Washington – Dice un dicho antiguo
que no se puede hacer un producto de calidad con materiales
de mala calidad. Pero una compañía de servicios
públicos de Vermont logra una transformación
extraordinaria, al convertir el estiércol de vaca
en energía eléctrica – y en el proceso,
ayudar a reducir la contaminación y dar impulso económico
a loslecheros.
El programa “Cow Power” (poder
vacuno), iniciado en 2005 por el Servicio Público
del Centro de Vermont (CVPS), depende de la voluntad de
miles de clientes – individuos y empresas –
de pagar un poco más por el servicio eléctrico,
siempre y cuando esto signifique expandir la generación
de energía renovable y ayudar a sus vecinos granjeros.
El gobierno federal y estatal colabora también
al proporcionar a los granjeros concesiones y préstamos
para ayudarles con los pesados costos iniciales de instalación
del equipo necesario para convertir el metano del estiércol
de vaca, en electricidad.
El proceso utilizado es relativamente simple:
el estiércol, así como otros desechos agrícolas,
se almacena bajo tierra en tanques de concreto y se mantiene
a 101 grados Fahrenheit (aproximadamente 38 grados Celsius),
que es la temperatura del estómago de una vaca.
La bacteria digiere el material almacenado,
creando metano aun cuando mata los patógenos y semillas
de maleza. El metano, unas 20 veces más perjudicial
que el dióxido de carbono en cuanto a captura del
calor en la atmósfera, se usa como combustible en
un motor generador.
Los clientes de CVPS pueden escoger recibir
toda, la mitad o un cuarto de su electricidad por medio
de “Cow Power” y pagar un cargo adicional de
4 centavos de dólar por kilovatio hora. Funcionarios
de la compañía afirman que esto suma aproximadamente
20 dólares al mes para el cliente promedio. El cargo
adicional de 4 centavos se canaliza a los granjeros productores
participantes, que también reciben 95 por ciento
del precio de mercado por la energía que generan.
CVPS se anotó un punto muy importante
en diciembre de 2007, cuando la revista Power nombró
al programa Cow Power como una de las cinco mejores iniciativas
de energía renovable en el mundo.
La revista citó los extensos beneficios
ambientales del programa, que incluyen mejoras a la calidad
del aire y el agua, reducción del olor a estiércol
y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Y señaló los beneficios para los granjeros
participantes: “uno de los principales de ellos es
una corriente nueva y constante de ingreso que compensa
las fluctuaciones en los precios de la leche”.
Además, indicó Power, los
granjeros pueden ahorrar en las compras de combustible,
al usar el exceso de calor de la máquina generadora
para calentar agua y como sistema de calefacción.
Y, debido a que el proceso digestivo mata los patógenos,
los residuos sólidos pueden reemplazar el aserrín
que se usa habitualmente como cama para los animales.
Steve Costello, portavoz de CVPS, dijo que
más de 4.600 clientes se han inscrito en el programa,
“dando a los propietarios de granjas la confianza
para convertirse en granjeros del programa Poder Cow Power”.
Aún así, a la fecha solamente
cinco granjas se han inscrito – cuatro actualmente
en línea y una más en proceso de planeación
-, lo que probablemente refleja la precaución provocada
por los considerables costos iniciales asociados con la
instalación del equipo requerido.
Mark Sinclair, subdirector de la Alianzade
Estados conEnergía Limpia (CESA), una organización
nacional de energía renovable sin fines de lucro
con sede en Vermont, dijo que “la tecnología
es aún relativamente nueva, muy cara y el tiempo
de recuperación de la inversión, toma de ocho
a diez años’.
Con manadas que suman unas 5.200 vacas lecheras,
las granjas registradas producen un estimado de 9,4 millones
de kilovatios hora al año, afirma CVPS.
La limitada participación de los
granjeros hasta ahora, significa que la demanda excede la
oferta, una situación que Dave Dunn, coordinador
del programa Poder Vacuno de CVPS, ve como “buenas
noticias”. Dunn dice que “las personas se inscriben
a un ritmo acelerado, y realmente llevamos la delantera
y otros lugares han comenzado a notarlo”.
Aunque la conversión de estiércol
en energía no es una idea nueva, explica Dunn, la
estrategia de la compañía de servicio público
de Vermont es única en el hecho de que “hemos
creado un modelo empresarial nuevo. Descubrimos una forma
de conectar… la oferta, que es producida por los granjeros,
con la demanda. Nadie creyó que los clientes pagarían
4 centavos adicionales por cada kilovatio hora para escoger
recibir energía renovable”.
Pero lo hacen de esa manera, “para
escoger energía renovable que ha sido producida por
un vecino”, afirma Dunn.
Para mitigar los costos iniciales, el Departamento
de Agricultura de Estados Unidos otorga préstamos
y concesiones bajo una sección del proyecto de ley
agrícola de 2002, diseñado para apoyar los
sistemas de energía renovable. La agencia agrícola
estatal y la oficina de seguridad energética proporcionan
subsidios suplementarios moderados, así como préstamos
de bajo interés.
Igual de importante, afirma Sinclair, es
que el estado creó un eficiente proceso de aprobación
normativa “de manera que estos granjeros no tengan
que gastar miles de dólares en abogados para obtener
un permiso del estado para emplazar estos proyectos”.
Sinclair define a Cow Power como “un
programa de precios verde que es único en el país”,
aunque especula que el cargo adicional a los clientes, que
por ahora es voluntario, con el tiempo será obligatorio
para dar a tales programas un efecto máximo. Esa
es la estrategia usada ampliamente en Alemania, afirma,
y “algunos estados consideran ese tipo de estructura”.
Jason Bregman, un planeador ambiental de
una corporación de Vermont, ve también a Cow
Power como precursor de lo que se avecina.
Bregman, coautor de un documento sobre “Infraestructura
y comunidad” producido por el grupo de Defensa del
Medio Ambiente (Enviromental Defense), una organización
defensora del medio ambiente sin fines de lucro, ve el programa
como “sólo el principio del uso de desecho
orgánico como fuente de combustible local.
“La siguiente generación de
sistemas de energía renovable buscará extraer
la materia orgánica de las corrientes de desecho
municipal, comercial y agrícola para uso como una
fuente relativamente sencilla de combustible en la obtención
y generación de energía”, afirma.
Amanda St. Pierre, copropietaria de
la granja participante Pleasant Valley, elogia a Cow Power
como medio para diversificar el ingreso. En un video producido
por CVPS para promover el programa, ella expresa el dicho
de que no se puede hacer un producto de calidad con materiales
de mala calidad desde la perspectiva del granjero: con los
volátiles precios de la leche, “aun si no podemos
obtener dinero de nuestra leche, lo obtendremos del estiércol”.
Ralph Dannheisser
/ Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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