Washington - El mundo
se beneficia de la expansión de la democracia y a
la larga espera beneficiarse aún más, ya que
a medida que la democracia y el desarrollo se extiendan
en el futuro habrá mayor estabilidad, declaró
el vicesecretario de Estado John D. Negroponte el 15 de
noviembre.
Al dirigirse al foro ministerial de la Comunidad
de Democracias en Bamako, Malí, Negroponte expresó:
“En los últimos 25 años aproximadamente,
el número de democracias en nuestro mundo casi se
ha triplicado. Personas de todas las razas, religiones y
regiones del mundo se dan cuenta ahora de sus anhelos por
la democracia y el estado de derecho. En lugares dónde
éstos son obstaculizados, observamos conflictos,
violencia y empobrecimiento.
La Comunidad de Democracias es una organización
intergubernamental de democracias y de países en
proceso de democratización comprometidos a fortalecer
e intensificar las normas y prácticas democráticas
en todo el mundo. Consta de un componente formado por representantes
gubernamentales y de un componente no gubernamental compuesto
por organizaciones de sociedad civil y que se reúnen
como grupo en conferencias ministeriales que se llevan a
cabo cada dos años.
Negroponte parafraseó al presidente
Bush cuando dijo que los países democráticos
se reunieron en el foro de cuatro días en Malí
para proteger y promover “las demandas no negociables
de la dignidad humana”.
“Nuestra política”, agregó,
“se basa en la creencia de que todos los seres humanos
nacen libres, iguales en dignidad y con derechos humanos
básicos”
“Promover estos principios no es sólo
correcto moralmente; es un interés estratégico
y práctico para todos nosotros”, añadió.
Mientras que cada nación debe encontrar
la forma específica de democracia que funcione mejor
para su pueblo, explicó Negroponte, existen elementos
que son necesarios: libertad de expresión y reunión,
un diálogo social inclusivo, verificaciones y contrapesos
efectivos en el equilibrio del poder, y el respeto por el
estado de derecho.
Reconoció que la ruta a la democracia
no suele ser fácil: “Estamos concientes de
las dificultades. No existen atajos”.
“La democracia es el gobierno de leyes
e instituciones, no de individuos”, expresó.
“No es concentrar el poder en una persona o cargo.
No es acallar a la prensa y usar armas para subyugar a sus
oponentes. No es bloquear a las organizaciones no gubernamentales
y a la sociedad civil. Debemos recordar a aquéllos
que son elegidos democráticamente que tienen una
responsabilidad con su pueblo y con la comunidad internacional
de gobernar democráticamente. Y si no lo hacen, entonces
las democracias comprometidas en todas partes les deben
pedir cuentas”.
Negroponte admitió que el uso de
la Comunidad de Democracias como plataforma de promoción
de valores y prácticas óptimas democráticas
implica un progreso, e indicó que Estados Unidos
apoya el desarrollo democrático a través de
su iniciativa conocida como la Corporación del Desafío
del Milenio. “Encauzamos nuestra ayuda al extranjero
hacia líderes responsables que gobiernan con justicia,
impulsan la libertad económica e invierten en su
pueblo”, agregó.
Negroponte se comprometió a “continuar
denunciando” lugares donde ha habido muy poco o un
nulo avance en el establecimiento de la democracia: en Birmania,
donde el mundo entero se ha “conmocionado” por
la represión continua hacia monjes y manifestantes
pacíficos; en Cuba, donde el régimen de Castro
“nunca ha cumplido con sus promesas de prosperidad
económica, libertad individual y derechos humanos”
y en Zimbabwe, donde el gobierno de Mugabe se “aferra
al poder desesperadamente, aún cuando lleve a la
economía por los suelos”.
Al destacar la unidad demostrada en el foro,
indicó que mira hacia el futuro con optimismo y confianza.
El texto
completo, en inglés, de las declaraciones de
Negroponte en el foro ministerial de la Comunidad de Democracias,
está disponible en el sitio de Internet del Servicio
Noticioso desde Washington.
Charles W. Corey
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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