Washington – Estados Unidos ha emprendido una iniciativa
mundial para la salud, de seis años de duración,
para ayudar a las regiones más pobres del mundo a resolver
problemas de la salud que causan la muerte en personas que,
de otra manera, podrían salvarse si tuvieran acceso
a mejor atención de la salud, según ha dicho
el presidente Obama.
“Por ese motivo, he pedido al Congreso que autorice
mi solicitud de 8.600 millones de dólares en el presupuesto
para el año fiscal 2010 –y 63.000 millones
en seis años– a fin de elaborar una nueva estrategia
mundial para la salud”, dijo Obama.
“No podemos aislarnos del mundo y esperar que todo
salga bien, ni tampoco hacer caso omiso de los desafíos
de salud pública que existen más allá
de nuestras fronteras”.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dijo que
la iniciativa se convertirá en un elemento esencial
de la política exterior estadounidense. Según
dijo, la inversión en programas mundiales contra
el VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis y otras enfermedades
prevenibles salvará vidas y reducirá la mortalidad
materna e infantil.
Durante una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca
el 5 de mayo, el vicesecretario de Estado Jack Lew dijo
a los periodistas que dicha iniciativa va más allá
de los programas actuales destinados a la lucha contra el
VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis, y que se enfocará
en abordar las necesidades de la salud de mujeres, niños
y familias en los países en desarrollo. También
tiene como objetivo frenar el impacto de enfermedades tropicales
desatendidas.
“Las enfermedades tropicales desatendidas son un
síntoma de la pobreza y la desventaja”, según
la Organización Mundial de la Salud. “Los más
afectados son las poblaciones más pobres que a menudo
viven en localidades remotas, rurales, barriadas o zonas
de conflicto”.
Si bien difieren entre sí en el plano médico,
las enfermedades tropicales desatendidas comparten características
que les permiten persistir en condiciones de pobreza, donde
se agrupan y con frecuencia se superponen. Más de
mil millones de personas, o la sexta parte de la población
mundial, padecen una o más enfermedades tropicales
desatendidas, según la OMS.
“Los estudios revelan que se podría eliminar
unas cuantas enfermedades con recursos relativamente modestos
y un compromiso constante”, dijo Lew. “La atención
obstétrica básica puede reducir exponencialmente
el número de madres y niños que mueren durante
el parto”.
Lew agregó que las intervenciones de salud básica
para afecciones como las enfermedades diarreicas pueden
reducir drásticamente la mortalidad de los niños
menores de 5 años.
“Tenemos la oportunidad de contribuir de modo económicamente
eficaz a la estabilidad política de manera que refuerza
nuestra seguridad nacional y mejora al mismo tiempo nuestros
principales valores humanitarios”, dijo.
La iniciativa se ha incluido en el presupuesto federal
del año fiscal 2010 que se presentó al Congreso
de 7 de mayo. El año fiscal 2010 comienza el primero
de octubre. La administración Obama retrasó
la entrega del proyecto de presupuesto para permitir más
tiempo para evaluar los programas federales y hacer los
ajustes correspondientes.
Lew dijo que la iniciativa de salud no incluye un listado
de determinadas regiones y países, pero muchos de
países africanos necesitan más ayuda.
En el primer año de la iniciativa, dijo Lew, los
8.645 millones de dólares incluyen 7.400 millones
en financiación para el eficaz Plan de Emergencia
del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR), un programa
de la anterior administración Bush, así como
la Iniciativa contra la Malaria. Otros 1.300 millones de
dólares se destinarán a otras prioridades
de salud mundial. El año pasado, Estados Unidos aportó
8.160 millones de dólares para cuestiones mundiales
de la salud, este año esa cifra ha aumentado en 459
millones de dólares, dijo.
Lew explicó que la iniciativa se basa, en parte,
en el programa PEPFAR del presidente Bush, que ofrece tratamientos
que salvan vidas a más de dos millones de personas,
frente a 50.000 personas hace seis años.
“También se han logrado drásticas mejoras
con arreglo a la Iniciativa contra la Malaria, que en su
tercer año ya ha alcanzado a más de 32 millones
de personas en 15 países africanos”, dijo Lew.
La transcripción, en inglés, de las declaraciones
del presidente Obama y las declaraciones
de la secretaria Clinton sobre la iniciativa mundial
para la salud se pueden consultar en America.gov.