamblea general de la OEA en Honduras.
Por nuestra parte, Estados Unidos ha venido participando
con nuestros vecinos, instituciones interamericanas y el
sector privado para encontrar maneras cooperativas y efectivas
de lograr progresos en áreas de urgente preocupación.
Me complace realmente el liderazgo que el gobierno de México
mostró al enfrentar un desafío tan grave con
el del virus de la gripe H1N1 y la cooperación demostrada
a través de nuestro hemisferio en apoyo de México,
y también para tomar medidas preventivas nosotros
mismos.
Colaboramos con la ciudad de Nueva York y la OEA para iniciar
lo que llamamos la Red Social de Protección que se
basa en programas exitosos realizados Brasil y México
y en otros países para proporcionar oportunidades
más amplias de educación y mejor salud.
USAID dirige sus esfuerzos a establecer alianzas que proporcionen
oportunidades vocacionales a jóvenes en situación
vulnerable en varios países caribeños.
El Departamento de Hacienda, junto con USAID y otras agencias,
continúa el desarrollo de un fondo de crecimiento
de microfinanzas que aumente el capital disponible y las
oportunidades para la iniciativa empresarial local.
Nos estamos preparando para la reunión de la Alianza
de Energía y Clima, a realizarse en junio en Lima,
y trabajamos con varios de nuestros socios en proyectos
innovadores.
El Departamento de Estado dirige el amplio esfuerzo de
nuestro gobierno para atender el asunto de la seguridad
alimentaria en nuestro hemisferio y más allá
de nuestras fronteras.
Hemos solicitado otros 320 millones de dólares para
el presupuesto de 2010 para apoyar los gobiernos democráticos
del Hemisferio Occidental. Como el presidente Obama dejó
bien sentado, aguardamos el día en que todos los
países de las Américas, inclusive Cuba, puedan
participar en nuestras alianzas hemisféricas de manera
compatible con los principios de la Carta Democrática
Interamericana.
Y por último, permítanme reiterar que Estados
Unidos pondrá todo de su parte para asegurar que
los beneficios del crecimiento económico y el comercio
se compartan ampliamente. Creemos que la iniciativa Caminos
hacia la Prosperidad es el tipo de plataforma estratégica
que puede ampliar las oportunidades económicas, promover
la justicia social y generar una competencia sana que fomente
el verdadero progreso. De manera que espero con interés
reunirme en El Salvador con otros ministros para explorar
cómo podemos avanzar a la próxima etapa.
Los desafíos que nuestro hemisferio afronta son
complejos, al igual que lo es nuestro mundo. Pero la oportunidad
de establecer una interdependencia positiva no tiene límites
ninguno. Tenemos una oportunidad sin precedentes de colaborar
en favor de metas y objetivos comunes. Ustedes tendrán
nuestro compromiso sostenido basado en la asociación
y el respeto mutuo del Departamento de Estado, de la Casa
Blanca y de la administración Obama. Estamos comprometidos
con esto a largo plazo y creemos que podemos enfrentar la
prueba de nuestros tiempos.
Esta mañana les dije a los graduados que comienzan
su vida adulta en una época de desafío histórico.
Sabemos que hay una crisis económica mundial. Conocemos
las amenazas de ideologías extremistas y enfermedades
pandémicas. Hay tanto que nos hace vacilar. Pero
esto es un desafío al que podemos hacer frente. Estoy
segura de ello. Soy optimista y estoy absolutamente convencida.
Pero no sucederá sólo porque esperamos que
así sea. No sucederá por nuestra planificación.
Sucederá porque hemos actuado juntos. Buscamos mejores
prácticas e intercambiamos opiniones sinceramente,
nos escuchamos unos a otros y entonces determinamos que
progresaremos. Esa es nuestra perspectiva y nuestra esperanza,
y esperamos con interés trabajar con ustedes para
lograrlo.
Muchas gracias. [Aplausos].
(termina la transcripción)