During his July 10-11 visit to Uruguay,
Assistant Secretary of State for Western Hemisphere Affairs
Thomas Shannon met with members of the Uruguayan Senate
and House Committee on Foreign Affairs.
Following is a transcript of Shannon's remarks,
as delieverd in Spanish:
Assistant Secretary of State for Western Hemisphere Affairs Thomas Shannon, left, seated in the center between Senator Jorge Larrañaga and U.S. Ambassador Frank E. Baxter, meeting with members of the Uruguayan Senate and House Committee on Foreign Relations Sergio Abreu, Jose Korzeniak, Carlos Baraibar, Juan Jose Bentacor, Alberto Couriel, Luis Alberto Heber, Rafael Michelini, Daniel Peña Fernandez, Ruben Martinez Huelmo, Carlos Varela, Washington Abdala, Roberto Conde and Jaime Trobo at the Legislative Palace in Montevideo, July 10, 2007. |
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Assistant Secretary of State for Western Hemisphere Affairs Thomas Shannon addresses a meeting with members of the Uruguayan Senate and House Committee on Foreign Relations at the Legislative Palace in Montevideo, July 10, 2007. |
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REMARKS BY ASSISTANT SECRETARY OF STATE
THOMAS SHANNON
BEFORE THE URUGUAYAN SENATE'S FOREIGN RELATIONS COMMITTEE
AS DELIVERED, IN SPANISH
Legislative Palace
Montevideo - Uruguay
July 10, 2007
(begin transcript)
[Welcoming statement by Senator Sergio
Abreu]
SHANNON: Realmente, para mí es un
gran placer estar en el Uruguay y empezar mi visita reuniéndome
con los Senadores y Diputados de su Parlamento, representantes
del pueblo. Es una buena oportunidad de comenzar un diálogo,
pues me interesa mucho conocer sus puntos de vista sobre
todo lo que está pasando en la región, así
como los temas que quieran abordar. En lo personal, es fantástico
poder estar en este país el día que Uruguay
va a jugar contra Brasil y, por supuesto, no puedo imaginar
mejor lugar para ver ese partido. Lamentablemente, no voy
a estar en el país para ver el partido entre Uruguay
y Estados Unidos, pero estoy seguro de que estaremos felices
con los resultados.
En el mes de marzo tuve la oportunidad
de acompañar al Presidente Bush en su visita a Uruguay
y quiero decirles que desde nuestro punto de vista fue una
instancia muy importante para los Estados Unidos a la hora
de profundizar nuestra relación con este país.
También nos permitió entender mejor la realidad
de América del Sur y perfeccionar nuestra política
en la región para mejorar nuestro diálogo.
En la tarde de hoy, uno de mis jefes, Nicholas
Burns, el “Under Secretary for Political Affairs”,
va a llegar a Montevideo desde Santiago y luego viajaremos
juntos a Brasil. En la dirección opuesta, el Secretario
del Tesoro, Henry Paulson, está empezando su viaje
por Brasil, pasará por Montevideo y luego llegará
a Santiago. En una semana o menos, nuestro Ministro de Salud
Pública, Michael Leavitt, llegará a Brasil,
liderando nuestra delegación que viene a los Juegos
Panamericanos. Estas visitas a la región ocurren
inmediatamente después de la Conferencia de la Casa
Blanca sobre las Américas que se produjo en el día
de ayer. He pedido a la Embajada que busque la forma de
divulgar los discursos del Presidente Bush, de Henry Paulson,
de nuestra Secretaria de Estado, Condoleezza Rice y los
demás resultados de la conferencia, que fue algo
complementario a la visita de nuestro Presidente a la región.
Esta visita fue un intento de acercarnos y demostrar que
nosotros entendemos la agenda social que se plantea, sobre
todo en lo relativo a la lucha contra la pobreza, las desigualdades
y las exclusiones sociales. También queremos asegurarles
que estamos trabajando para encontrar una forma de ayudar
a nuestros amigos y socios, para que tengan éxito
en la lucha contra la pobreza y en los grandes desafíos
que plantea la agenda social.
