Discurso
de la Ministra Elaine L. Chao
Ministerio del Trabajo de los Estados Unidos de América
Ante la Cámara
de Comercio de Uruguay - Estados Unidos
11 de diciembre, 2007
“Competitividad de los Trabajadores
en la Economía Global”
Es un placer para mí haber regresado
a Montevideo. La última vez que estuve aquí
fue el 1 de Marzo del año 2005 para representar al
Presidente y a los Estados Unidos de América con
motivo de la ceremonia de Inauguración del Presidente
Vázquez.
Antes de venir a Uruguay, visité
la Argentina donde estuve al frente de la Delegación
Presidencial con motivo de la Inauguración de la
Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
América del Sur es una región
importante para los Estados Unidos de América y nosotros,
como vecinos que somos, aceptamos la oportunidad de visitarla
una vez más para intercambiar puntos de vista entre
nosotros para de esta forma buscar soluciones a los desafíos
en común.
Durante los últimos dos meses, el
Secretario de Comercio de los EE.UU., Carlos Gutiérrez,
y el Secretario de Hacienda de los EE.UU., Hank Paulson,
también visitaron Uruguay.
El Presidente George W. Bush y la Primera
Dama Laura Bush disfrutaron mucho de su visita a Uruguay
en Marzo. Además, yo sé que el Presidente
Bush y el Presidente Vázquez comparten una relación
cordial y amistosa.
Espero disfrutar mucho de mi estancia en
Uruguay y ahora quisiera elaborar y compartir con ustedes
algunos de los principios que son fundamentales para la
economía de los Estados Unidos de América
y su capacidad de crear buenos trabajos. También
quiero compartir con ustedes la estrategia que utiliza nuestro
Departamento de Trabajo para ayudar a nuestros trabajadores
a mejorar continuamente sus conocimientos y mantenerse competitivos
en una economía mundial.
La mejor forma en que el gobierno de los
Estados Unidos de América ayuda a los trabajadores
consiste en crear una situación favorable para el
crecimiento económico y la creación de plazas
de empleo. EE.UU. considera que el sector privado crea plazas
de empleo y que el papel del gobierno es crear una situación
que fomente el crecimiento económico. Esto último
es crítico para asegurar que los Estados Unidos de
América se mantenga competitivo en la economía
mundial. Para nosotros, eso significa que tenemos que reducir
los reglamentos e impuestos excesivos, y los pleitos legales
que limitan el crecimiento económico.
La economía de los EE.UU. está
basada en un sistema económico de mercados libres
que favorece impuestos bajos, mercados laborales flexibles,
y apertura comercial. El plan del Presidente para el crecimiento
económico incluye cuatro puntos claves:
Fomentar sistemas de cuidado de salud a
precios mas económicos;
Reducir el número de pleitos legales;
Racionalizar los requerimientos de las normas y los informes
requeridos de las empresas, especialmente para las PYMES;
y
Hacer posible que las familias y las empresas puedan planificar
con certeza para el futuro mediante la reducción
de todos los impuestos para todos.
Como parte de crear un clima de crecimiento económico
y fomentar el empleo, es necesario quitar la mayor parte
posible de barreras al crecimiento. Esto es sumamente importante
para los EE.UU. porque mucho de nuestro crecimiento económico
y creación de empleos proviene de las PYMES, las
cuales tienen recursos limitados. De hecho, dos tercios
de los empleos creados en nuestro país en los últimos
quince años fueron creados por las PYMES. Por esta
razón, la administración del Presidente Bush
ha tomado varias medidas, por ejemplo, simplificar los requerimientos
para expedir licencias para establecer una empresa pequeño.
Además, en los EE.UU. la mayor parte de los negocios
pequeños pagan impuestos en base a la tasa individual
de impuestos a la renta. Esto ha aumentado la cantidad de
capital disponible a las pequeñas empresas para invertir
en tecnología, crecer, y emplear a más trabajadores.
Hoy en día la economía de
los EE.UU. sigue creando puestos de trabajo, a pesar de
que estamos encarando varias situaciones difíciles.
Nuestro país lleva 51 meses consecutivos durante
los cuales se han creado empleos. Nuestra economía
ha creado más de 8.3 millones de nuevos empleos desde
agosto del 2003 – más que la Eurozona y Japón
combinados. En el tercer trimestre de este año el
crecimiento del PBI fue del 4.9 por ciento. Nadie sabe lo
que viene en el futuro. Pero la historia nos demuestra que
cuando la economía de EE.UU. se enfrenta a retos
serios, al largo plazo las bases fundamentales de nuestro
sistema siempre nos ayudan a recuperar sobre un camino caracterizado
por la expansión económica y la prosperidad.
