Secretaria Rice
en la 38ª Conferencia anual del Consejo
de las Américas, el 7 de mayo de 2008. |
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Washington – La democracia ha transformado al hemisferio
occidental durante la década pasada y ha creado una
base sólida para establecer alianzas de gran alcance
en la región, ha declarado la secretaria de Estado
Condoleezza Rice.
“Nuestros distintos países representan muchas
tradiciones diferentes y muchas culturas diferentes, pero
hemos definido un futuro común”, dijo Rice
el 7 de mayo en la 38ª Conferencia anual del Consejo
de las Américas. “Un futuro común basado
en valores comunes: libertad e igualdad, dignidad humana
y justicia social”.
Desde el año 2001, dijo Rice, Estados Unidos ha
tratado de ser mejor socio en la región, al fomentar
la justicia social, aumentar al doble la ayuda exterior,
apoyar la condonación de la deuda y al promover el
comercio y el desarrollo en apoyo de los líderes
elegidos democráticamente que intentan mitigar la
pobreza y la desigualdad.
“Hemos presenciado nada menos que una revolución
social”, dijo Rice. “La democracia ha abierto
la antigua política, dominada por las élites,
a millones de personas al margen de la sociedad: los pobres
y los desaventajados, los pueblos indígenas y las
minorías. Estos hombres y mujeres por fin se han
convertido en ciudadanos democráticos activos y exigen
que sus gobiernos trabajen en su favor.”
Al forjar nuevas alianzas, dijo la secretaria, Estados
Unidos ha reconocido que el camino que conduce a mayores
oportunidades y a la justicia es distinto para cada país.
Pero los socios de la región comparten los principios
comunes de la democracia, el estado de derecho, el gobierno
responsable y las economías abiertas, y la inversión
en la salud y educación de los ciudadanos.
Estos principios compartidos están reflejados en
la Asociación para la Seguridad y la Prosperidad
entre Estados Unidos, Canadá y México; la
Iniciativa de Mérida para hacer frente al crimen
trasnacional; los vínculos más vigorosos entre
Estados Unidos y Brasil; y los diez nuevos acuerdos de libre
comercio que están transformando el hemisferio, creando
puestos de trabajo y ayudando a la región a competir
en la economía mundial.
Estados Unidos ha tratado de alentar la tendencia con programas
de ayuda que complementan los acuerdos comerciales y ayudando
a los agricultores para que se beneficien de mejores cosechas
y puedan llevar sus cultivos más rápidamente
a los mercados locales, regionales, y mundiales. Estados
Unidos ha creado nuevas oportunidades educativas y capacitado
a maestros, trabajadores de la salud y otros profesionales
para que puedan mejorar sus comunidades, dijo la secretaria.
Estados Unidos se ha sumado también a los gobiernos
de las Américas para ayudar al pueblo de Colombia
a rescatar a su país de los narcotraficantes y los
terroristas, y continúa un esfuerzo conjunto para
ayudar a Haití a unificar la seguridad y la paz junto
con la reconstrucción y el desarrollo.
“En su conjunto, los numerosos esfuerzos comunes
que hemos emprendido con nuestros vecinos democráticos
representan colaboraciones que responderán a desafíos
actuales y futuros”, dijo la secretaria.
Pero si bien un compromiso compartido con la democracia
y la justicia social ayuda a las Américas a avanzar,
dijo Rice, otros, como Cuba, aún afrontan la amenaza
de quedarse atrás.
“Creemos, de modo inequívoco, que Cuba no
merece menos que cualquier otro país de las Américas
elegir libremente su futuro sin intromisiones externas”,
dijo Rice. “El régimen tiene y debe eliminar
el factor del miedo de la vida política en Cuba”.
“Queremos apoyar a Cuba y a su talentoso pueblo en
la transformación de su sociedad. Queremos entablar
un diálogo con Cuba. Queremos entablar un diálogo
con su pueblo como ciudadanos libres”.