La visita de nuestro Presidente Bush estuvo
básicamente enfocada en las relaciones bilaterales
y en la actuación de los Estados Unidos con sus amigos
y socios en la región. El propósito de la
conferencia del día de ayer era mostrar los vínculos
que existen entre la sociedad americana y las sociedades
de los países latinoamericanos y caribeños,
pero también las redes que se están formando
en la sociedad civil con un enfoque en la agenda social.
En el día de ayer el Presidente
comenzó la conferencia con una discusión con
varios congresistas que venían de Brasil, México,
Haití y Guatemala. Luego participaron cinco miembros
del gabinete del Presidente Bush, específicamente
los Secretarios del Tesoro, de Comercio, de Educación,
de Salud Pública y de Estado, además de la
Primera Dama, que también estuvo presente. Todo esto
pretende mostrar claramente que existe un compromiso con
las Américas, que nosotros queremos ser un buen socio
y que nos interesa comunicarnos abiertamente sobre la convergencia
de nuestras políticas, así como también
en relación a las diferencias, pero siempre con la
idea de buscar una forma de crear una actitud y una agenda
positiva, con un enfoque en el futuro y en el éxito
de los gobiernos democráticos de la región.
A partir de este momento, me gustaría
escuchar a los señores Senadores, conocer sus puntos
de vista y responder luego a sus preguntas.
[Statements by Senator Alberto Couriel,
Congressman Washington Abdala, Senator Rafael Michelini,
Congressman Ivan Posada and Congressman Daniel Peña]
SHANNON: Muchas gracias por habernos recibido
en la tarde de hoy. En lo personal, creo que no hay tiempo
suficiente para hablar de los diferentes temas, porque todos
los Legisladores han tocado asuntos muy interesantes y sumamente
importantes para las relaciones entre los Estados Unidos
y Uruguay y, también, entre todo el continente americano.
Reitero que les agradezco por esta oportunidad
que me han concedido y también quiero agradecer al
Uruguay por tener un papel tan positivo e importante, no
solamente en América Latina, sino en todo el mundo.
Creo que el papel que ustedes asumen en las operaciones
de paz de la ONU es sumamente importante, especialmente
en Haití, en el Congo y en otras partes del mundo.
El ejemplo de Haití es algo muy interesante e importante
para nosotros, porque allí enfrentamos el desafío
de construir un Estado democrático, basado en un
gobierno democrático, que no tiene instituciones
del Estado para ocupar. Efectivamente, el Gobierno de Aristide
había colapsado totalmente el Estado. Y la comunidad
internacional, con un gran apoyo de Uruguay, Argentina,
Brasil, Chile y Perú, o sea, de América del
Sur, no solamente está tratando de estabilizar una
situación y crear un orden público, sino que
también está intentando crear un ambiente
en donde el propio pueblo haitiano pueda asumir su papel.
Es sumamente importante para la ONU tener éxito en
Haití, porque el ambiente no es tan peligroso como
en otras partes del mundo, tal el caso de Afganistán
o Timor Oriental. O sea, existe la posibilidad y la capacidad
de construir algo bueno y nuevo, y en ello Uruguay tienen
un papel central y todo esto tiene mucho que ver con el
futuro éxito de las operaciones de paz de la ONU.
Un tema importante que surgió en
esta Comisión son las relaciones comerciales y, obviamente,
buena parte de las conversaciones que mantuvieron los Presidentes
Bush y Vázquez versó, precisamente, sobre
este tema y cómo se podía buscar la manera
de abrir más el acceso al mercado en Estados Unidos
para los productos uruguayos, pero también para los
de origen sudamericano. Reconocemos que nuestro subsidio
agrícola y nuestra política agrícola
actúan como un obstáculo para el acceso al
mercado de los productos de la región. Realmente,
teníamos la esperanza de que con la Ronda de Doha
se pudiera construir una salida. Entendemos en especial,
el Presidente Bush lo entiende lo difícil que es
nuestra política agrícola en términos
de la agenda de libre comercio. Y la importancia de buscar
una solución dentro de la Ronda de Doha era, más
que nada, algo político para los Estados Unidos,
es decir, para abrir un espacio donde pudiéramos
expresar a nuestro sector agrícola que vamos a abrir
el mercado a los países sudamericanos, los cuales
tienen productos más eficientes y con menos costos
que los agricultores norteamericanos. Como compensación,
éstos van a tener acceso a los mercados de Japón,
Europa e India. Esto fue, más que nada, un reflejo
de una realidad política dentro de los Estados Unidos.
