Washington – El gobierno de Estados Unidos permitirá
a los cubano estadounidenses viajar a Cuba sin limitaciones
y enviar remesas a sus familiares en la isla, según
anunció hoy la Casa Blanca.
También podrán enviar ropa, artículos
de higiene personal, semillas, aparejos de pesca y otros
artículos de necesidad personal, a sus familiares
en Cuba. Las empresas podrán solicitar licencias
para vender a los cubanos teléfonos celulares, servicios
de televisión y otros aparatos de telecomunicaciones
y se permitirá que familiares residentes en Estados
Unidos paguen por ello.
Robert Gibbs, secretario de Prensa de la Casa Blanca y
Daniel Restrepo, director principal del Consejo de Seguridad
Nacional para Asuntos del Hemisferio Occidental, informaron
de la noticia durante la rueda de prensa diaria en la Casa
Blanca el 13 de abril. La noticia se produce cuatro días
antes del inicio de la Cumbre de las Américas en
Puerto España (Trinidad y Tobago). Restrepo anunció
la misma noticia en español, un hecho sin precedentes
en la Casa Blanca.
Gibbs y Restrepo señalaron que con esta medida se
pretende llegar directamente al pueblo cubano.
“Al tomar estas medidas para ayudar a cerrar la brecha
entre familias cubanas divididas y fomentar la circulación
de información y artículos humanitarios destinados
al pueblo cubano, el presidente Obama dirige sus esfuerzos
a concretar los objetivos que estableció durante
su campaña presidencial y desde que asumió
el cargo”, declaró Gibbs.
“Todos los que respaldan los valores democráticos
básicos ansían una Cuba que respete los derechos
humanos, políticos y económicos básicos
de todos sus ciudadanos”, dijo.
En meses recientes la política exterior de Estados
Unidos con respecto a Cuba ha sido objeto de debate amplio
en todo el hemisferio y se espera que el tema sea abordado
durante la Cumbre de las Américas, a fines de esta
semana.
Anteriormente, los cubanos que viven en Estados Unidos
tenían limitados sus viajes a Cuba a una sola vez
por año para visitar a sus familiares y estaban limitados
a enviar 1.200 dólares por persona, al contado, a
sus familiares que viven en Cuba.
El envío de dinero a altos funcionarios del gobierno
y a miembros del Partido Comunista cubano está prohibido.
El embargo comercial contra Cuba, vigente desde hace 47
años, seguirá sin modificaciones.
En 1962 Estados Unidos impuso el embargo a Cuba y en 1963
impuso la prohibición para ciudadanos estadounidenses
de viajar a Cuba. En las siguientes décadas ambas
prohibiciones fueron modificadas y levantadas periódicamente.
El Departamento de Estado anunció, por separado,
que la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, viajará
a Haití, República Dominicana y Trinidad Tobago.
La secretaria también tiene previsto participar en
la Conferencia de Donantes para Haití el 14 de abril
en el Banco Interamericano de Desarrollo.
LEGISLACIÓN PRESENTADA EN EL CONGRESO
Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses ha presentado
legislación en el Senado para permitir viajes ilimitados
a Cuba. Un proyecto de ley sobre el mismo asunto ha sido
introducido en la Cámara de Representantes.
Los legisladores creen que al permitir que los ciudadanos
estadounidenses viajen libremente a Cuba se romperán
también las barreras económicas y arancelarias
entre los dos países distanciados. “El aumento
de los viajes a la nación isleña fomentará
aún más la causa de la democracia, avanzará
los derechos humanos y beneficiará a los grupos agrícolas
y empresariales estadounidenses”, dijo el senador
Byron Dorgan el 31 de marzo.
La medida – denominada Ley de Libertad para Viajar
a Cuba– cuenta con el auspicio de los senadores Michael
Enzi, republicano de Wyoming, Christopher Dodd, demócrata
de Connecticut y Richard Lugar, republicano de Indiana.
“Nuestra política hacia Cuba castiga a los
estadounidenses al prohibir su derecho de viajar. Más
aun, esta política no ha hecho nada para debilitar
al régimen de Castro”, dijo Dorgan. “Ha
llegado el momento de cambiar esta política desacertada”.
Enzi dijo que Estados Unidos ha bloqueado los viajes a
Cuba y limitado estrictamente el comercio con la isla durante
más de 50 años y eso no ha dado resultado.
Esta ley tiene como propósito terminar con esa práctica
y abrir Cuba a la democracia, añadió.
Los dos proyectos de ley tienen que ser aprobados por las
respectivas comisiones congresionales y someterse al voto
de las dos cámaras del Congreso para que puedan ser
enviados al presidente y se conviertan en ley. El proceso
legislativo podría tardar dos años en completarse,
dependiendo del grado de oposición y las enmiendas
que se agreguen antes someterlos a voto final.