El embajador de los EE.UU., Frank E. Baxter, hace uso de la palabra para dar la bienvenida a los participantes del acto conmemorativo para celebrar la Semana de la Educación Internacional 2007. En su discurso, el embajador Baxter destacó la importancia de preparar más capital humano para que alcance su
potencial en este siglo veintiuno. "En el mundo de hoy es que hay una gran escasez de trabajadores
especializados y la situación se está empeorando.
A medida que se jubilan los 'baby boomers', no se encuentra
la fórmula para reemplazarlos adecuadamente", afirmó Baxter.
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![[U.S. Embassy photo by Vince Alongi]](../07_images/07-499_1.jpg) El consejero de Relaciones Públicas de la embajada de los EE.UU., Robert Zimmerman, conversando con alumnos de escuela Pública. |
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![[U.S. Embassy photo by Vince Alongi]](../07_images/07-499_2.jpg) El embajador
Baxter y la directora general del Consejo de Educación Primaria, Mag. Edith Moraes.
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El Dr. José Luis Badano hablando sobre su participación en el programa Fulbright. |
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Jóvenes Embajadores Lucía Recalde, Valentina Groposo, Renzo Costa and Mauricio Ferrao. |
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Ganadoras del concurso Empresas Virtuales, Maria Agustina Macagno, Valentina Blanco and Carla Giovanoni. |
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Alumnos de escuela pública realizan una presentación sobre los peligros del tabaquismo. |
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"Les pido que le den
el regalo del optimismo a cada joven con el que se encuentren.
Díganle que saben que puede aprender y tener éxito,
que ustedes lo van a ayudar y que esperan que triunfe. Yo
lo he hecho miles de veces y es lo más cerca de un
milagro que he estado nunca", dijo el embajador de los EE.UU., Frank
E. Baxter, durante la celebración de la Semana de la Educación Internacional realizada el 28 de noviembre en su Residencia oficial.
A continuación brindamos una transcripción de las palabras del Embajador Baxter:
(comienza la transcripción)
CELEBRACIÓN DE LA SEMANA DE LA EDUCACIÓN INTERNACIONAL
Residencia del Embajador de los Estados Unidos
Montevideo
Miércoles, 28 de noviembre de 2007
MENSAJE DEL EMBAJADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS
DE AMÉRICA ANTE URUGUAY
FRANK E. BAXTER
Es un gusto darles la bienvenida a la residencia
de la Embajada hoy, con motivo de celebrar la Semana de
la Educación Internacional, para enfocarnos en el
tema más importante del mundo de hoy. Dicho tema
es preparar más capital humano para que alcance su
potencial en este siglo veintiuno.
Yo no soy educador de profesión,
pero he estado en el área de los recursos humanos
toda mi vida. Como Ejecutivo Principal de dos grandes empresas,
la tarea más importante que tuve era la de reclutar
talentos, capacitarlos, conservarlos y motivarlos. En este
siglo, no existe ningún recurso que sea tan importante
como el recurso humano. Todo lo demás es un `comodity.´
Toda organización, ya sea una corporación,
una institución o un país que no se enfoque
en esa realidad, seguramente va a fracasar.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta
en el mundo de hoy es que hay una gran escasez de trabajadores
especializados y la situación se está empeorando.
A medida que se jubilan los baby boomers, no se
encuentra la fórmula para reemplazarlos adecuadamente.
En mi país, se estima que entre los próximos
cinco a diez años, habrá de 30 a 40 millones
de puestos disponibles. Aún los grandes proveedores
de mano de obra especializada de los últimos años,
India y China, se están quedando cortos. Las consecuencias
de esa escasez será desastrosa. Sin los suficientes
trabajadores especializados, el crecimiento económico
declinará, llevando al mundo a un prolongado estancamiento.
Lo segundo a considerar es que las oportunidades
de trabajo para gente no especializada se está reduciendo
rápidamente. Y esto no pasa por la competencia de
Asia, porque allí también se está reduciendo
rápidamente. La causa principal es el inevitable
avance de la tecnología. Un ejemplo claro es lo que
ocurrió tempranamente en mi país. A comienzos
del siglo veinte, el sesenta por ciento de los trabajadores
de los Estados Unidos se ocupaba de la agricultura. Ahora
ese número se convirtió en un uno por ciento
y la producción ha aumentado dos mil por ciento.
Claramente, la perspectiva de enormes cantidades de trabajadores
desempleados y sin expectativas de ocupación, es
un acuciante problema social.
La solución para esta situación
es, por supuesto, la educación. Los profesionales
han luchado duramente con el tremendo desafío que
confrontan. Yo los aplaudo. Su tarea es por demás
difícil. Pero hay mucho más que se puede hacer.
Lamentablemente, la tecnología, que ha aumentado
la productividad humana de muchas formas en casi todos los
campos, apenas si ha tocado a la educación. Hay muchas
herramientas disponibles que podrían equilibrar significativamente
las capacidades actuales. Yo recomiendo a los profesionales
que las usen.
No podemos esperar que los profesionales
por si solos manejen esta crisis. Para triunfar, cada ciudadano
debe estar involucrado y comprometido de manera significativa.
Yo tuve la oportunidad de abrir siete escuelas para estudiantes
de bajos recursos en mi ciudad natal de Los Angeles. También
me ocupé bastante de movilizar a políticos
y educadores para que mejoraran su performánce. Fue
muy duro pero ya estamos viendo algunos resultados. Siempre
hay algo que cada uno de nosotros puede hacer – ya
sea apoyar a algún estudiante con su tarea, dar algo
de nuestro tiempo para ayudar en una escuela, donar equipos
o involucrarnos en política.
Un ingrediente vital que todos podemos aportar
es la motivación. Si bien la crisis que mencioné
es real, el potencial que tiene el mundo de hoy es el mejor
que haya tenido jamás. Tenemos la perspectiva de
gozar de mejor salud, de ser más inteligentes, más
pacíficos y más prósperos que en cualquier
otra época. La única barrera que existe, es
nuestra propia mente. Para lograr el mayor potencial, debemos
dar a nuestros jóvenes confianza en ellos mismos
y visión y optimismo sobre el futuro. El optimismo
es la mayor fuerza y el ingrediente más importante
del éxito de cualquier cosa. Les pido que le den
el regalo del optimismo a cada joven con el que se encuentren.
Díganle que saben que puede aprender y tener éxito,
que ustedes lo van a ayudar y que esperan que triunfe. Yo
lo he hecho miles de veces y es lo más cerca de un
milagro que he estado nunca.
Quisiera referirme por un instante a cómo
hacer para retener parte de los recursos humanos. Claramente,
cualquier entidad que esté perdiendo un porcentaje
importante de sus capacidades está en problemas.
Pero es bueno saber que ya no es necesario mudarse para
conseguir un buen trabajo. En este siglo los trabajadores
crean puestos de trabajo tanto como lo hacen los empresarios.
Si una persona tiene la destreza requerida y los empresarios
la descubren, seguramente van a ir a buscarla. Hay cientos
de ejemplos de profesionales uruguayos que aún trabajando
para empresarios de otros países, siguen viviendo
en Uruguay. Es preciso que esta buena noticia se difunda.
Para mi, es una bendición estar en
este hermoso país que tiene la gente más amable
del mundo. Tengo la seguridad de que el Uruguay va a adaptarse
rápidamente a este mundo cambiante. Y espero tener
la oportunidad de ayudar.
Muchas gracias.
(termina la transcripción)
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