Grupos de pingüinos emperador en el hielo de la Antártica |
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Washington — Los animales y plantas autóctonos
del continente situado en el extremo sur del planeta se
protegerían mejor si el turismo en este estuviera
limitado, concluyeron, tras reunirse en Baltimore durante
dos semanas, los representantes de los 28 países
signatarios y que han ratificado el Tratado Antártico
que tiene 50 años de edad.
La 32ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico
auspiciada por Estados Unidos del 6 al 17 de abril se realizó
en el 50 aniversario de la firma del tratado en Washington
en el año 1959.
El tratado cubre la superficie terrestre y capas de hielo
al sur de los 60 grados de latitud sur. Sus principales
cláusulas destacan que la Antártida se utilizará
únicamente con propósitos pacíficos,
la zona estará abierta a la investigación
científica, los países con una presencia científica
compartirán sus planes y resultados, las explosiones
nucleares están prohibidas y los estados parte del
tratado se reunirán periódicamente.
“Acabamos de concluir una reunión con mucho
éxito”, indicó en una conferencia telefónica
de fecha 17 de abril Evan Bloom, director adjunto de la
Oficina de Asuntos Oceánicos y Polares del Departamento
de Estado de Estados Unidos y jefe de la delegación
estadounidense en la reunión consultiva.
“Comenzamos hace dos semanas con una reunión
ministerial de la que fue anfitriona la secretaria de Estado
Hillary Clinton, que destacó ciertos temas, incluyendo
la importancia de las ciencias polares, que implican una
contribución importante a nuestro conocimiento del
cambio climático”, agregó.
Asistieron 400 diplomáticos, gestores de programas
antárticos y expertos logísticos, científicos
polares de 47 países, entre ellos 28 partes consultivas
con presencia científica en la Antártida;
representantes de otras entidades que participan en el sistema
del Tratado Antártico, y observadores de varias organizaciones
no gubernamentales.
RESOLUCIONES
La reunión comenzó el 6 de abril cuando se
celebró la primera sesión conjunta de funcionarios
representantes del Tratado Antártico y del Consejo
del Ártico, un foro intergubernamental de alto nivel
que trata asuntos de importancia para gobiernos y pueblos
indígenas del Ártico.
Ese día, los ministros emitieron dos declaraciones:
una que apoya la ciencia polar y la cooperación científica,
la otra afirmando elementos clave del Tratado Antártico,
incluyendo disposiciones que garantizan la libertad de investigación
científica y reservando la Antártida exclusivamente
para fines pacíficos.
Esta imagen satelital de la NASA muestra los detalles invisibles
al ojo humano por la superficie reflectora de
la Antártica. |
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“El tratado fue el primer tratado importante de desarme
de Estados Unidos y la (antigua) Unión Soviética”,
dijo en la conferencia telefónica Tucker Scully,
presidente de la Reunión Consultiva del Tratado Antártico.
“Toda actividad militar y nuclear está prohibida,
se garantiza la libertad de investigación científica
y el tratado pone al margen las diferencias fundamentales
entre los países respecto a las reclamaciones de
soberanía territorial en la Antártida para
permitir la existencia de programas de cooperación
de investigación y que las actividades pacíficas
salgan adelante sin obstáculos.
El Tratado Antártico también ha evolucionado
y se ha convertido en un sistema “que destaca la protección
ambiental, la conservación de recursos y la cooperación
de la investigación científica”, dijo
Scully. El sistema ha estado observando “algunos de
los asuntos científicos principales que el mundo
confronta hoy día, incluyendo la investigación
en el sistema climático mundial”.
FLORA Y FAUNA
Durante la reunión, las partes acordaron por consenso
reglas relacionadas con el turismo, entre ellas la que prohíbe
el desembarco de turistas de buques que lleven más
de 500 pasajeros, y la exigencia de que los buques desembarquen
un máximo de 100 pasajeros por turno. Las reglas
serán vinculantes una vez aprobadas por todas las
partes consultivas.
Las partes también acordaron apoyar los esfuerzos
de la Organización Marítima Internacional
para promover la seguridad de la navegación antártica,
incluyendo mayores protecciones de botes salvavidas para
los barcos turísticos y trabajar para proteger el
ecosistema antártico en su totalidad.
“Las partes completaron una revisión y enmienda
importante para fortalecer las provisiones del anexo 2 del
protocolo ambiental, que trata de la protección de
las especies autóctonas de plantas y animales en
la Antártida”, dijo Scully en la conferencia
telefónica. “Este se ha considerado uno de
los logros significativos de la reunión”.
El Tratado Antártico ha aumentado con recomendaciones
adoptadas en las reuniones consultivas, con el protocolo
de Protección Ambiental del Tratado Antártico
finalizado en 1991 y con dos convenciones, la Conservación
de las Focas Antárticas (1972) y la de Conservación
de los Recursos Marinos Vivos de la Antártida (1980).
El protocolo ambiental designa la Antártida como
una reserva natural dedicada a la paz y la ciencia y establece
principios y reglas para las actividades humanas en la Antártida,
entre ellas la obligación de establecer prioridades
de investigación científica.
Los próximos pasos en el esfuerzo para proteger
el medioambiente antártico incluyen lograr la aprobación
de reglas sobre el turismo entre las partes consultivas,
incluyendo Estados Unidos, y trabajar con la Organización
Marítima Internacional para fomentar la seguridad
de la navegación marítima.
Las partes consultivas del Tratado Antártico son
Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria,
Chile, China, Ecuador, Finlandia, Francia, Alemania, India,
Italia, Japón, la República de Corea, Holanda,
Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Polonia, la Federación
Rusa, Sudáfrica, España, Suecia, Ucrania,
Reino Unido, Estados Unidos y Uruguay.
La Secretaría del Tratado Antártico tiene
su sede en Buenos Aires y su página web es un foro
que las partes consultivas utilizan para intercambiar información.
Para más información sobre el Tratado
Antártico, la Secretaría
del Tratado Antártico y el Consejo
del Ártico (en inglés) visite los sitios
web de las organizaciones respectivas.