Miroo Kim (centro), una estudiante de intercambio de Corea del Sur, charla con otros estudiantes de la Academia Harrisburg en la ciudad de Wormleysbur (Pensilvania). En el año 2007, Estados Unidos expidió una cifra récord de visas de estudiante y de intercambio, revirtiendo la reducción en las solicitudes de visas para estudiantes después de los atentados terroristas del 11 de setiembre.
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Washington – En el año
2007, el Departamento de Estado expidió una cifra récord
de visas de estudiante y de intercambio estudiantil (más
de 600.000) que supera en más del 10 por ciento la
cifra expedida el año pasado. Las cifras demuestran
el éxito del gobierno de Estados Unidos en revertir
la reducción de solicitudes de visa de estudiante y
de otro ocurrida después de los atentados terroristas
del 11 de setiembre de 2001, dijo la secretaria de Estado
adjunta para Asuntos Consulares Maura Harty al Servicio
Noticioso desde Washington.
“Durante los últimos años
hemos venido trabajando con empeño para lograr ese
repunte y en ninguna categoría nos hemos esforzado
más que en atraer la atención de los estudiantes
extranjeros”, reveló.
En su intervención, al concluir la
Semana de la Educación Internacional, una iniciativa
conjunta de los Departamentos de Estado y de Educación
de Estados Unidos, Harty dijo que “el mejor anuncio
de Estados Unidos es Estados Unidos mismo”. Indicó
que la presencia de estudiantes extranjeros en Estados Unidos
es cuestión de seguridad nacional, puesto que los
visitantes académicos son, en potencia, amigos, aliados
y socios comerciales de Estados Unidos.
“Si vienen a Estados Unidos …
aprenderán lo más que puedan sobre nuestra
cultura, nuestro pueblo y nuestras instituciones académicas.
Podrán ver el estilo de vida abierta de las universidades
estadounidenses. Tendrán oportunidad de enfrentar
retos y crecer en maneras informadas por lo que aprenden
acerca de la sociedad estadounidense” aseguró
Harty.
Según los datos del Departamento
de Estado, más de 200 antiguos alumnos de los programas
de intercambio estadounidenses se han convertido en jefes
de Estado o líderes destacados en sus países.
Entre estos figuran los presidentes de Bangladesh, Indonesia
y Filipinas, así como el antiguo secretario general
de la ONU Kofi Annan.
PERCEPCIÓN LAMENTABLE
Harty estuvo de acuerdo en que fue cierta
la “percepción lamentable” de que los
sucesos ocurridos el 11 de septiembre de 2001 hicieron más
engorroso el procedimiento para obtener una visa de Estados
Unidos inmediatamente después de los atentados. Pero
sostuvo que los relatos sobre las interminables esperas
la investigación de nombres es cosa del pasado. Casi
el 97 por ciento de las personas a las que se les informa
que se ha aprobado su solicitud, reciben sus visas en cuestión
de dos o tres días, dijo.
Desde el 11 de septiembre de 2001, Estados
Unidos ha tenido que implantar medidas de seguridad más
estrictas. “Al mismo tiempo, en los últimos
años hemos trabajado con empeño para agilizar
los procedimientos y hacer más fácil y eficaz
el proceso de solicitud de visa”, indicó Harty.
“Lamento que algunas personas oigan
viejas historias y las apliquen a la situación actual”,
dijo.
El Departamento de Estado ha tratado de
“desmitificar” el proceso de obtención
de visa, explicó la secretaria Harty. Tanto el gobierno
de Estados Unidos como las embajadas de Estados Unidos tienen
páginas web con información sobre los documentos
necesarios, la antelación con la que un solicitante
puede concertar la cita de entrevista y lo que se puede
esperar durante esa entrevista con el funcionario consular.
En muchos países, los estudiantes
pueden concertar las citas de entrevista por Internet y
normalmente se puede ir al principio de la cola. “No
habrá estudiante que pierda el primer día
de clase porque no hayamos podido concertar una entrevista
a tiempo” aseguró” Harty.
Para reunir las condiciones de la visa de
estudiante, los estudiantes han de demostrar tres cosas:
que en realidad son estudiantes matriculados en una universidad
o colegio universitario de Estados Unidos; que tienen los
fondos suficientes para costearse el primer año de
estudios; y que tienen intención de regresar a su
país de origen cuando terminen su educación.
“Necesitamos que el solicitante nos
explique por qué desean estudiar en Estados Unidos...
y de qué manera van a aplicar a su vida los estudios
que complete en Estados Unidos cuando regrese a su país”,
dijo Harty.
Las personas a quienes se les ha denegado
una visa varias veces, deben prestar atención a lo
que se les dijo durante su entrevista y pensar cómo
han cambiado o no sus circunstancias antes de presentar
una nueva solicitud, aconsejó Harty.
Recalcó, no obstante, que los funcionarios
consulares no intentan deliberadamente buscar razones para
rechazas a quienes solicitan una visa. “Pueden estar
tranquilos”, aconsejó a los estudiantes que
se preparan para su entrevista. “No intentamos sorprenderles
con un ‘te pillé’. No intentamos denegar
las solicitudes porque sea lo que queremos hacer. Tratamos
de encontrar la manera de identificar el mayor número
de viajeros legítimos posible y facilitar su viaje
a Estados Unidos”, explicó.
Harty agregó, que en fechas recientes
viajó a Egipto, Jordania e Israel para reunirse con
visitantes en potencia y con sus padres, dijo que llevó
el siguiente mensaje: “Les damos la bienvenida. Si
no se han comunicado con nosotros por algún tiempo,
háganlo. Les gustará. Estados Unidos les da
una bienvenida abierta a ustedes y a sus ideas y acogemos
todo viaje a este país cuyos propósitos sean
legítimos”.
Para obtener más información,
véase EducationUSA
(en inglés).
Para obtener más información
sobre visas para Estados Unidos y viajes a Estados Unidos,
visite las páginas web de cualquier embajada de Estados
Unidos, así como la página web del Departamento
de Estado http://travel.state.gov
(en inglés) y http://www.unitedstatesvisas.gov
(en inglés).
Jeroslaw Anders /
Redactor del Servicio Noticioso desde Washington
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