Al igual que todas las naciones, la economía
de los EE.UU. enfrenta retos difíciles. La fuerza
laboral de los EE.UU. es la columna vertebral de nuestra
economía, y hoy en día la demanda por trabajadores
de altas competencias laborales es global. Al igual que
Uruguay, los EE.UU. está tratando de encarar este
asunto. Nuestro país esta viviendo un déficit
de capacidades laborales durante la transición a
una economía basada en conocimientos técnicos
muy altos. Ahí es donde ocurre una disparidad entre
la oferta de competencias laborales de nuestra fuerza laboral,
y la demanda por altas capacidades laborales en los empleos
de los sectores crecientes de la economía. En la
próxima década, casi dos tercios de los pronosticados
15.6 millones nuevos empleos nuevos serán en ocupaciones
que requieren educación al nivel del bachillerato.
Estos trabajos requieren más creatividad y más
análisis crítico. Por consecuencia, hay una
mayor demanda de trabajadores con más conocimiento,
más capacidades laborales y más creatividad
y estos trabajadores están ganando sueldos más
altos.
Entre el 2006 y el 2016, por ejemplo, nuestro
país va a necesitar 2.8 millones de trabajadores
profesionales en el campo del cuidado de la salud, y más
de 950,000 ingenieros, incluyendo en los campos aeroespaciales,
biomédicos, tecnología geoespacial, y en las
ciencias naturales, entre otros.
El Departamento de Trabajo de los EE.UU.
juega un papel en ayudar a los trabajadores a obtener el
nivel de capacitación y educación necesario
para tener acceso a estos empleos. El Departamento, como
algunos de ustedes ya saben, es uno de los Ministerios en
el gobierno de los EE.UU. que tiene una función amplia
de regulación sobre distintos temas. Los objetivos
del Departamento son proteger la salud, mantener la seguridad
e higiene en los centros de trabajo, resguardar los derechos
de la jubilación, y fomentar la competitividad de
la fuerza laboral de los EE.UU. El Departamento cumple con
este deber con un presupuesto de aproximadamente $51 billones
y cerca de 17,000 empleados.
Proveer una fuerza laboral con más
educación y capacidades laborales es ciertamente
el futuro que se vislumbra para un país desarrollado
como los EE.UU., dentro del marco de la economía
mundial. Los EE.UU. no puede competir y no quiere competir
con países que crean empleos de bajos salarios y
de bajas capacidades laborales. Un aspecto clave de la estrategia
que sigue nuestro país es de identificar los sectores
de la economía que están creciendo e identificar
cuales son los conocimientos necesarios para poder desempeñar
exitosamente los empleos que se están creando. La
fuerza laboral de los EE.UU. es la fuerza laboral más
productiva del mundo, según un estudio de la Organización
Internacional del Trabajo (que forma parte de las Naciones
Unidas) que fue emitido el 3 de septiembre del 2007. Para
que los EE.UU. pueda mantenerse competitivo en la economía
mundial, nuestra fuerza laboral tiene que tener acceso al
nivel de capacitación y educación necesario
para poder actualizar sus capacidades laborales de manera
contínua.
Por eso es que el Presidente Bush ha enfatizado
una reforma de la educación desde el comienzo escolar
hasta el último año del bachillerato. Las
escuelas en los EE.UU. no están produciendo un número
semejante de estudiantes que estudien CTIM (Ciencias, Tecnología,
Ingeniería y Matemáticas), lo cual constituye
un problema que estamos tratando de resolver. Una de las
primeras cosas que el Presidente Bush luego de su asunción
fue la presentación de la reforma del sistema educativo
más importante en los últimos 50 años.
Altos conocimientos básicos son esenciales para desarrollar
una fuerza laboral educada que puede prosperar en la economía
global del siglo 21. Además, nuestra experiencia
es que los trabajadores tienen más éxito cuando
tienen la oportunidad de actualizar su educación
y capacidades laborales durante toda su carrera profesional.
Por eso es que nuestro país se enfoca
en la capacitación laboral después de la educación
formal. Y un objetivo clave del Departamento de Trabajo
de los EE.UU. es ayudar a aumentar el nivel de capacitación
de la fuerza laboral. De hecho, el Departamento proporciona
cerca de $9.5 billones anuales para ayudar a los trabajadores
desempleados a que tengan acceso a programas de capacitación
y servicios de todo tipo para encontrar empleos.
El Departamento de Trabajo también
ayuda a los trabajadores a encontrar empleos a través
de 3,200 “Centros de Empleo,” financiados por
el sector público. Estos Centros se encuentran dispersos
por todo el país y representan una parte importante
de la inversión de nuestra nación en nuestros
trabajadores y en la capacitación.
Estas mismas son entidades independientes
y sin fines de lucro que operan conjuntamente con los gobiernos
estatales y locales, las cuales reciben financiamiento,
pero son administradas por una junta de directores a nivel
local. El gobierno insta a los empresarios que participar
en las juntas directivas de estas organizaciones sin fines
de lucro porque de esa forma pueden proveer información
sobre las diversas capacidades requeridas en los lugares
de trabajo.
En estos centros, los trabajadores desempleados
pueden averiguar todo con respecto a los distintos programas
gubernamentales a su disposición. Estos Centros de
Empleo tienen un personal que consiste en profesionales
y consejeros dedicados a su labor, con muchos recursos a
su disposición, incluyendo bancos de computadoras
disponibles para aquellos que no cuentan con computadoras
en su casa o no tienen acceso alguno, bibliotecas de información
sobre empleos, y directorios de plazas vacantes. Si no saben
como operar la computadora o navegar la red de Internet,
allí se les enseñará.