Desafortunadamente, en Doha todavía
no se ha llegado a esa solución y tal vez en este
momento tengamos que pensar en una manera más creativa
para ver cómo podemos lograr más espacios
en nuestro mercado para productos de la región. Es
cierto que parte del desarrollo sostenible en la región,
así como parte de la creación de empleos,
dependen del acceso al mercado. Creo que, en este sentido,
lo que va a suceder en nuestro Congreso en los próximos
meses, acerca de los tratados de libre comercio con Colombia,
Perú y Panamá, es que se va a dar una señal
muy importante sobre la dirección que tomará
nuestra política de libre comercio. En todo el mundo
el libre comercio es un tema controversial, aun en los Estados
Unidos, y estamos viendo parte de eso con los nuevos líderes
en nuestro Congreso. Hay alguna reacción contra algunos
aspectos del comercio internacional y nosotros como diplomáticos,
el Presidente Bush como político, así como
sus homólogos en el Partido Demócrata, debemos
buscar una manera de seguir abriendo mercados y no cerrarlos.
Para nosotros, en especial ahora, es una lucha más
política que económica; más política
que técnica. El señor Presidente tiene un
compromiso firme hacia el libre comercio, pero para aprobar
los TLC de Colombia, Panamá y Perú, habrá
una lucha muy difícil; creo que se va a poder ganar,
aunque en nuestro Congreso habrá una lucha dramática;
sin embargo, entendemos que los resultados darán
una señal positiva o negativa para la región.
En términos de integración
sudamericana o de unidad dentro de Latinoamérica,
podemos decir que, sin duda, esta es la tendencia en la
región y, desde nuestro punto de vista, es algo importante.
Los intentos de integración en la Comunidad Andina
y el MERCOSUR son muy importantes para la región
en la medida en que se puedan construir vínculos.
Nosotros tenemos una muy buena visión sobre ese proceso
de integración, pero es cierto que si uno espera
que toda la región esté unida para empezar
a acercar otras partes del mundo, ese mundo va a estar cien
millas delante de uno. Creo que lo que está pasando
en cuanto a que la Comunidad Andina está negociando
con la Unión Europea, que el MERCOSUR busque una
manera de negociar con esta Unión y también
está negociando con países de Asia, y varios
países de la Comunidad Andina hagan lo propio con
Estados Unidos, así como entre ellos mismos, es algo
que realmente va a promover la integración. O sea
que todo esto va a aumentar la velocidad de la integración;
desde nuestro punto de vista, es algo bueno que el MERCOSUR
y la Comunidad Andina se estén acercando a la Unión
Europea, porque sólo cuando se creen varios de estos
procesos de integración se podrá promover
la integración dentro de los mismos bloques.
En cuanto al MERCOSUR, reitero que es algo
importante para nosotros; es una manera de construir una
estructura en la región que puede crear estabilidad.
Sin embargo, desde nuestro punto de vista, el problema que
tiene este Mercado es que no está promoviendo el
libre comercio o manejando cuotas dentro de su propio ámbito.
Esta es nuestra percepción. Nosotros no somos miembros
del MERCOSUR y por ello no vamos a entrometernos pero, por
ejemplo, si vemos el NAFTA, notamos que el comercio intrabloque
que se da allí alcanza el 55%; es enorme. En el MERCOSUR
ese comercio interno es del 20% o menos, es decir, muy pequeño.
El dinamismo que sale del bloque el NAFTA, la Unión
Europea, la Comunidad Andina o el que sea viene de la actividad
interna, de promover el comercio dentro del propio bloque.
Entiendo su preocupación acerca
del terrorismo. Desafortunadamente, nosotros no salimos
a buscar a los terroristas, sino que ellos vinieron a buscarnos
a nosotros y, entonces, tuvimos que responder.
