“Apoyamos una visión compartida de acción
concertada a largo plazo, incluido un objetivo mundial a largo
plazo de reducción de emisiones, que asegure el crecimiento,
la prosperidad y otros aspectos del desarrollo sostenido,
incluidos esfuerzos considerables a favor del consumo y la
producción sostenible, todo dirigido a lograr una sociedad
con emisiones bajas de carbono”, dice la Declaración
de Toyako sobre seguridad energética y cambio climático,
emitida en la reunión de líderes de las principales
economías e, 9 de julio.
A continuación una traducción de la declaración:
(comienza el texto)
LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
Para publicación inmediata
9 de julio de 2008
DECLARACIÓN DE LA REUNIÓN DE LÍDERES
DE LAS PRINCIPALES ECONOMÍAS
SOBRE SEGURIDAD ENERGÉTICA Y CAMBIO CLIMÁTICO
Nosotros, los líderes de Alemania, Australia, Brasil,
Canadá, China, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia,
Italia, Japón, México, el Reino Unido, la
República de Corea, Rusia, Sudáfrica y la
Unión Europea nos reunimos en calidad de las principales
economías del mundo el 9 de julio de 2008 en Toyako,
Hokkaido, Japón, y declaramos lo siguiente:
1. El cambio climático es uno de los grandes desafíos
mundiales de nuestros tiempos. Conscientes de nuestra función
de liderazgo para hacerles frente a dichos desafíos,
nosotros, los líderes de las principales economías
del mundo, tanto desarrolladas como en desarrollo, nos comprometemos
a combatir el cambio climático conforme a nuestras
responsabilidades y respectiva capacidad, comunes pero diferentes,
y hacerles frente a los desafíos interrelacionados
del desarrollo sostenible, lo que incluye la seguridad energética
y alimentaria, y la salud humana. Nos hemos congregado para
contribuir a los esfuerzos de la Convención Marco
sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas,
el foro mundial para negociaciones sobre el clima. Nuestras
contribuciones y cooperación tienen como fundamento
los objetivos, las cláusulas y los principios de
la Convención.
2. Recibimos con beneplácito las decisiones tomadas
por la comunidad internacional en Bali, entre ellas el inicio
de un proceso integral para permitir la implementación
plena, eficaz y sostenida de la Convención por medio
de medidas concertadas a largo plazo desde ahora hasta el
2012 y después de dicho año, a fin de alcanzar
en diciembre del 2009 los resultados acordados. En reconocimiento
de las dimensiones y la urgencia del desafío, continuaremos
trabajando juntos para robustecer la implementación
de la Convención y asegurar que los resultados acordados
maximicen los esfuerzos de todas las naciones y contribuyan
a lograr el objetivo primordial en el artículo 2
de la Convención, que debe alcanzarse dentro de un
periodo de tiempo que permita que los ecosistemas se adapten
naturalmente al cambio climático, asegure que la
producción de alimentos no se vea amenazada y posibilite
que el desarrollo económico proceda de manera sostenible.
3. Las reuniones de las Principales Economías contribuyen
constructivamente al proceso de Bali de varias maneras:
En primer lugar, nuestro diálogo en el nivel político,
técnico y de política ha generado confianza
entre nuestras naciones y profundizado el entendimiento
mutuo de los muchos desafíos que enfrenta la comunidad
mundial mientras consideramos los pasos a seguir conforme
a la Convención y continuamos incentivando la voluntad
política para combatir el cambio climático
mundial.
En segundo lugar, sin prejuzgar los resultados ni las opiniones
de otras naciones, creemos que los entendimientos comunes
en esta Declaración ayudarán a promover la
labor de la comunidad internacional para que sea posible
alcanzar los resultados acordados para fines del 2009.
En tercer lugar, en reconocimiento de la necesidad de medidas
urgentes y la directriz del Plan de Acción de Bali
para una mejor implementación de la Convención
desde ahora hasta el 2012, nos comprometemos a tomar las
medidas en el párrafo 10 sin demora.
