El presidente Obama en su última conferencia de prensa en la Cumbre de las Américas el 19 de abril. |
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Washington – La quinta Cumbre de las Américas
sirvió de escenario para que Estados Unidos se comprometa
nuevamente con las naciones del Hemisferio Occidental, y le
dio al presidente Obama un momento significativo para “buscar
un nuevo comienzo con Cuba”.
Aunque Cuba no figuró en la agenda, ni los representantes
cubanos fueron invitados a asistir al encuentro de los 34
líderes elegidos democráticamente en el hemisferio
en Puerto España, Trinidad y Tobago, el tema estuvo
presente en la mente de todos. Obama lo reconoció
Obama en su discurso en la ceremonia de apertura el 17 de
abril.
“Ha habido varias declaraciones relativas al tema
de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y por ello
permítanme decir esto. Estados Unidos busca un nuevo
comienzo con Cuba”.
Las declaraciones presidenciales, que fueron calurosamente
recibidas en la cumbre, fueron la indicación más
clara a los líderes hemisféricos y al pueblo
cubano de que la política exterior de Estados Unidos
en relación con la isla nación, a unos 150
kilómetros de la costa sur de Estados Unidos, está
cambiando.
“Sé que hay una jornada larga que recorrer
para superar décadas de desconfianza, pero hay medidas
importantes que podemos tomar hacia ese nuevo día”,
dijo el presidente.
El presidente dijo también que su administración
está preparada para abordar una variedad de cuestiones
con el gobierno cubano, desde el tráfico de drogas
ilícitas, migración y cuestiones económicas
hasta los derechos humanos, libre expresión y reformas
democráticas. Obama afirmó también
que no le interesa hablar por hablar.
“Creo que podemos impulsar las relaciones entre Estados
Unidos y Cuba en una nueva dirección”, dijo.
Las relaciones se tornaron menos frías cuando los
funcionarios de la Casa Blanca anunciaron el 13 de abril
durante una sesión informativa diaria que las restricciones
de Estados Unidos serían menos estrictas. Estados
Unidos permitirá a los estadounidense de origen cubano
los viajes ilimitados y la transferencia de dinero a sus
familiares en Cuba. (Véase: Presidente
Obama autorizará más viajes y transferencias
de dinero a Cuba).
Los estadounidenses de origen cubano también podrán
enviar ropa, artículos de higiene personal, semillas,
equipo de pesca y otros productos personales a sus familiares.
Las empresas de Estados Unidos podrán obtener licencias
de exportación para vender a los cubanos teléfonos
celulares, servicios de televisión y computadoras,
y permitir que los familiares en Estados Unidos paguen por
ello, dijo la Casa Blanca.
El anuncio se hizo cuatro días antes del comienzo
de la quinta Cumbre de las Américas. Y por primera
vez, un funcionario de la Casa Blanca repitió el
anuncio en español. Los funcionarios de la Casa Blanca
dijeron que ese anuncio fue hecho para que llegara directamente
al pueblo cubano.
El 16 de abril el presidente cubano Raúl Castro
respondió, cuando asistía a una reunión
con líderes hemisféricos en Venezuela, que
“nosotros estamos dispuestos a considerarlo todo,
derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos,
todo, todo, todo de lo que quieran hablar ellos”,
de acuerdo con lo que indican las versiones de prensa.
El secretario general de la Organización de Estados
Americanos, José Miguel Insulza, anunció el
17 de abril que pediría la readmisión de Cuba
en la OEA. A Cuba se le prohibió su participación
en 1962.
“Toda América Latina y el Caribe esperan un
cambio de política hacia Cuba. Valoras lo que Obama
ha prometido, pero quieren más”, dijo Insulza,
en declaraciones a la agencia noticiosa Bloomberg.
Estados Unidos rompió relaciones con el régimen
de Castro el año 1961, e impuso el embargo comercial
en 1962. Un año después el entonces presidente
John Kennedy prohibió los viajes a Cuba de ciudadanos
de Estados Unidos.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton declaró
en una conferencia de prensa conjunta con el presidente
haitiano Rene Preval, en Puerto Príncipe, el 16 de
abril, que la disposición de Cuba para tratar todos
los temas políticos, económicos y de justicia
social que confrontan a ambas naciones, era acogida con
beneplácito. La secretaria Clinton agregó
que las medidas del presidente, y las suyas, en los meses
recientes, muestran claramente el deseo genuino de buscar
una nueva senda con el régimen cubano, “pero
esperamos que Cuba muestre reciprocidad”.
“Nos gustaría ver que Cuba abra su sociedad,
libere a los presos políticos, se abra a las opiniones
y los medios informativos exteriores, tenga el tipo de sociedad
que, según todos sabemos, mejoraría las oportunidades
para el pueblo cubano y su nación”, afirmó
Clinton.