Miembros de la Armada de EE.UU. abordan un buque para ayudar a la tripulación herida tras una lucha contra piratas frente a las costas de Somalia. Los miembros de la Armada abordaron el navío después de que la tripulación retomara el control del buque. La protección de las rutas marítimas contra terroristas y piratas es parte vital de la misión de la Armada, dice un militar estadounidense. |
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Washington -- Contraatacar a la piratería
y cualquier otra amenaza es algo que se espera indudablemente
del personal de la Armada de Estados Unidos que patrulla las
rutas marítimas criticas alrededor del mundo, y octubre
ha sido un mes activo para los que vigilan las actividades
de piratas frente a las costas del Este de África.
El 30 de octubre, un destructor de la Armada
estadounidense respondió a una llamada de auxilio
-- enviada por medio de la Oficina Marítima Internacional
-- de la tripulación norcoreana de un buque asaltado
por piratas en aguas internacionales el 29 de octubre.
El buque USS James Williams estadounidense
envió un helicóptero para investigar la situación
en el carguero de azúcar Dai Hong Dan, situado a
60 millas náuticas frente a la costa de Somalia.
El helicóptero confirmó la
situación en el navío -- los piratas tenían
control del puente de mando del navío mientras la
tripulación estaba confinada en las áreas
del timón e ingeniería – y el destructor
se dirigió a la escena. A su llegada, la Armada exigió
a los piratas que se rindieran.
La llegada de la ayuda estadounidense alentó
a los norcoreanos a luchar contra los piratas, y como resultado
se inició una balacera que dejó a dos piratas
muertos y cinco capturados. Aunque la tripulación
norcoreana retomó el control de su navío,
tres de sus miembros resultaron heridos en la balacera.
Médicos de la Armada de Estados Unidos
fueron invitados a abordar para atender a los heridos. Los
marineros norcoreanos fueron llevados al destructor estadounidense
para que recibieran tratamiento médico y más
tarde regresaron a su buque. Los cinco piratas sobrevivientes
estuvieron bajo guardia en el navío norcoreano, que
regresó al puerto somalí de Mogadishu.
Un buque de la coalición destruyó
los dos esquifes piratas para no vuelvan a usarse con propósitos
infames.
La piratería es un problema constante
a lo largo de la costa somalí. Algunos de los piratas
tienen conexión con grupos somalíes y se les
ha visto portando armas sofisticadas y equipo de rastreo.
ESTRATEGIA MARÍTIMA ES CLAVE PARA
CONTRAATACAR LA PIRATERÍA
Para la Armada de Estados Unidos, la protección
de las rutas marítimas criticas y la respuesta a
amenazas tradicionales como los piratas y terroristas es
parte de un día de trabajo. El teniente coronel de
la Fuerza Aérea de Estados Unidos Todd Vician dijo
al Servicio Noticioso desde Washington que el contraataque
a la piratería es solamente una parte de una estrategia
más amplia de seguridad marítima.
El incidente del 30 de octubre tuvo implicaciones
bilaterales. La prensa surcoreana especuló que la
ayuda estadounidense a la tripulación norcoreana
puede contribuir a una “creciente mejora en las relaciones”
entre Corea del Norte y Estados Unidos. Yonhap, una agencia
de noticias surcoreana, dijo que el incidente del navío
norcoreano probablemente ayudará en los esfuerzos
para normalizar las relaciones diplomáticas entre
Estados Unidos y Corea del Norte. El secretario de Estado
adjunto Christopher Hill dijo a los reporteros en Beijing
el 31 de octubre que ha hablado sobre el incidente de los
piratas y la intercesión de la Armada durante pláticas
con su homólogo norcoreano en un esfuerzo por acabar
con la amenaza de armas nucleares en la península
coreana.
La comandante de la Armada de la Quinta
Flotilla de Estados Unidos en Bahrein Lydia Robertson dijo
a la Prensa Asociada que el objetivo de la Armada es la
remoción de piratas de cualquier buque de transporte
de manera que “los navíos puedan regresar a
al tráfico y tránsito legítimos”.
Un portavoz de relaciones públicas
con el Comando Central de Estados Unidos dijo que la piratería
en un “serio problema internacional que requiere una
solución internacional”. La Armada, indicó,
continuará colaborando con organizaciones internacionales
como la Oficina Marítima Internacional con sede en
Malasia para “alentar a los marineros a que tomen
las precauciones necesarias para mejorar su seguridad y
protección”.
Las fuerzas estadounidenses y de coalición
conducen operaciones de seguridad marítima de manera
rutinaria. El subteniente de la Armada Joseph Holstead expresó
que dichas operaciones se llevan a cabo de conformidad con
la ley internacional “para ayudar a asegurar la protección
y seguridad en aguas internacionales de manera que todos
los navíos comerciales puedan operar libremente mientras
transitan por la región”.
En un incidente separado en octubre, un
navío con bandera panameña envió una
llamada de peligro en el Golfo de Adén. Las fuerzas
de Estados Unidos y de la coalición de Australia,
Alemania, Italia, Pakistán, el Reino Unido y otras
naciones vigilan la situación.
Jacquelyn S. Porth
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington
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