Los trabajadores desempleados que visitan
esos Centros pueden obtener información con respecto
al área en donde viven, las capacidades laborales
necesarias para dichos empleos, en donde obtener la capacitación
necesaria para las capacidades requeridas, consejos con
respecto a como buscar y obtener dichos empleos, por ejemplo,
incluyendo consejos sobre como escribir un currículo.
Pueden obtener consejos profesionales y una amplia variedad
de otros servicios relacionados con la búsqueda de
trabajo y otros servicios.
El próximo paso consiste en expandir
la capacidad del sistema educacional para ofrecer programas
de capacitación a los trabajadores.
En los EE.UU. existen instituciones, llamadas
colegios locales, que ofrecen programas educacionales por
un período de dos años y que juegan un papel
importante en la capacitación laboral. Estas instituciones
se especializan en educar a trabajadores en competencias
técnicas laborales que no requieren una persona graduada
de un programa universitario de cuatro años de estudio,
pero que requieren más allá del bachillerato.
Las personas estudian en los colegios locales para obtener
certificados y títulos que les permiten ser enfermeros,
técnicos en computadoras, febotomistas, y muchos
otros tipos de ocupaciones que requieren capacidades técnicas.
Los colegios locales tienen muchas ventajas. Se encuentran
comúnmente por todos los EE.UU., y por consecuencia
son muy accesibles. Los programas de estudios nocturnos
y durante los fines de semana están disponibles,
de manera que las personas que trabajan durante el día
también pueden estudiar para mejorar sus conocimientos.
El costo de los programas es muy bajo en comparación
con los programas de cuatro años de estudio en las
universidades. Los colegios locales han demostrado ser muy
valiosos para nuestro país con respecto a disminuir
la deficiencia de capacidades laborales.
Otra forma para capacitar a las personas
es a través de programas de aprendizaje, muchos de
los cuales son manejados por los sindicatos obreros. Estos
programas combinan capacitación en el trabajo junto
con instrucción en una clase, y juegan un papel importante
en el desarrollo de la fuerza laboral en muchas industrias
claves, como el cuidado de la salud, la tecnología
informática, y el transporte.
Hasta ahora, yo sólo he hablado de
los programas del gobierno. Debo mencionar que las empresas
en el sector privado de los EE.UU. proporcionan decenas
de billones de dólares anualmente para mejorar la
capacitación laboral de sus empleados.
Durante el período de nuestra Administración,
nosotros continuaremos desarrollando una política
pro-crecimiento económico que fomente la creación
de empleos para nuestra fuerza laboral y que enfatice la
importancia de la educación y la capacitación.
Esto es clave para asegurar que nuestra fuerza laboral siga
siendo competitiva en la economía mundial del siglo
21.
Una de las razones por las cuales los EE.UU.
ha demostrado ser tan resistente durante los últimos
seis años a pesar de los muchos desafíos,
es que tenemos una tasa baja de impuestos a la renta sobre
los ingresos, algo que permite que mas estadounidenses ahorren
su dinero, producto de su arduo trabajo. Esto les da más
dinero a los trabajadores para gastar cuando la economía
se desacelera, lo cual estimula la economía y provee
más capital para empezar nuevas empresas y crear
más empleos. Esto ha funcionado. A pesar de que tuvimos
muchos desafíos durante los últimos seis años
- una desaceleración de la económía,
los ataques terroristas, los escándalos en las grandes
empresas, el peor desastre natural en nuestra historia,
y altos precios del petróleo – nuestra economía
continúa creando empleos a un ritmo estable para
una fuerza laboral que registra un aumento sostenido de
cerca de un millón de nuevos trabajadores anualmente
y en estos momentos suma aproximadamente más de 153
millones.
Finalmente, permítanme mencionar
otro punto clave que contribuye en una forma positiva a
la competitividad de los EE.UU. en la economía mundial,
la cual Uruguay comparte. Los EE.UU. y Uruguay comparten
un compromiso a la democracia, al estado de derecho, a la
transparencia, y a la responsabilidad. Estos principios
- junto con una fuerza laboral productiva y con amplias
capacidades laborales - constituyen ventajas competitivas
en una economía mundial.
Ustedes los empresarios están creando
empleos y esperanza y oportunidades para los hijos e hijas
de Uruguay. Estoy emocionada por mi visita a Zonamerica
y al Ingenio Incubador de Empresas esta tarde. Estos lugares
son buenos ejemplos del progreso que Uruguay ha realizado
para crear nuevos empleos que van a atraer y mantener trabajadores
en la fuerza laboral de Uruguay. Trabajando juntos, los
EE.UU. y Uruguay pueden asegurar que los beneficios de la
democracia y del crecimiento económico sean compartidos
entre todos.
Muchas gracias por haberme invitado a estar
aquí hoy día.
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