Una de las razones de la visita del Presidente
era mostrar que nosotros tenemos la capacidad de ver, por
lo menos a Latinoamérica, de una manera diferente,
de no medirla solamente en términos de seguridad
-este es uno de los grandes temas, sino también en
términos de la región.
Entendemos muy bien la preocupación
acerca de Guantánamo; es un tema muy controversial
tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. Preocupa
el impacto que tiene Guantánamo en nuestra imagen
tanto fuera como dentro, en el Estado de Derecho, en los
Estados Unidos.
Guantánamo fue una respuesta inmediata
a un problema que no tenía una solución fácil,
relacionada con qué hacer con miembros de grupos
terroristas que no pertenecían a ningún Estado
pero que eran sumamente peligrosos para nosotros. ¿Cómo
manejarlos? Una solución hubiera sido dejarlos muertos,
pero esa para nosotros no era una solución; sí
lo era capturarlos, interrogarlos, ver qué tipo de
información se podía sacar de ellos y después
buscar una manera de manejarlos.
La solución no era perfecta y no
puede ser permanente, y la misma Administración del
Presidente Bush ha dejado en claro que nosotros queremos
cerrar Guantánamo. Para hacerlo necesitaríamos
de la ayuda de los países de donde vienen muchos
de estos reos o prisioneros, pero algunos de estos países
no están dispuestos a aceptar a sus propios ciudadanos
porque son muy peligrosos.
Entonces, vamos a tener que seguir trabajando
con estos países, sea Irán, sea Pakistán,
etcétera, pero también debemos pensar un poco
más acerca de cómo manejar personas así
dentro de un Estado de Derecho, porque si uno cree que el
fenómeno del terrorismo no va a desaparecer mañana
y que, realmente, va a ser algo con lo que tendremos que
vivir por muchos años, tendremos que buscar una manera
de capturarlos dentro de nuestro sistema.
No obstante, agradezco mucho que conversemos
sobre el tema porque es importante; uno tiene que hablar
de ello. Todo el mundo está en contra de Guantánamo,
simplemente la cuestión es cómo salir de eso
sin perjudicar nuestra propia seguridad o la de nuestros
amigos y socios.
En términos de los resultados de
la visita del Presidente Bush, estamos trabajando para abrir
más el acceso al mercado de algunos productos muy
puntuales; esto es importante en términos de profundizar
la relación comercial con Uruguay.
También es importante destacar las
industrias del Uruguay que realmente son muy productivas,
eficientes y eficaces, y que tienen la capacidad de competir
en el mercado internacional de una manera muy favorable
para el país.
Entonces, sean industrias del sector agrícola,
de la carne o del software, la idea es subir el perfil del
producto uruguayo dentro de los Estados Unidos para acostumbrar
al comprador americano a asociarlos con productos de alta
calidad y usar esa plataforma para venderlos en otras partes.
De modo que, por nuestra parte, estamos
muy interesados en buscar la forma de vincular nuestras
economías y nuestros mercados en estas áreas
en las que el Uruguay verdaderamente está trabajando
a “world class”; me refiero, al sector agrícola,
al de software e ingeniería.
Por estas razones, reitero, es que queremos
profundizar nuestras relaciones con este país.
[Statement by Senator Jorge Larrañaga]
SHANNON: Nuestro interés se centra
en la profundización de las relaciones comerciales
con Uruguay y, a esos efectos, estamos abiertos a la aprobación
del instrumento que sea necesario. Por supuesto, reconocemos
que este país tiene su propio contexto político
y diplomático en el que tiene que trabajar. El señor
Presidente Bush dejó en claro en su entrevista con
el señor Presidente Vázquez que es posible
avanzar en diferentes canales y en los ritmos adecuados
a su contexto político. Entendemos que en el marco
del MERCOSUR se plantean algunas limitaciones, pero nuestra
intención es respetar esa situación, así
como su propia capacidad para manejar su política
y el relacionamiento con los países vecinos.
En verdad, vemos a Uruguay como un socio
de alta importancia tanto para América del Sur como
para el mundo, pues más allá de si es pequeño
o grande, tiene su propio perfil. Por lo tanto, estamos
dispuestos a marchar a un ritmo acorde a esta situación.
(end transcript)
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