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El cuarto Día de la Convención Nacional Republicana. John McCain accepta la nominación de su partido. |
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Washington – Con “gratitud, humildad y confianza”,
el senador de Arizona John McCain aceptó la candidatura
del Partido Republicano a la presidencia durante la convención
del partido en St. Paul, Minnesota, ocasión en se comprometió
a enfrentar los desafíos como el terrorismo y las fuentes
de energía, colocando los intereses públicos
por delante.
Al hablar el 4 de septiembre, en la culminación
de la convención de cuatro días de duración,
McCain criticó muchas de las posiciones políticas
del adversario demócrata, el senador Barack Obama,
así como sugiriendo su relativa inexperiencia. Sin
embargo, dijo que Obama y sus seguidores contaban con su
“respeto y admiración”.
“A pesar de nuestras diferencias, son muchas más
las cosas que nos unen que las que nos dividen. Somos estadounidenses
y eso significa mucho más para mí que ninguna
otra cosa”, dijo McCain.
El senador de Arizona tuvo en el pasado la etiqueta de
“errático” por su apoyo a posturas impopulares
y votar en contra de programas y legislación apoyados
por los republicanos.
John McCain candidato presidencial del Partido Republicano. |
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“A veces eso puede ser un cumplido, otras no. Lo
que realmente significa es que entiendo para quién
trabajo, que no trabajo para un partido, que no trabajo
para un interés especial, que no trabajo para mi,
sino que trabajo para ustedes”, dijo.
Destacó su reciente apoyo al incremento de tropas
estadounidenses en Iraq, a pesar de que la intervención
militar cada vez tiene menos apoyo del público. “Esa
estrategia tuvo éxito y evitó una pérdida
que hubiera desmoralizado a nuestro ejército, arriesgado
a entrar en una guerra mayor, y amenazar la seguridad de
todos los estadounidenses”, indicó.
McCain dijo que está preparado para manejar las
muchas amenazas en materia de seguridad que enfrenta Estados
Unidos en la actualidad y que conoce tanto la capacidad
como las limitaciones de las fuerzas militares.
“Sé como trabajar con líderes que comparten
nuestros sueños de un mundo más libre, más
seguro y más próspero, y como hacer frente
a los que no lo hacen. Sé como asegurar la paz”,
declaró.
McCain advirtió que tanto Al-Qaeda como Irán
continúan amenazando a Estados Unidos y a sus intereses.
También fue crítico del liderazgo de Rusia,
al que describió como “acaudalados con la riqueza
del petróleo y corruptos con el poder” que
han “rechazado los ideales democráticos y las
obligaciones que conlleva el ejercicio de un poder responsable”.
Prometió trabajar para establecer buenas relaciones
con Rusia, pero dijo que no podía “hacerse
el que no ignorar la agresión y la ilegalidad internacional
que amenaza la paz y estabilidad del mundo y la seguridad
del pueblo estadounidense”.
En cuanto a la política energética, McCain
dijo que como presidente emprendería “el proyecto
nacional más ambicioso en décadas”,
para reducir la dependencia estadounidense de “países
a los que no les caemos muy bien”. Abogó por
la perforación de nuevos pozos petrolíferos
en el territorio estadounidense, la construcción
de más plantas nucleares y el aumento del uso de
la energía eólica, solar, y de las mareas,
así como del gas natural y de la tecnología
del carbón limpio.
“Debemos utilizar todos nuestros recursos y desarrollar
todas las tecnologías necesarias para rescatar nuestra
economía del daño causado por el aumento de
los precios del petróleo y para restaurar la salud
de nuestro planeta”, comentó.
Durante su discurso, McCain mencionó su experiencia
como prisionero de guerra en Vietnam y a los desafíos
a los que tanto él como otros soldados estadounidenses
se enfrentaron. “Me enamoré de mi país
siendo prisionero en el país de otra gente”,
al agregar “mi país me salvó y eso no
puedo olvidarlo”.
Para más información, ver fragmentos
del discurso de McCain (en inglés).