El presidente Bush felicita al primer ministro israelí Ehud Olmert, derecha, y al presidiente palestino Mahmoud Abbas, izquierda, el día de la apertura de la Conferencia sobre paz en Oriente Medio, el 27 de noviembre en Anápolis, Maryland. “Hoy, los palestinos e israelíes comprenden que ayudar al otro a realizar sus aspiraciones es clave para hacer realidad sus propias aspiraciones”, dijo Bush en la conferencia.
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Washington
-- El momento ha llegado para establecer un estado palestino
y para la paz en el Oriente Medio, y para ellos israelíes
y palestinos necesitarán de ayuda internacional,
dijo el presidente Bush ante los representantes de casi
50 países y organizaciones internacionales en una
conferencia realizada en la Academia Naval de Estados Unidos
en Anápolis, Maryland.
“El momento es apropiado. La causa
es justa. Y con un duro esfuerzo, sé que pueden tener
éxito”, expresó Bush el 27 de noviembre
después de una reunión conjunta con el presidente
palestino Mahmoud Abbas y el primer ministro israelí
Ehud Olmert.
Después de su reunión con
Bush, los líderes israelí y palestino emitieron
un “entendimiento conjunto” para reiniciar conversaciones
permanentes hasta que los asuntos pendientes se resuelvan,
señalando que ello podría resultar en un tratado
de paz para finales de 2008.
“Hoy, tanto palestinos como israelíes
entienden que para alcanzar sus propias aspiraciones es
fundamental ayudar al otro a que logre sus aspiraciones”,
indicó Bush al añadir que el éxito
requerirá de la creación de una Palestina
independiente y democrática, el componente primordial
de la propuesta de Bush para una “solución
de dos estados”.
Una comisión directiva palestino-israelí,
que supervisará las negociaciones, sostendrá
su primera reunión el 12 de diciembre, seguida por
una conferencia de donantes a realizarse el 17 de diciembre
en París, auspiciada por el Cuarteto para la Paz
en Oriente Medio conformado por las Naciones Unidas, la
Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.
“Nuestro trabajo es alentar a los
participantes en este esfuerzo -- y brindarles el apoyo
que necesitan para que tengan éxito”, explicó
Bush al hacer un llamado a los participantes de la conferencia,
particularmente a los 16 estados árabes que asistieron
a la conferencia, para apoyar el liderazgo de Abbas y del
primer ministro palestino Salam Fayyad en su tarea de forjar
las instituciones de un futuro estado palestino.
Abbas y Olmert prometieron también
poner a la práctica sus obligaciones asumidas en
la Hoja de Ruta del Cuarteto -- un plan integral para resolver
asuntos políticos, económicos, de seguridad
y humanitarios para terminar con el conflicto israelí-palestino,
con Estados Unidos en función de “observador
y juez” para que ambas partes apliquen el acuerdo.
Bush elogió a ambos líderes
al indicarles que su esperanza común en la paz hizo
posible que se realizara la conferencia de Anápolis.
“El presidente Abbas entiende que
un estado palestino no nacerá del terror y que el
terrorismo es el enemigo que hay que enfrentar en el camino
de un estado”, dijo Bush. “El primer ministro
Olmert entiende el sufrimiento y la indignidad que siente
el pueblo palestino y aclaró que con el establecimiento
de un estado palestino responsable y democrático
mejorará la seguridad de Israel”.
La participación de la comunidad
internacional en Anápolis, agregó Bush, muestra
no sólo su apoyo a la paz, sino también su
preocupación ante el creciente extremismo a lo largo
de la región.
“Los extremistas buscan imponer una
visión oscura en el pueblo palestino, una visión
que se aprovecha del desaliento y la desesperanza para sembrar
el caos en la Tierra Santa”, afirmó Bush. “Si
esta visión prevalece, el futuro de la región
será de terror sin fin, una guerra sin fin y un sufrimiento
sin fin”.
Al hacer un llamado a los líderes
palestinos para enfrentar la corrupción y desmantelar
las redes terroristas que operan dentro de sus fronteras,
y a los israelíes para negociar los asentamientos,
remover puestos no autorizados, terminar la expansión
de los asentamientos y apoyar el surgimiento de un nuevo
estado palestino, Bush prometió apoyar los esfuerzos
israelí-palestinos durante los meses que le restan
en el cargo y urgió a los negociadores a tener paciencia
y ser flexibles.
“El resultado de las negociaciones
que inician depende de los israelíes y palestinos
mismos”, expresó Bush.
ABBAS Y OLMERT PROMETEN TRABAJO A FAVOR
DE LA PAZ
En declaraciones a los participantes de
la conferencia, Abbas indicó que la paz era posible
pero que requerirá de esfuerzos intensivos conjuntos
para resolver los asuntos más delicados en el meollo
del conflicto, que incluye las fronteras, el derecho a retornar
para millones de refugiados palestinos a lo largo de la
región, el estatus de Jerusalén y los derechos
de agua.
Olmert prometió que, a pesar de las
decepciones diplomáticas anteriores y las constantes
amenazas a la seguridad, Israel estaba listo.
“Las negociaciones se enfocarán
en todos los asuntos que hemos evitado tratar hasta ahora.
Haremos esto directamente, abiertamente y con valentía.
No evitaremos ningún tema”, afirmó.
Abbas elogió a Olmert como un socio
en la paz y dedicó al pueblo israelí una cita
del presidente John F. Kennedy, “Nunca nos dejen negociar
atemorizados y nunca nos atemoricen a negociar”.
“Pienso que no existe otra ruta que
la ruta de la paz”, expresó Olmert. “Pienso
que no existe otra solución solo que la solución
de dos estados nacionales para dos pueblos. Pienso que no
existe una ruta que no involucre un compromiso doloroso”.
Para más información, ver
Oriente
Medio y Asia del Sur.
David McKeeby
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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