Este artículo, cuyo autor es el embajador
de los Estados Unidos Frank E. Baxter, se publicó en el
diario La República el 27 de setiembre y es de dominio
público. No hay restricciones a su republicación.
(comienza el texto)
Desafío generacional del
cambio climático
Por el Honorable Frank E. Baxter, embajador de los Estados
Unidos en Uruguay
El 27 y 28 de setiembre, en Washington,
Estados Unidos será el anfitrión de la Reunión
de Economías Principales sobre Seguridad Energética
y Cambio Climático, iniciativa basada en la premisa
fundamental de que el cambio climático es un desafío
generacional que requiere una respuesta global.
Esta reunión es la primera de una
serie de encuentros y en ella participarán 17 de
las economías más importantes del mundo, desarrolladas
y en desarrollo, así como también Naciones
Unidas. El conjunto de países participantes representan
el 85% de la economía global y el 80% de las emisiones
globales de dióxido de carbono.
Esta novel iniciativa internacional fue
aprobada por los líderes del G-8 en junio y por los
líderes de Cooperación Económica del
Asia-Pacífico (APEC) en Sydney, Australia a principios
del mismo mes. La Reunión de Economías Principales
de esta semana, promoverá esta iniciativa.
El proceso de las Reuniones de Economías
Principales respaldará las conversaciones de Naciones
Unidas sobre clima, reuniendo a las economías más
importantes para lograr consenso en elementos claves de
un nuevo marco para el cambio climático. Este consenso
beneficiará a todas las naciones y contribuirá
a un nuevo acuerdo global en el marco de la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC)
en el 2009.
Existe acuerdo a nivel internacional en
cuanto a que, para enfrentar el cambio climático,
se necesita una combinación de acciones que protejan
el medio ambiente, alienten el crecimiento económico
y garanticen la seguridad energética. Igualmente,
las naciones reconocen que el cambio climático es
un desafío complejo y a largo plazo. Los países
del mundo ya están trabajando a fin de encontrar
soluciones tecnológicas que reduzcan los gases de
efecto invernadero (GEI) en nuestra atmósfera.
Uruguay ha dado un ejemplo al mundo en su
compromiso con el cambio climático. Desde su ratificación
de la UNFCCC, frecuentemente Uruguay ha liderado iniciativas
regionales e internacionales en relación a este importante
tema. Con el apoyo financiero del Fondo para el Medio Ambiente
Mundial, Uruguay fue uno de los primeros países No-Anexo
I en preparar y enviar su inventario de GEI y Comunicación
Nacional Inicial a la UNFCCC, en 1997. La Segunda Comunicación
Nacional fue enviada en el 2004. El Tercer informe está
actualmente siendo preparado por los expertos uruguayos
en este tema. Uruguay ha realizado progresos importantes
en el desarrollo de sus políticas nacionales de cambio
climático y está avanzando a paso firme hacia
la implementación de importantes proyectos.
La reunión de esta semana en Washington
tiene como objetivo iniciar un proceso mediante el cual
las economías más importantes acuerden, a
fines de 2008, los elementos claves para un marco post-2012
que incluya un logro a largo plazo y logros definidos a
mediano plazo a nivel nacional.
Se pondrá especial énfasis
en como las economías principales pueden, conjuntamente
con el sector privado, acelerar el desarrollo y utilización
de tecnologías limpias, componente esencial para
lograr una efectiva reducción global de los GEI.
Se realizarán programas de trabajo
para sectores clave como el del transporte y la utilización
de tecnologías de carbón avanzadas, se acordará
fortalecer el reporte de emisiones y el mecanismo en que
se medirán las reducciones a nivel corporativo.
Durante la reunión, se hablará
sobre las actividades de cada país relacionadas con
el cambio climático y la seguridad energética
y se trabajará sobre las oportunidades y prioridades
de avance luego del año 2012. También se identificarán
las necesidades urgentes en materia de investigación
y desarrollo de tecnologías de energía limpias
y las áreas de colaboración.
El sector privado y las organizaciones no
gubernamentales participarán en la reunión,
donde se referirán a los desafíos que enfrentan,
las tecnologías de que disponen, las que están
desarrollando y la manera en que resolverán el financiamiento
de dichos desafíos.
El marco post-2012 deberá incluir
a todos los países y considerar la multiplicidad
de soluciones y posturas que tomarán las naciones,
en base a sus necesidades y recursos, para afrontar el cambio
climático. En vez de “un talle único
para todos”, estamos abogando por la flexibilidad,
innovación y trabajo en equipo a escala mundial.
Si las economías más
importantes del mundo pueden llegar a un acuerdo en cuanto
al camino a seguir, dicho consenso podría activar
las perspectivas de un acuerdo más amplio a través
de Naciones Unidas y en el tipo de compromiso global sostenido
que será necesario –por parte de los países
desarrollados y en desarrollo– a fin de proteger y
manejar el frágil equilibrio del planeta para ésta
y futuras generaciones.
(termina el texto)
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