Washington – Científicos de todo el mundo se
reunieron en una conferencia virtual sobre el nuevo brote
del virus H1N1, organizada por la Organización Mundial
de la Salud (OMS) el 5 de mayo, es la segunda reunión
técnica internacional que se ha celebrado desde que
las autoridades de la salud mexicanas empezaron a detectar
casos de una enfermedad muy parecida a la influenza el 18
de marzo.
Los datos que se conocen sobre este virus, que se ha propagado
rápidamente, son escasos, a pesar de que el 6 de
mayo la OMS informó que 23 países habían
notificado oficialmente de 1.658 casos de infección
de H1N1 y de 30 muertes, incluida una segunda muerte en
Estados Unidos, confirmada el 5 de mayo.
Pero juntos el intercambio de información entre
científicos –el primero celebrado el 29 de
abril– y la comunicación abierta entre los
organismos mundiales de la salud poco a poco generan información
que ayudará a las autoridades de la salud hacer frente
a la incipiente pandemia.
“En esta convocación, los investigadores de
distintos países informaron de lo que observaban
y lo que entendían de la información que tienen
en estos momentos”, explicó el Dr. Keiji Fukuda,
subdirector general de la OMS para la seguridad del entorno
de la salud, durante una sesión informativa 5 de
mayo, y agregó que “el debate se centró
principalmente en las enfermedades clínicas”.
RASGOS DESCRIPTIVOS DE LA ENFERMEDAD
Los países siguen informando de nuevos casos, dijo
Fukuda. México ha informado de 822 casos de infección
confirmados por laboratorios, incluso 29 muertes. En Estados
Unidos, los Centros para el Control y la Prevención
de Enfermedades (CDC) informaron de 642 casos de infección
humana confirmada en 41 estados, de otros 845 casos probables
y de dos muertes, ambas en Texas.
Los siguientes países han informado de casos confirmados
(a fecha del 6 de mayo), pero ningún muerto: Austria
(1), Canadá (165), China (1), Colombia (1), Costa
Rica (1), Dinamarca (1), El Salvador (2), Francia (4), Alemania
(9), Guatemala (1), Irlanda (1), Israel (4), Italia (5),
Holanda (1), Nueva Zelanda (6), Portugal (1), Corea del
Sur (2), España (57), Suiza (1) y el Reino Unido
(27).
El promedio de edad de quienes se han contagiado del virus
parece ser de mediados de los 20. Esto se diferencia del
promedio que se advierte en la gripe estacional, que tiende
a infectar a personas de corta edad y de avanzada edad.
Los investigadores no saben aún por qué el
H1N1 infecta a los jóvenes, explicó Fukuda,
pero podría incluir la posibilidad de que ocurrió
porque la gente joven viajó a México cuando
apareció el brote y la infección podría
propagarse más tarde a los segmentos de la población
de edad más avanzada, o porque las personas mayores
tienen algún tipo de protección contra el
H1N1, ya sea debido a anteriores infecciones de gripe o
por alguna otra razón.
Otras observaciones de la reunión son:
• El período de incubación de H1N1
parece ser de uno a cinco días, similar al de la
gripe de temporada.
•
Las personas infectadas desarrollan una enfermedad que por
lo general es poco grave, parecida a la gripe estacional,
a pesar de que algunos de los primeros casos en México
parecían ser más graves. Varios países
han informado de casos graves en algunos pacientes, pero
los investigadores todavía no saben con qué
frecuencia esto sucede, dijo Fukuda.
• Los virus que se están estudiando en distintos
laboratorios presentan “un aspecto muy similar”,
dijo.
La fase de alerta de pandemia según la OMS se encuentra
todavía en el nivel 5, lo cual constituye una indicio
claro de la inminencia de una pandemia y un aviso a los
países de que ha llegado la hora de organizar, comunicar
y poner en práctica las medidas de mitigación
previstas. La fase de alerta podría elevarse a 6
si la transmisión del virus en la comunidad se vuelve
más generalizada.
“En este momento no creemos que se esté produciendo
una transmisión en la comunidad [en otros países]
de la misma manera en que está ocurriendo en Estados
Unidos o México”, aclaró Fukuda.
“Cuando se habla de transmisión en la comunidad,
lo que buscamos realmente es la transmisión no sólo
en las instituciones, sino en la comunidad en general. En
este momento, no creemos que se esté produciendo
este fenómeno. Seguiremos trabajando en estrecha
colaboración con los países y con los países
que informen de casos para asegurarnos de que creemos que
podemos controlar la situación”, agregó.
EL HEMISFERIO SUR
Los virus de la gripe prosperan en climas fríos
y los países del hemisferio sur están a punto
de comenzar su temporada de otoño, que se extiende
desde aproximadamente el 10 de marzo al 31 de mayo. El promedio
de temperaturas más frías se producen en julio.
Hasta la fecha, solo un país del hemisferio sur,
Nueva Zelanda, ha informado de seis casos confirmados de
H1N1. Las autoridades internacionales de la salud han dicho
que vigilan de cerca la actividad de H1N1 y de la gripe
estacional en ese país.
“La mayoría de las infecciones actuales se
encuentran en América del Norte. Hay casos de infección
en otros países de Europa, Asia y América
del Sur, pero la mayoría de las infecciones han ocurrido
no obstante en América del Norte”, dijo Fukuda.
“Cuando uno mira el mapa, se da cuenta de que no
se han producido grandes brotes en el hemisferio sur, pero
creo que estamos aún en la etapa temprana de la propagación
del virus”, añadió. “El hemisferio
sur está entrando en los meses de invierno y es una
de las regiones que vamos a vigilar más de cerca,
porque es muy posible que veamos actividad allí”.
En algunos países en desarrollo en el hemisferio
sur, inclusive en muchos países africanos, la carga
de enfermedades como el VIH/SIDA y la tuberculosis complicará
los casos de infección por H1N1 y es posible que
acelere su propagación.
“El mundo consta de un gran número de grupos
de personas que tienen diferentes condiciones médicas.
[Los participantes en la reunión] hablaron de cómo
las afecciones crónicas del corazón o de pulmón
generalmente dejan a las personas más vulnerables
a los virus de la gripe”, dijo Fukuda.
“Sabemos que las personas que padecen VIH pueden
ser susceptibles a otras infecciones y los virus de la gripe
afectan mucho más a las poblaciones infectadas con
VIH que a las personas en buen estado de salud”, dijo.
“Esta es otra razón por la que debemos vigilar
de cerca lo que ocurre a medida que se propaga esta infección”.