Un listón rojo cuelga en la Casa Blanca, en Washington, para conmemorar el 1 de diciembre, el Día Mundial del SIDA. “La lucha contra el VIH/SIDA se está ganando, día por día, en comunidades en todo el mundo”, dice la secretaria de Estado Condoleezza Rice, y agrega que “El pueblo estadounidense continuará apoyando a todos los que trabajan para derrotar a esta enfermedad”. |
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Washington -- En la víspera del
Día Mundial del SIDA, el presidente Bush reiteró
su compromiso con la lucha contra la pandemia mundial del
VIH/SIDA.
“Se puede vencer a la pandemia del
VIH/SIDA”, dijo el 30 de noviembre, por medio de esfuerzos
colectivos internacionales tales como su Plan de Emergencia
del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR). “Seguimos
aportando fondos para la investigación del desarrollo
de nuevos métodos de tratamiento y prevención”,
expresó al referirse al compromiso de cinco años
y 15.000 millones de dólares de PEPFAR para combatir
la enfermedad.
El Día Mundial del SIDA ofrece también
a los profesionales del sector salud y a los defensores
de la salud pública una oportunidad de enviar un
mensaje, y en 2007 el mensaje de los expertos en SIDA fue
franco.
“Estamos perdiendo la lucha contra
el SIDA”, señaló el doctor Ward Cates,
presidente de Family Health International (FHI) y eminente
epidemiólogo, durante una sesión informativa
realizada el 28 de noviembre en el edificio del capitolio
de Estados Unidos. Reconoció los éxitos significativos
en el tratamiento con fármacos anti retrovirales
del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que es la causa
del SIDA, pero citó las estadísticas anuales
de infección de VIH/SIDA de 2,5 millones en todo
el mundo al decir que se debe de hacer más para contener
la enfermedad.
“Tenemos que invertir esto. Necesitamos
la prevención ahora”, agregó.
Cates fue uno de varios expertos que hablaron
en la reunión auspiciada por el Consejo de Salud
Mundial (GHC), la Misión de la Unión Africana
en Estados Unidos, Family Health International (FHI) y la
Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Hubo un consenso sobre la necesidad de mejores
medidas preventivas. Amalia del Riego, gerente de proyecto
de la OPS, hizo hincapié en la importancia de impedir
la transmisión de madre a hijo, al indicar que existe
una brecha inmensa entre la necesidad y la prevención
en los países latinoamericanos y del caribe. La violencia
doméstica y el abuso sexual en contra de los jóvenes
son factores que contribuyen a que el SIDA se propague ahí,
al igual que en todos lados, añadió.
África sigue siendo el continente
donde el VIH/SIDA ha causado más estragos. El doctor
Robert Einterz de la Universidad de Indiana describió
una asociación exitosa con la Universidad de Moi
en Kenia que enfrenta el problema multifacético en
todos los niveles comunitarios. El Modelo Académico
para la Prevención y Tratamiento de VIH/SIDA (AMPATH),
que fue fundado por PEPFAR y es una filantropía privada,
se centra en un hospital universitario. “Los kenianos
hacen el trabajo”, indicó Einterz, que es un
consultor allá. “Tratamos a más de 60.000
personas actualmente en 26 centros”, rurales y urbanos.
La estrategia de AMPATH evolucionó
con el tiempo para incluir una granja que ayude a los pacientes
con sus necesidades nutricionales, después de que
descubrieron que muchas personas a las que se les administraban
fármacos anti retrovirales fallaron en recuperarse
porque estaban al borde de la inanición. Indicó
que después de seis meses aproximadamente, “estaban
lo suficientemente sanos para regresar a continuar con su
labor de agricultores”.
La coordinadora adjunta para el Programa
Mundial de Estados Unidos sobre el SIDA Michele Molones-Kitts
estuvo de acuerdo en que “si bien tenemos mucho éxito
que reclamar alrededor del mundo”, la prevención
de la transmisión de madre a hijo se debe de mejorar,
al igual que las actividades de difusión. “Seguimos
funcionando a un nivel de hospital… extendernos a
las comunidades es un reto continuo”, agregó.
“La enfermedad del VIH/SIDA es realmente
de desigualdad, no es una enfermedad de la pobreza necesariamente,
aunque hace que la gente pobre sea más pobre”,
afirmó Molones-Kitts. “[En]frentar los problemas
de sexo y de desigualdad de la mujer a través de
todas nuestras intervenciones es extremadamente importante”.
Numerosas agencias gubernamentales estadounidenses
participan en programas de sociedad internacional con gobiernos
y el sector privado, aunque la Agencia de Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional (USAID) y los Institutos
Nacionales de Salud llevan la delantera en las estrategias
contra el SIDA.
El doctor S. Ken Yamashita, director de
la Oficina para VIH/SIDA de USAID en el Departamento de
Salud Mundial, dijo al Servicio Noticioso desde Washington
que “queremos asegurarnos de que el contenido técnico
de estos programas tiene el nivel más alto de especialización
y el mejor efecto posible”.
Agregó que la tasa de infección
es desalentadora -- “por cada persona que va a recibir
tratamiento, seis son infectadas”. Añadió
que “no representa tanto el que estemos perdiendo
la guerra en la prevención. A menos que nos hagamos
cargo de la prevención, eventualmente perderemos
la guerra contra el SIDA”.
Dicho esto, la investigación sobre
nuevas tecnologías de prevención avanza a
un ritmo rápido y el panorama cambia rápidamente.
Expertos afirman que todavía la clave para la prevención
es evitar el comportamiento sexual arriesgado. Ser fiel
a su pareja es una pieza vital en la prevención.
“El tema internacional es “cumplir
la promesa”, señaló Yamashita, “y
es la promesa de que permanecemos comprometidos… de
que haremos todo lo que podamos. La promesa de asegurarnos
de que somos una buena pareja”.
Para más información, vea
el texto completo de la proclama
presidencial sobre el Día Mundial del SIDA y
las declaraciones, en inglés, del presidente
Bush y la secretaria
Rice.
Lea Terhune /
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington
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