4. Apoyamos una visión compartida de acción
concertada a largo plazo, incluido un objetivo mundial a
largo plazo de reducción de emisiones, que asegure
el crecimiento, la prosperidad y otros aspectos del desarrollo
sostenido, incluidos esfuerzos considerables a favor del
consumo y la producción sostenible, todo dirigido
a lograr una sociedad con emisiones bajas de carbono. Tomando
en cuenta los conocimientos científicos, reconocemos
que será necesaria una considerable reducción
de emisiones en el mundo para lograr el objetivo final de
la Convención, y que la adaptación desempeñará
una función igualmente vital. Creemos que sería
conveniente que las partes adopten en las negociaciones,
conforme a la Convención, un objetivo mundial a largo
plazo para reducir las emisiones en el mundo, tomando en
cuenta el principio de equidad. Insistimos que se le dé
la debida consideración, en particular, a los ambiciosos
panoramas del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre
el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).
Se alcanzarán logros significativos hacia un objetivo
mundial a largo plazo aumentando el financiamiento para
el uso extenso de tecnología y prácticas óptimas
existentes que reducen las emisiones de gases de efecto
invernadero y aumentan la estabilidad climática.
Sin embargo, nuestra capacidad de lograr un objetivo mundial
a largo plazo también dependerá a fin de cuentas
de la tecnología, infraestructura y prácticas
económicas, nuevas, innovadoras y más avanzadas
que transformen la forma en que vivimos, producimos y usamos
energía y, administramos la tierra.
5. Tomando en cuenta evaluaciones científicas, tecnológicas
y económicas, reconocemos la importancia esencial
de mejorar la mitigación de gases de efecto de invernadero,
de manera que sea ambiciosa, realista y alcanzable. Haremos
más – continuaremos mejorando nuestra política
y nuestro desempeño mientras alcanzamos otros objetivos
prioritarios – conforme al principio de respectivas
responsabilidades y capacidad, comunes pero diferentes.
El logro de nuestro objetivo mundial a largo plazo requiere
objetivos, compromisos y medidas respectivos a mediano plazo,
que se reflejarán en los resultados acordados del
Plan de Acción de Bali, tomando en cuenta las diferencias
en condiciones sociales y económicas, combinación
de fuentes de energía, rasgos demográficos
e infraestructura, entre otros factores, y los panoramas
del IPCC arriba mencionados. En este sentido, las principales
economías desarrolladas implementarán, conforme
a sus obligaciones internacionales, objetivos a mediano
plazo para toda la economía y tomarán las
medidas correspondientes para lograr la total reducción
de emisiones, y siempre que sea pertinente, primero detener
el aumento de emisiones lo antes posible, reflejando esfuerzos
comparables entre ellas. Al mismo tiempo, las principales
economías en desarrollo, en el contexto de un desarrollo
sostenible, irán en pos de medidas de mitigación
adecuadas para cada país, respaldadas y posibilitadas
por la tecnología, el financiamiento y desarrollo
de potencial, con miras a lograr una desviación de
las emisiones usuales.
6. Reconocemos que las medidas para reducir las emisiones,
incluidas las derivadas de la deforestación y degradación
forestal, y para aumentar la absorción por sumideros
en el uso de la tierra, el cambio en el uso de la tierra
y el sector agroforestal, que incluyen la cooperación
para combatir los incendios forestales, pueden contribuir
a estabilizar los gases de efecto de invernadero en la atmósfera.
Estas medidas también reducen el impacto en el cambio
climático y pueden tener beneficios colaterales significativos
al mantener múltiples productos económicos
y servicios ecológicos. Nuestras naciones continuarán
cooperando para realizar demostraciones, desarrollar potencial
y buscar soluciones innovadoras, entre ellas, financiamiento
para reducir las emisiones y aumentar la absorción
por sumideros, y en otros asuntos metodológicos.
También enfatizamos la necesidad de mejorar el gobierno
y las medidas cooperativas relacionadas con la vegetación
en todos los niveles.
7. Reconocemos que la adaptación es vital para hacerles
frente a los efectos del inevitable cambio climático
y que los impactos adversos del cambio climático
probablemente afecten desproporcionadamente a los países
en desarrollo. Trabajaremos conjuntamente conforme a nuestros
compromisos en la Convención para aumentar la capacidad
de adaptación al cambio climático de los países
en desarrollo, particularmente los más vulnerables.
Esto incluye el desarrollo y la diseminación de herramientas
y metodologías para mejorar las evaluaciones de vulnerabilidad
y adaptación, la integración de la adaptación
al cambio climático a las estrategias generales de
desarrollo, mayor implementación de estrategias de
adaptación, mayor énfasis en la tecnología
de adaptación, el incremento de la estabilidad y
la reducción de la vulnerabilidad, y la consideración
de medios para estimular la inversión y mayor disponibilidad
de ayuda económica y técnica.
