En
1918, en la undécima hora del undécimo día,
en el undécimo mes, después de cuatro años
de guerra cruel, un acuerdo del alto al fuego conocido como
'armisticio' fue firmado en Rethondes, Francia, con el cual
finalizó la Primera Guerra Mundial. La "guerra
que terminaría con todas las guerras" terminó.
Más de 10 millones de vidas habían sido perdidas
para siempre.
Al aclamar el fin de la guerra, el presidente
Woodrow Wilson manifestó:
"A nosotros en América, las
reflexiones del Día del Armisticio serán colmadas
del solemne orgullo que nos causa el heroísmo de
aquellos que murieron al servicio de su país, y con
la gratitud por la victoria, ambos debido a esa cosa de
la cual nos han liberado, y también a la oportunidad
que le han dado a América para demostrar su simpatía
con la paz y la justicia en el consejo de las naciones."
En 1938, el Congreso de los Estados Unidos
aprobó una ley que declaró el 11 de noviembre
día feriado en todo el país. La ley manifestaba
que ese día "será dedicado a la causa
de la paz mundial". La ley fue enmendada en 1954 cambiándole
de nombre al feriado que pasaría a ser conocido como
el Día de los Veteranos, para que los veteranos de
todas las guerras pudieran ser honrados.
El Día de los Veteranos honra a
hombres y mujeres que han servido en las fuerzas armadas.
El día tiene nombres distintos en diversos países,
pero su propósito es igual en todas partes donde
se observa. En Gran Bretaña se celebra el 11 de noviembre
como 'Día del Armisticio', no es un feriado nacional
pero se mantienen observancias especiales para celebrar
el fin de la Primera Guerra Mundial. En Francia también
se llama 'Día del Armisticio'. En Canadá es
considerado un feriado nacional llamado 'Remembrance Day'
(Día para Recordar). LLámese Día del
Armisticio, Remembrance Day o Día de los Veteranos,
sigue siendo una fecha para reconocer a todos aquellos que
lucharon y renovaron nuestro cometido con la paz.
Las celebraciones del Día de los
Veteranos en los Estados Unidos incluyen desfiles y discursos.
Hay servicios especiales que se llevan a cabo en la tumba
del Soldado Desconocido en el Cementerio Nacional de Arlington
en Virginia, los cuales comienzan con 2 minutos de silencio,
y luego de un redoblar de tambores se coloca una guirnalda
en la tumba que contiene los restos de 3 soldados americanos
desconocidos que lucharon en la Primera y Segunda guerras
mundiales, y en la guerra coreana. En una ceremonia en Washington,
D.C., una guirnalda se coloca en el Monumento a los Veteranos
de Vietnam para honrar a los que murieron en aquella guerra.
Banderas que flamean hoy en tributo
Por aquellos fieles que dieron
De su juventud, sus esperanzas, su fuerza
Por una causa que sabían era justa.
Las campanas de la mañana suenan su llamada,
Deténgase brevemente y recen para todos --
Quienes sirvieron valerosamente
Para que los hombres puedan ser siempre libres.
Ruido de campanas, golpes lentos de tambor --
El silencio baja en cada calle.
En cada corazón se inflama la súplica:
¡Manténganos seguros, pero manténganos libres!
Kate Englehardt Clark
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No te pares frente a mi sepulcro ni llores.
No estoy allí, yo no duermo.
Soy mil vientos que soplan.
Soy los brillos de diamante en la nieve.
Soy la luz del sol en grano madurado.
Soy la lluvia apacible del otoño.
Cuando despiertes en el silencio de las mañanas,
Soy el surgir que se eleva
de pájaros silenciosos en vuelo circundado,
Soy las suaves estrellas que brillan en la noche.
No te pares frente a mi sepulcro ni llores,
No estoy allí, yo no he muerto.
Autor desconocido
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En el Día de los Veteranos, los grupos de ayuda tales como la Legión Americana y los Veteranos de
Guerras Extranjeras recaudan fondos para sus actividades
caritativas vendiendo amapolas de papel hechas por veteranos
lisiados. Esta flor salvaje de color rojo brillante se convirtió en un símbolo de la
Primera Guerra Mundial después de una batalla sangrienta en un
campo de amapolas llamado el campo de Flandes en Bélgica.
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En los campos de Flandes las amapolas se mecen
Entre las cruces, fila en fila,
Que marcan nuestro lugar; y en el cielo
Las alondras, lanzando aun su valiente grito, vuelan
Sin que nadie las sienta aquí entre los cañones
Somos los muertos. Pocos días antes
Vivimos, sentimos el amanecer, vimos crepúsculos rojizos,
Amamos, y fuimos amados, y ahora yacemos
En los campos de Flandes.
Resume nuestra lucha con el enemigo
De nuestras inhertes manos te lanzamos
La antorcha; es tu tarea mantenerla bien alta.
Si nos traicionas a nosotros que perdimos la vida
Nunca descansaremos, aunque las amapolas crezcan
En los campos de Flandes.
Tte. Cnel.
John McCrae, ejército canadiense
Primavera de 1915 |
Muy a menudo tomamos por sentado nuestra
forma de vida actual, nuestra libertad de participar en acontecimientos
culturales y políticos, y nuestro derecho de vivir bajo el
gobierno de nuestra opción.
Al recordar aquellos que fueron a luchar
en tierras lejanas cuando tales derechos y libertades eran
amenazados, en honrar su servicio y su sacrificio, reconocemos
la tradición de libertad por la que ellos lucharon para
preservar. Estos hombres y mujeres tenían fe en el futuro
y por sus actos nos dieron la voluntad de preservar la paz.
En el Día de los Veteranos, reconocemos el coraje y la valentía
de los que sirvieron la causa de la libertad.