El ex vicepresidente Al Gore, en una foto tomada durante la promoción en 2006 de su película ganadora de un Oscar, An Incovenient Truth (Una verdad incómoda). Gore y el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático recibieron el Premio Nóbel de la Paz por sus esfuerzos para aumentar y propagar los conocimientos sobre el cambio climático causado por la actividad humana y por sentar las bases para combatirlo. |
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Washington -- Al ganar el Premio Nóbel
de la Paz 2007, el ex vicepresidente de Estados Unidos Al
Gore se une a una lista de prominentes políticos y
activistas estadounidenses reconocidos por el Comité
Nóbel Noruego. Comparte el premio con el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), un organismo
internacional formado por científicos de más
de 100 países.
Otros ganadores anteriores del Premio Nóbel
de la Paz son el presidente Theodore Roosevelt (1906), el
presidente Woodrow Wilson (1919), el secretario de Estado
Cordell Hull (1945), conocido como “el padre de las
Naciones Unidas”, el defensor de los derechos civiles
Martín Luther King Jr. (1964), el secretario de Estado
Henry Kissinger (1973), que compartió el premio con
el entonces ministro de Asuntos Exteriores vietnamita Le
Duc Tho, y el ex presidente Jimmy Carter (2002).
Gore fue galardonado con el prestigioso
premio por su defensa del medio ambiente, que se ejemplifica
con su documental ganador del Oscar, An Inconvenient Truth
(Una verdad incómoda). El tema principal del film
-- que la actividad humana, especialmente la emisión
de bióxido de carbono, coloca en situación
de riesgo el ambiente natural de la Tierra, ganó
la aceptación general de comunidades científicas
y gobiernos, incluso por parte de la administración
Bush.
“El vicepresidente Gore ayudó
a llamar la atención sobre el cambio climático”,
expresó Tony Fratto, portavoz de la Casa Blanca.
“Los científicos de la IPCC han realizado un
trabajo excelente para añadir rigor científico
a las cuestiones sobre el cambio climático…el
paso siguiente…es ejecutar estrategias que sean eficaces
y prácticas, y eso permite…a los países
realizar el trabajo que necesitan para erradicar la pobreza”,
agregó.
A pesar de que en algunas ocasiones las
recomendaciones específicas de la IPCC sobre asuntos
ambientales difieren de la estrategia de la administración
Bush, las inversiones realizadas por el gobierno de Estados
Unidos en investigaciones relacionadas con el clima contribuyeron
al desarrollo de los informes de la IPCC, según indican
funcionarios estadounidenses.
La Organización Meteorológica
Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente establecieron la IPCC en 1988. La delegación
estadounidense en la IPCC está compuesta por expertos
de la Administración Nacional de Aeronáutica
y del Espacio (NASA), la Administración Nacional
de Asuntos Oceanográficos y Atmosféricos (NOAA)
y el Departamento de Estado.
Integrada por más de 2.000 expertos,
la IPCC no realiza investigación sino que recolecta
y revisa información de otras organizaciones, incluyendo
el Programa Científico sobre el Cambio Climático
de Estados Unidos compuesto por múltiples agencias,
que ha gastado aproximadamente 9.000 millones de dólares
en ciencias relacionadas con el cambio climático.
En un comentario hecho en febrero y publicado
en un informe emitido recientemente por la IPCC, el Departamento
de Recursos Energéticos de Estados Unidos indica
que el informe “confirma lo que el presidente Bush
ha dicho sobre la naturaleza del cambio climático
y reafirma la necesidad del continuo liderazgo de Estados
Unidos para confrontar los asuntos climáticos mundiales”.
Estados Unidos dedica más que cualquier
otra nación, casi 29.000 millones de dólares,
a investigación científica, tecnología,
ayuda internacional y programas de incentivos enfocados
a reducir emisiones peligrosas, según el Departamento
de Recursos Energéticos.
Para más información sobre
la acción internacional y de Estados Unidos sobre
el cambio climático y otros asuntos relacionados
con el medio ambiente, véase Cambio
climático y energía limpia.
Para más información sobre
el medio ambiente y la industria cinematográfica
de Estados Unidos, véase La
cara ambientalista de Hollywood.
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