8. Reafirmamos la decisiva función de la tecnología
y la necesidad de avances tecnológicos para hacerles
frente a los desafíos mundiales de seguridad energética
y cambio climático, que están interrelacionados.
A corto plazo, la aplicación de muchas tecnologías
existentes será vital para tanto la mitigación
como la adaptación. Son de particular importancia
la conservación de energía, la eficiencia
energética, la reducción de catástrofes
y la tecnología para el manejo del agua y recursos
naturales. Promoveremos la aplicación y el uso de
dicha tecnología, incluida la tecnología renovable,
menos contaminante y de baja emisión de carbono,
y para aquéllos de nosotros que estén interesados,
la energía nuclear. La cooperación y transferencia
tecnológica con los países en desarrollo también
son vitales en este esfuerzo, al igual que promover el desarrollo
de potencial. A más largo plazo, la investigación,
el desarrollo, la demostración, el uso y la transferencia
de tecnología innovadora serán cruciales,
y reconocemos la necesidad de mejorar nuestra inversión
y cooperación en estos campos. Conscientes de la
importante función de una variedad de técnicas
de energía alternativa, reconocemos, en particular,
la necesidad de investigar, desarrollar, demostrar a gran
escala y cooperar en la captura y retención de carbono.
También tomamos nota del valor de los planes tecnológicos
de trabajo como herramientas para promover la inversión
y cooperación continua en la investigación,
desarrollo, demostración y uso de energía
no contaminante.
9. Reconocemos que hacerle frente al cambio climático
requerirá una mayor movilización de recursos
económicos, tanto nacional como internacionalmente.
Existe una necesidad urgente de aumentar el flujo de dinero,
en particular, de proporcionar ayuda económica a
los países en desarrollo; crear incentivos positivos
para la acción; financiar el creciente costo de tecnología
no contaminante y de baja emisión de carbono; usar
más eficientemente los fondos asignados al cambio
climático; alcanzar el pleno potencial de apropiados
mecanismos de mercado que pueden proporcionar señales
de los precios e incentivos económicos al sector
privado; promover la inversión en el sector público;
crear entornos idóneos para promover inversión
privada comercialmente viable; desarrollar estrategias innovadoras,
y disminuir los costos creando incentivos apropiados para
transferir tecnología pertinente tanto a la mitigación
como la adaptación, y para reducir y eliminar los
obstáculos a dicha transferencia.
10. Para permitir la implementación plena, eficaz
y sostenida de la Convención de ahora al 2012:
Trabajaremos conjuntamente en estrategias de cooperación
en materia de tecnología relacionada con la mitigación
en sectores económicos específicos; promoveremos
el intercambio de información y análisis sobre
la eficiencia de la mitigación según sectores,
la identificación de necesidades tecnológicas
nacionales y la cooperación internacional voluntaria
con énfasis en la acción, y consideraremos
la función de las estrategias de cooperación
sectorial y medidas específicas a los sectores, conforme
a la Convención;
Daremos instrucciones a nuestros funcionarios de comercio
encargados de asuntos relativos a la Organización
Mundial del Comercio para que prosigan, con carácter
de urgencia, con las conversaciones sobre asuntos pertinentes
a promover nuestra cooperación en el cambio climático;
Aceleraremos y mejoraremos el desarrollo, la transferencia,
el financiamiento y el desarrollo de potencial tecnológico
para apoyar los esfuerzos de mitigación y adaptación;
Apoyaremos la implementación del Programa de Trabajo
de Nairobi sobre la vulnerabilidad y adaptación al
cambio climático y su impacto;
Mejoraremos significativamente la eficiencia energética,
una manera económica de mejorar la seguridad energética
y reducir las emisiones de gases con efecto de invernadero;
Para beneficio del sistema climático mundial, continuaremos
promoviendo medidas conforme al Protocolo de Montreal relativo
a las sustancias que afectan la capa de ozono; e
Intensificaremos, sin demora, nuestros esfuerzos dentro
de los foros existentes para mejorar la medición
eficaz de los gases de efecto de invernadero.
11. Nuestros países continuarán trabajando
de manera constructiva y concertada para promover el éxito
de la Conferencia de Copenhague sobre el Cambio Climático
en el 2009.
(termina el texto)