Washington — Brotes de una nueva cepa del virus de la
influenza que comenzó en el norte de México
el 22 de marzo y se ha transmitido a Estados Unidos, Canadá
y España hasta el momento han impulsado a la Organización
Mundial de la Salud (OMS) a declarar esta circunstancia emergencia
de salud pública y preocupación internacional.
Las autoridades mexicanas han informado de hasta 1.600
casos de influenza y más de 100 muertes debidas a
la influenza. De estas muertes, 26 se han confirmado causadas
por el nuevo virus de gripe porcina H1N1, dijo el portavoz
de la OMS Gregory Hartl en una sesión informativa
el 27 de abril.
La cantidad de casos en Estados Unidos ha aumentado a 40,
y el 26 de abril Estados Unidos declaró emergencia
de salud pública, lo que “nos permite levantar
las restricciones a los organismos federal, estatales y
locales y sus recursos para prevención y mitigación”,
dijo la secretaria de seguridad nacional Janet Napolitano.
Los casos de influenza en Estados Unidos hasta el momento
han sido leves.
“Todavía no tenemos un detalle completo de
la epidemiología o los riesgos”, dijo la directora
general de la OMS la doctora Margaret Chan en una sesión
informativa el 25 de abril, inclusive el posible contagio
más allá de las áreas afectadas en
la actualidad. En la evaluación de la OMS esta situación
se considera seria y debe ser observada de cerca.
Científicos y expertos de los Centros de Estados
Unidos para el Control y la Prevención de las Enfermedades
(CDC), la OMS y su Red Mundial de Alerta y Respuesta a Brotes
Epidémicos, una colaboración de instituciones
y redes que agrupan recursos humanos y técnicos para
identificar y responder rápidamente a los brotes
internacionales, han viajado a México para ayudar
a encontrar respuesta a muchas de las cuestiones que continúan
sin saberse sobre la variante del nuevo H1N1, que contiene
virus de aves y ganado porcino de América del Norte,
una cepa de gripe porcina hallada en Asia y una cepa de
la gripe humana, explicó en la sesión informativa
del 26 de abril Nancy Cox, jefa de la División de
la Influenza de las CDC
A B C DEL VIRUS DE LA INFLUENZA
Hay tres tipos de virus de la influenza: A, B y C. Los
virus de la influenza pueden infectar a las personas, aves,
puercos, caballos, focas, ballenas y otros animales, pero
las aves silvestres son sus portadores naturales. El virus
tipo A muta mucho más deprisa que los tipos B y C,
por lo que se dividen en subtipos según dos proteínas
existentes en la superficie del virus: hemaglutinina (HA)
y neuraminidasa (NA).
Hay 16 subtipos HA y nueve subtipos NA , y los subtipos
se nombran según los números de proteínas
HA y NA que tienen en la superficie. Las letras H y N en
los nombres de subtipos tales como H1N1 o H5N1 se refieren
a estas proteínas.
La nueva variante H1N1 que ha surgido en México
se ha llamado gripe porcina, pero los expertos todavía
no saben como se transmitió esta enfermedad a los
humanos.
“H1N1 se ha llamado ‘gripe porcina’ porque
el brote de un virus diferente al originado en 1918 que
causó una mortandad significativa en las poblaciones
de puercos y seres humanos y que se llamó la ´gripe
española´”, dijo el doctor Peter Cowan,
profesor asociado de epidemiología y salud pública
en el Colegio Universitario de Medicina Veterinaria de la
Universidad del Estado de Carolina del Norte. “El
virus 1918 H1N1 probablemente tiene su origen en aves silvestres
pero su origen definitivo continúa siendo desconocido”.
La gripe española dio muerte a 50 millones de personas
en todo el mundo, casi la mitad de ellos adultos jóvenes
y sanos. Los virus H1N1 todavía circulan hoy día
tras haber sido reintroducidos en la población humana
en la década de 1970.
Cowan es moderador de ProMED-mail, un sistema de informes
electrónicos mundial sobre brotes de enfermedades
infecciosas emergentes y toxinas, un programa de la Sociedad
Internacional de Enfermedades Infecciosas.
PRÓXIMAS MEDIDAS
La OMS declaró el brote una emergencia de salud
pública de preocupación internacional según
el reglamento de salud internacional, revisado en 2005 y
que entró en vigor en junio de 2007. (Véase
Reglamento
actualizado facilita protección de la seguridad en
salud pública).
Muchos de los sistemas y procesos de seguimiento que permiten
a la OMS emitir rápidamente alertas sobre enfermedades
infecciosas y responder de forma proactiva a los brotes
de enfermedades que pudieran afectar a otros países
son resultado de este reglamento que actualizó las
normas establecidas en 1969. El reglamento de 1969 solicitaba
a los países que informasen voluntariamente solamente
sobre el cólera, la peste y la fiebre amarilla.
Según la versión de 1969, si los países
informan sobre las enfermedades, la OMS publica la información
una vez a la semana en un seguimiento epidemiológico.
En el reglamento existía una descripción de
las medidas a tomar para tratar estas enfermedades, y sólo
estaba permitido informar sobre estos brotes de enfermedades
a los países miembros.
En 2007, el reglamento cambió de ser una serie de
pautas que pedían a los países que informasen
sobre tres enfermedades a ser una solicitud a que informaran
de todos los eventos relacionados con la salud pública.
El reglamento revisado incluye la varicela, la poliomielitis,
SARS, y nuevas cepas de influenza humana, y los estados
miembros en los que ocurra alguna de estas deben informarlo
inmediatamente a la OMS. (Véase Internet
se utiliza para vigilar enfermedades infecciosas emergentes)
Todavía queda por determinar si se producirá
una vacuna para la variante H1N1, aunque la OMS y las CDC
procederán como si fuera a tomarse esa decisión.
El Comité de Emergencia de la OMS se reunió
el 27 de abril para determinar las próximas medidas
a tomar para la posible pandemia. Elevaron la fase de alerta
de pandemia de 3 a 4. En la fase 3, un virus animal o humano
causa casos esporádicos o pequeñas concentraciones
de enfermedad en las personas pero no se produce contagio
de persona a persona suficiente para sostener brotes a nivel
de comunidad. La fase 4 se caracteriza por contagio de persona
a persona verificable de un virus de influenza animal o
humano capaz de causar brotes a nivel de comunidad. El cambio
a una fase más elevada indica que la posibilidad
de pandemia ha incrementado pero no que la pandemia sea
inevitable.
Chan recomendó dejar las fronteras nacionales abiertas
y no restringir los viajes internacionales, y dijo que la
producción de vacunas de influenza de cada temporada
no debe parar para producir una vacuna de H1N1 en este momento
a no ser que la situación empeore.
Para consultar más información sobre la gripe
porcina H1N1 visite los sitios de los CDC
y de la OMS.