Washington – Se ha creado un programa
internacional para ayudar a 13 naciones en desarrollo a
comprender el alcance de sus recursos solares y eólicos.
El alcance geográfico de este programa va en aumento
al tiempo que añade más información
sobre energía renovable a su creciente base de datos
pública y gratuita.
El programa de Evaluación de Recursos
de Energía Solar y Eólica (SWERA) arrancó
en 2001 como un proyecto piloto de 9,1 millones de dólares,
cofinanciado con 6,8 millones de dólares del Fondo
Mundial para el Medio Ambiente (GEF), una organización
financiera independiente que ayuda a los países en
desarrollo a financiar proyectos y programas para proteger
el medio ambiente mundial.
La División de Tecnología,
Industria y Economía del Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), gestiona el programa
en colaboración con más de 25 socios en todo
el mundo, entre los que se incluye al Laboratorio Nacional
de Energía Renovable (NREL) del Departamento de Recursos
Energéticos de Estados Unidos, la NASA y el Servicio
Geológico del Departamento del Interior de Estados
Unidos (USGS).
Mark Radka, jefe de la Sección de
Energía en esa división del PNUMA, dijo al
Servicio Noticioso desde Washington, que “nos impresionó
desde el principio que los países necesitaran de
información adecuada sobre sus recursos para el desarrollo
de políticas razonables de energías renovables
en el gobierno y por parte de los inversionistas”.
Para los 13 países piloto: Bangladesh,
Brasil, China, Cuba, El Salvador, Etiopía, Ghana,
Guatemala, Honduras, Kenia, Nepal, Nicaragua y Sri Lanka;
los socios técnicos de SWERA dieron lo que Radka
llama “el crítico primer paso” al crear
empresas renovables nativas: ellas produjeron mapas de los
recursos solares y eólicos de cada país.
TRAZA DEL MAPA EÓLICO Y SOLAR
Las imágenes creadas por los satélites
son críticas para evaluar el potencial de energía
solar y eólica de cada país. Para crear mapas
solares, los científicos utilizaron imágenes
climáticas de los satélites para deducir los
recursos de un país. Para crear mapas eólicos,
usaron imágenes de alta resolución y modelos
numéricos de alta calidad de la circulación
del viento sobre terrenos accidentados.
Dave Renné, líder principal
del proyecto en el Grupo de Programas Internacionales del
NREL, dijo al Servicio Noticioso que “los mapas tenían
la suficiente alta calidad para poder utilizarse en aplicaciones
de energía renovable a gran escala. Muchos de los
países nunca antes habían tenido esa información,
de manera que resultó ser una experiencia reveladora
y ayudó a acelerar y ampliar el interés en
el desarrollo de energías renovables en estos países”.
Las empresas técnicas de varios países
contribuyeron al proyecto de evaluación de SWERA,
especialmente NREL, cuando este estaba en sus comienzos.
Entre estas empresas, el Laboratorio Nacional Risø
de la Universidad Técnica de Dinamarca y el Instituto
de Termodinámica Técnica del Centro Aeroespacial
Alemán. SWERA colaboró también con
países asociados, universidades locales e institutos
técnicos gubernamentales en el desarrollo de las
evaluaciones.
Otro objetivo era combinar la información
solar y eólica de muchos instrumentos y técnicas
de medición diferentes para obtener un producto estándar,
explicó Radka.
Parte de la razón por la que SWERA
apeló al PNUMA, agregó, fue que le dio a la
organización “una oportunidad para unir diferentes
escuelas de pensamiento sobre cómo utilizar la información
obtenida del satélite, recolectada principalmente
para propósitos climáticos, y encontrar una
forma de hacer uso que sea consistente, aún cuando
los satélites fueran diferentes”.
NREL produjo una innovación útil:
se aseguró de que la información solar y eólica
fuera compatible con los sistemas de información
geográfica (GIS) – aplicaciones informáticas
utilizadas para almacenar, revisar y analizar información
geográfica, particularmente mapas. En tales mapas
digitales, la fotografía aérea y de satélite,
así como otros datos que representen los atributos
y características de una zona, se pueden ordenar
en estratos.
Los GIS ayudan a organizar la información
de SWERA y un análisis puede indicar a los usuarios,
por ejemplo, cuántos kilómetros cuadrados
de una región tienen ciertas categorías (intensidad)
de viento dentro de cierta distancia de líneas de
transmisión, caminos y zonas pobladas.
UN RECURSO MUNDIAL
El proyecto piloto de los 13 países
finalizó en 2006, pero SWERA sigue establecido como
un programa cuya área geográfica e interés
por las energías renovables continúan en expansión.
Actualmente se trabaja para añadir
información sobre energía geotérmica
e hidráulica a pequeña escala y, en un futuro,
biomasa. También se intenta obtener financiamiento
de gobiernos, instituciones financieras internacionales,
usuarios y otros.
Como parte de su expansión geográfica,
SWERA forma parte de una iniciativa de 15.000 millones de
dólares anunciada en enero por el gobierno de Abu
Dhabi, en los Emiratos Árabes Unidos, para financiar
la infraestructura de energías renovables y proyectos
relacionados en ese país, la región de Oriente
Medio/África del Norte y el resto del mundo.
“Nos estamos ramificando hacia otros
países”, expresó Radka, “y vamos
a algunos lugares donde se han realizado evaluaciones y
existe información, pero hay que depurarla, formatearla
y ponerla en la base de datos, aunque no se hubiera hecho
esto en el proyecto original”.
Por ejemplo, recibimos información
de Marruecos y Túnez, así como del trabajo
realizado por NREL en Filipinas y la República Dominicana,
que fue financiado por la Agencia de Estados Unidos para
el Desarrollo Internacional (USAID).
El archivo de SWERA está ubicado
en el Centro para la Observación y Ciencia de Recursos
de la Tierra del Servicio Geológico de Estados Unidos,
ubicado en Sioux Falls, Dakota del Sur. Este centro también
aloja una variedad de herramientas informáticas,
dos de ellas desarrolladas en NREL y otra en Canadá,
para ayudar a aquellos encargados de planificar y desarrollar
programas energéticos, a los que elaboran las políticas
energéticas, a representantes de la industria, inversionistas,
investigadores universitarios y consumidores a utilizar
el recurso informático.
“El programa SWERA ayuda a eliminar
las barreras que, en particular los países en desarrollo,
puedan enfrentar”, indicó Renné, “para
que conozcan la capacidad que tienen para apoyar una iniciativa
de energía renovable, y resulta que con mucha frecuencia,
tienen más de lo que piensan”.
Para más información, en inglés,
sobre SWERA,
véase su sitio de Internet. Para más información
sobre PNUMA,
consulte su sitio Web.
Más información, en inglés,
acerca del Laboratorio
Nacional de Energía Renovable, está disponible
en el sitio de Internet del Departamento de Recursos Energéticos.
Cheryl Pellerin
/ Washington File Staff Writer
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