Dana Wilentz, bajo/vocalista; Brendan McCusker, batería; y Richard Wynne, guitarra/vocalista, del grupo Lemonface venden su música por iTunes, DigStation y CD Baby. |
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Washington – Con frecuencia se piensa que los adolescentes
son los peores violadores de los derechos de autor, que bajan
música de Internet de modo ilegal y la comparten, pero
como artistas también tienen mucho que ganar de la
protección a los derechos de autor en Estados Unidos.
Internet suele ser un instrumento para la piratería
de propiedad intelectual, pero también ha hecho más
fácil la protección de la propiedad intelectual
y el hecho de poder ganar unos ingresos legítimos
para artistas adolescentes que obtienen derechos de autor
y licencias para su música en línea.
La roquera Dana Wilentz tenía dos años cuando
su madre le preguntó durante un viaje en tren donde
había aprendido la canción que cantaba. “Cuando
le dije que la escribí yo misma, no pensó
que yo era un prodigio musical”, dijo Wilentz al Servicio
Noticioso desde Washington, “pensó que
era una mentirosa”.
Hoy día, Wilentz, de 17 años de edad, compone
música, escribe canciones y toca la guitarra, la
batería, el piano, el ukelele y la zampoña.
Es fundadora, cantante y toca el bajo en el grupo musical
de rock cada vez más popular Lemonface.
El grupo ha tocado en el club CBGB´s en Nueva York
y en el Club 9.30 en Washington, como teloneros de las bandas
Flogging Molly en 2006 y Rooney en 2007.
Además de ser una artista con talento, esta estudiante
de escuela secundaria que vive a las afueras de Washington
es también una preparada mujer de negocios.
Wilentz y sus compañeros de Lemonface,
Brendan McCusker, de 17 años, batería, y Richard
Wynne, de 17 años, guitarrista, contrataron a un
productor para que registre los derechos de autor de su
música y proteja a la banda del robo de propiedad
intelectual al conceder licencias de sus canciones a varios
sitios de Internet como iTunes, DigStation
y CD Baby. Ahora, además de vender camisetas
y discos compactos en las actuaciones en vivo de Lemonface,
la banda gana dinero por las tarifas que se pagan para bajar
su música en Internet. Los padres de los tres miembros
de Lemonface son músicos profesionales que
conocen las consecuencias económicas de la piratería.
Cada vez con más frecuencia, la gente menor de 19
años registra los derechos de sus canciones y composiciones
originales, lo que les da derecho a recibir regalías
por sus actuaciones públicas, comentó Phil
Crosland de la Sociedad Estadounidense de Compositores,
Autores y Editores (ASCAP). Más de 3.400 escritores
y compositores menores de 19 años son miembros de
ASCAP, y alrededor de 60.000 tienen alrededor de 20 años
de edad.
En Estados Unidos, los derechos de autor, las patentes
y las marcas son formas legales de proteger la propiedad
intelectual. Los derechos de autor protegen la autoría
de literatura, obras de teatro, música, y otros trabajos
intelectuales y artísticos.
“Si uno escribe una composición musical o
una canción, debe tener derecho a recibir algún
tipo de compensación si se emite en público”,
indicó Crosland.
ASCAP, una organización profesional fundada en 1914
por varios autores de canciones y compositores pioneros,
entre los que estaban Irving Berlin y John Philip Sousa,
representa a 300.000 individuos y proporciona licencias
para emisiones públicas a usuarios de música
para casi 8,5 millones de canciones y composiciones musicales.
Ya que hay una tremenda cantidad de usos de música
en Estados Unidos, el desafío para una organización
como ASCAP es mantener a la gente, especialmente a los adolescentes
que tocan y escuchan música, al corriente de las
reglas y protecciones actuales de los derechos de autor.
“Tenemos una generación completa que ha crecido
con Internet y de verdad creen que todo lo que está
en Internet es gratis o debería serlo”, dijo
Crosland.
Incluso cuando una persona obtiene o baja música
registrada con derechos de autor a una computadora personal,
incluso muestras o maquetas, hay un elemento de “emisión
pública”, comentó Crosland. Para cumplir
con la legislación estadounidense cualquier usuario
que lleve a cabo una actuación en público
o emita música registrada con derechos de autor,
ya sea en una estación de radio o en un restaurante
o en un sitio de Internet como iTunes, tiene que
obtener permiso para utilizar el material registrado con
derechos de autor. Esto es fácil de hacer si se obtiene
una licencia de una de las tres organizaciones de derechos
de emisión (PRO) que representan a los creadores
musicales y están reconocidas por la Ley de Derechos
de Autor de Estados Unidos de 1976 y que son ASCAP, Broadcast
Music Inc. (BMI) y SESAC (originalmente conocido como la
Sociedad de Autores y Compositores del Escenario Europeo).
Cada vez que la música se emite públicamente
desde un sitio de Internet, los tenedores de los derechos
de autor, entre los que están el escritor de la canción,
el compositor y el editor, reciben un pago de una de las
PRO. Según Crosland, los sitios de Internet visitados
con más frecuencia tienen una licencia de ASCAP para
esta emisión pública.
ASCAP comenzó a buscar en 2004 el modo de hacer
una campaña eficaz para educar a los adolescentes
sobre la forma de bajar música de Internet de un
modo legal, indicó Crosland. A comienzos de 2007,
ASCAP y la Asociación de la Industria Discográfica
de Estados Unidos se asociaron con iSafe, una organización
de seguridad infantil en Internet auspiciada por el Departamento
de Justicia de Estados Unidos, y con las empresas Microsoft
y Verizon, para establecer un programa escolar integral
basado en un personaje de dibujos animados, Donny Downloader
que baja música de Internet. Sólo en este
año, 2,2 millones de estudiantes de enseñanza
media y secundaria conocerán a Donny, un típico
chico de 14 años que descubre que bajar música
ilegalmente realmente perjudica a muchas personas.
Por ahora, Wilentz y Lemonface se lo pasan bien
haciendo lo que les gusta, pero Wilentz piensa hacer de
la música su carrera de por vida. “Soy joven,
pero sé definitivamente que quiero permanecer en
la industria de la música actuando y escribiendo”,
declaró.
“Desde luego que seguiré tocando música
el resto de mi vida, si no es con Lemonface, será
con alguien igual de bueno”.
Para más información sobre Lemonface,
véase el sitio electrónico de la banda.
Para más información sobre como bajar legalmente
de Internet materiales registrados con derechos de autor,
visite iSafe.